Móviles reciclados, sostenibles, biodegradables… Así es la tecnología con conciencia

La preocupación por el medio ambiente es una cuestión que crece a nivel social. El problema de la contaminación, de la disminución de los recursos naturales, del cambio climático, nos afecta casi como ningún otro factor en este mundo, porque se refiere a nuestro hogar, al único que tenemos, a ese planeta que nos ha brindado todo para evolucionar como especie y que espera que, a cambio, lo cuidemos un poco.

El mundo de la tecnología, que tanto nos fascina, tiene, desgraciadamente, algo que ver con todo esto. Según datos del Monitor Global de Residuos Electrónicos de Naciones Unidas, solo en 2014, se generaron 46 millones de toneladas de basura relacionada con aparatos electrónicos: móviles, PC, tablets… Pero, como decimos, la tecnología tiene mucho que decir… para bien. Porque cada vez son más las empresas que están desarrollando una auténtica conciencia sobre temas ecológicos y solidarios que, sin duda, pueden hacer mucho por solucionar un problema que nos afectará cada vez más.

Reciclar móviles: una decisión, muchos beneficiarios

¿Qué pasa con nuestros móviles cuando ya no los usamos? Nuestro aparato se ha queda viejo o se ha estropeado o, simplemente, nos apetece comprar uno nuevo. Bueno, ¿qué tal si esos dispositivos pudieran tener una segunda vida? Se calcula que, en nuestro país, cada año se desechan 20 millones de móviles. Son 20 millones de oportunidades para que sus materiales se puedan reutilizar en otros aparatos. En la actualidad, solo 1 de cada 20 móviles se recupera. Gracias a iniciativas como la de Orange, esto puede cambiar.

Desde Somos Responsables, se potencia el reciclaje de móviles usados. Lo único que tenemos que hacer es llevar nuestro viejo smartphone al contenedor de una tienda Orange. Y, después, empieza la magia. Los móviles son divididos. Algunos serán reciclados, se separarán los componentes cuyos materiales pueden convertirse en una nueva materia prima. Y otros son reutilizados. Si funcionan, ¿por qué tirarlos? Se venden a un precio mucho más económico y se consigue darles una segunda y eficiente vida nueva.

Para Orange, este tipo de iniciativas -en la que cuenta con la colaboración de Recyclia/Tragamóvil-  son fundamentales pues, como ellos mismos nos explican, los materiales con los que se fabrican los móviles son muy escasos en nuestro entorno natural y eso hace que debamos preocuparnos más si cabe por cómo debemos afrontar el uso de estos aparatos para que no signifiquen una degradación en el paisaje.

Las propuestas para el aprovechamiento de nuestros móviles son una realidad creciente y, de hecho, ya no es nada extraño ver a las ONG con las que colaboramos con donaciones o apadrinamientos, haciendo campaña para que los usuarios tomemos conciencia de cómo el sencillo gesto de entregar nuestro móvil puede ser una acción de gran valor para otras muchas personas.

Desde Aministía Internacional han llegado a un acuerdo con la empresa Movilbak en esta línea. Sus objetivos no son pocos: recaudar fondos, reutilizar los aparatos, reciclar los materiales y también reducir la demanda de preciados productos como el coltán, un material que está generando auténticas guerras en los países que lo poseen, como Ruanda o Congo. La ONG nos presenta varias opciones para ayudar, como donar el dinero que Movilbak nos dé por nuestro terminal o, directamente, entregar ese móvil que ya no estamos usando.

Los responsables de Intermón Oxfam tienen también una campaña similar con Movilbak. Los teléfonos que se recogen son separados debidamente entre los que pueden ser usados de nuevo y a los que se les pueden extraer los valiosos componentes que permitirán una nueva fabricación de aparatos tecnológicos.

Tecnología biodegradable, maravillosa oportunidad

moviles

Hemos hablado de qué hacer cuando nuestro querido smartphone se convierte en basura tecnológica a la que queremos dar un buen fin para su ciclo vital. Pero, si de verdad estamos concienciados con el problema de los residuos y el medio ambiente, ¿por qué no empezar mucho más atrás en el proceso? ¿por qué no preocuparnos de los materiales con los que se construyen esos aparatos? Así nace la que puede ser una gran revolución en el uso de los móviles: los smartphone biodegradables.

El año pasado, desde la Universidad de Missouri se pusieron manos a la obra, realizando una investigacion que quería encontrar materiales orgánicos que se pudieran usar para la creación de pantallas biodegradables para nuestros aparatos digitales. Su estudio tiene muchísimo que ver con un tema del que hablamos hace muy poco, como es la nanotecnología. Así, una de sus más importantes invenciones está relacionada con nanoestructuras orgánicas de proteínas que funcionan como semiconductores, a través de las que se crea la luz que necesitamos para iluminar la pantalla de nuestros móviles. La clave radica también en la sustitución de un material como el polímero por estructuras de péptidos.

En una línea similar, podemos hablar también de los avances de un grupo de trabajo de la Universidad de Wisconsin-Madison que están trabajando con un material tan conocido por todos nosotros como la celulosa para fabricar componentes para los móviles y conseguir hacerlos biodegradables. La importancia de este descubrimiento está en el uso de nanofibra de celulosa, que serviría para desarrollar los chips de estos dispositivos. Como además es un material flexible, su uso nos podría llevar a una nueva revolución en los smartphone: la creación de pantallas curvas.

Sostenibiblidad, la palabra más deseada

Que el avance de la tecnología sea sostenible y no implique un gran coste de algo que es más que preciado por nosotros: el entorno que nos cobija y protege, el medio ambiente que permite las condiciones de vida de las que ahora disfrutamos, es el propósito de esta concienciación sobre un problema al que dar la espalda sólo conducirá a profundizar más aún en el desastre.

Para combatir los desequilibrios que la fabricación en masa de dispositivos y su posterior conversión en basura pueden generar, también tenemos que prestar atención a todo lo que está trabajando y construyendo una empresa como Fairphone. Fairphone ha puesto el foco de sus investigaciones en una política de preocupación medioambiental que le ha llevado al desarrollo de móviles modulares. Es decir, sus componentes se pueden separar y desmontar y, por tanto, tenemos la opción de cambiar una pieza si se estropea o queda obsoleta, sustituyéndola por una nueva, sin necesidad de tener que comprar un móvil nuevo. Además, Faiphone es una empresa que se preocupa por ser transparente, tanto en sus procesos de producción y fabricación, como en su trato con sus empleados. ¿Cundirá el ejemplo?

Imagen | Pixabay

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