La música del futuro ya está aquí y la toca un robot

Juan Antonio Jiménez Baltasar, responsable de experiencia del cliente en Orange

El primer instrumento musical que usó el hombre fue su propia voz hace ya muchos miles de año y según un estudio de la Universidad de Harvard (EE.UU) posiblemente la primera melodía fue una nana. Desde entonces, pasando por la creación de las notas musicales por parte de Guido de Arezzo, las grandes obras clásicas de Mozart, Bach, Manuel de Falla o el rock de los Rolling Stones el ser humano no ha dejado de componer música. A día de hoy existen multitud de aplicaciones para móviles y programas que permiten a gente que no hemos visto un pentagrama en nuestra vida crear canciones pero, ¿cómo será la música del futuro? ¿La seguirá componiendo el  hombre o dejaremos esa tarea a robots musicales? ¿Desaparecerán los instrumentos musicales clásicos y serán sustituidos por instrumentos digitales?

Miku Hatsune, la cantante virtual

Miku Hatsune nació en Japón en 2007 como imagen de los programas VOCALOID desarrollado por Crypton Future Media. Se trata de un software para editar música y que además permite crear voz a partir de una letra y una melodía. El aspecto de esta cantante virtual está inspirado el dibujos manga japoneses y se supone que representa a una chica de 16 años que mide 1,52 cm con un largo pelo de color azul.

El éxito de este avatar se encuentra en que interpreta las canciones creadas por los usuarios de la aplicación anteriormente mencionada, a los que permite su uso sin ánimo de lucro, con lo que te garantizas infinidad de composiciones musicales sin pagar derechos de autor. No está mal pensado ¿Verdad?

Su éxito ha llegado a ser de tal magnitud que hace conciertos en directo, para lo cual se hace “acompañar” de músicos reales (teclados, batería, guitarra…) y es realmente impresionante ver la proyección de este “dibujo animado” en el escenario. Con toda la evolución de la IA el siguiente paso que se quiere dar con esta cantante virtual es que pueda interactuar con el público como si de una cantante de verdad se tratase.

Para muchos Miku Hatsune es un ejemplo de hacía donde podría ir la industria de la música en los próximos años: cantantes o grupos virtuales que interpreten canciones escritas o creadas por usuarios de las aplicaciones correspondientes que no cobren derechos de autor y cuya mayor recompensa es que tu canción sea elegida para ser interpretada por tu grupo virtual favorito.

Compressorhead, los robots más duros del rock

Y al igual que existe cantantes virtuales también tenemos robots de metal y tornillos que tocan música. Los Compressorhead son la primera banda de rock formada por robots y sus componentes son: Stickboy, batería de cuatro brazos y cabeza con aspecto punk, Fingers, guitarrista de 78 dedos que le sobran para hacer punteos en su guitarra cual Jimy Hendrix, Bones, el bajista y Junior, de tamaño más pequeño que es asistente del batería.

¿Y tocan de verdad? Sí, tocan de verdad. Para ello cuentan con articulaciones robóticas y un software que les permite interpretar las canciones que se les programe.

No tienen composiciones propias, ya que realizan versiones de grupos como Ramones, Motörhead, Beastie Boys, Joan Jett & The Blackhearts, Nirvana, Black Sabbath, Nirvana o Rage Against The Machine.

Por ahora parece complicado que en un futuro muy cercano se puedan crear robots físicos capaces de interpretar la música del futuro de forma autónoma, pero lo que si ya existe son prótesis biónicas capaces de ayudar a músicos que han perdido alguna extremidad volver a tocar. Así tenemos el ejemplo de Jason Barns, un batería que perdió un brazo y que gracias a la ingeniería biónica volvió a tocar.

Clay Music, tocar música moviendo las manos

¿Te gustaría tocar música sin tocar ningún instrumento? Pues aquí lo tenemos, se trata de un software desarrollado por la empresa francesa Clay para las aplicaciones IOs que convierte el iPhone, iPad o iMac en un sensor de movimiento usando la cámara de estos dispositivos.

Esto permite crear, modular y mezclar canciones sin necesidad de tocar el dispositivo, simplemente con el movimiento de las manos se pueden crear sonidos nuevos. Su uso no es muy complejo: te descargas la aplicación, aprendes los movimientos con las manos y… a crear o tocar música.

Mogees o como crear música del futuro con… ¿un semáforo?

O con un árbol, o con un banco del parque, o con una farola de la calle… Prácticamente con cualquier objeto este dispositivo conectado a nuestro móvil puede funcionar para crear la música del futuro.

¿Y cómo lo hace? Mogees no es más grande que un ratón inalámbrico, lo conectamos a nuestro móvil por medio de un cable y el dispositivo Mogees lo colocamos sobre la superficie de un objeto. A continuación tenemos que “entrenar” a la aplicación con golpes que realizaremos sobre dicho objeto. Las vibraciones que se generen son captadas por Mogees que le asignará a cada una de ellas un sonido o ruido

Disco de vinillo, CD, formato MP3 o música por streaming ¿Cuál es el futuro?

Todos son válidos, aunque parece que el que peor lo tiene es el formato MP3. El formato MP3, que parece mentira pero lleva con nosotros 30 años, tiene sus días contados: la empresa propietaria de este software no renovará la licencia del mismo debido a que se ha convertido en un formato obsoleto que  no puede competir frente a los formatos ACC y MPEG-4, que permiten obtener una mejor calidad de sonido en un espacio mucho más reducido.

Los discos de vinilo y los CD’s seguirán teniendo su público. Lógicamente no será un público que por su volumen le permita a las casas discográficas obtener grandes beneficios, pero si hace 20 años le hubieran dicho a Sony o Pioneer que en el siglo XXI seguirían fabricando tocadiscos no se lo hubieran acabado de creer.

Debido a la era digital en la que nos movemos parece que la música del futuro será vía streaming y aquí tenemos que incluir  tanto las suscripciones a servicios premium como Spotify, Deezer o Napster como el streaming financiado por publicidad, es decir, las modalidades gratuitas de servicios como Spotify, Deezer, YouTube o VEVO.

La posibilidad que te ofrecen los servicios de música de pago parece que no tienen límite: te puedes crear tu propia lista de música según tus gustos, la puedes llevar donde quieras con tu dispositivo móvil o digital, te enseña nuevas canciones en función de tus gustos musicales… Y lo más importante: te ofrece inmediatez, calidad de sonido y una variedad de música difícilmente igualable.

En Nobbot | Eye Harp, un instrumento que permite tocar música con la mirada