Del contigo no bicho al caranchoa: historias virales que no acabaron como se esperaba

A pesar de que son muchos y muy variados los vídeos que han conseguido hacerse con su particular minuto de fama en Internet, lo cierto es que la mayoría cuentan con una serie de ingredientes comunes que les han permitido triunfar en la red. Y no nos estamos refiriendo únicamente al toque gracioso, sino al componente de sorpresa.

Así, hoy recabamos algunas de las historias más sonadas de los últimos tiempos que no acabaron como sus protagonistas (ni tampoco nosotros mismos) esperaban. Unos virales que abarcan casos tan recientes como el de el “caranchoa”, hasta los orígenes de la ya mítica frase del “contigo no, bicho”.

Contigo no, bicho

Empezaremos con la del “contigo no, bicho”. Una expresión que forma parte de nuestro vocabulario y cuyos orígenes se remontan a 2005, cuando un grupo de amigos fue a pasar el fin de semana a un piso en la playa. En el vídeo aparece uno de ellos contando la experiencia de la noche anterior en un evidente estado de resaca.

“Contigo no, bicho” es la frase resultante de un ligue fallido, al que se refiere de forma muy graciosa. Actualmente incluso se está rodando una película que ha tomado el nombre prestado de este clásico de YouTube que logró hacerse con más de 200.000 seguidores y superar los 7 millones de espectadores.

Los gatos, un clásico

No podían faltar los gatos en esta selección, las grandes estrellas de los vídeos virales. Nos quedamos con aquel en el que uno se cuela en un ultraligero y aparece en pleno vuelo. Un extraño polizón y una auténtica sorpresa para sus ocupantes, que tuvieron que aterrizar enseguida. Por fortuna, no hubo heridos de ninguna especie.

Este, por su parte, muestra a un minino llevando a cabo algo de lo que cualquiera de ellos se avergonzaría: ladrar. Lo divertido, sin embargo, es que el animalito lo hace únicamente cuando está solo y que trata de disimular al percatarse de que su dueño ha aparecido. El vídeo es de 2011 y, según los expertos, no se trata de un ladrido puramente dicho, sino de un sonido que el felino estaría emitiendo en señal de estrés o similares.

De periodistas

Los periodistas también han formado parte de situaciones geniales y memorables. Un punto en el que cabe recordar a Paqui Peña, aquella reportera de televisión famosa por su torpeza y meteduras de pata, que acabó cayéndose sobre un castillo de arena (aunque todavía desconocemos si lo hacía a propósito), huyendo de un poni y un largo etcétera que siempre ha dado mucho juego.

Otro profesional –esta vez de Telemadrid- que se vio inmerso en una situación similar hace poco más de un mes fue José Antonio Masegosa, que también acabó en el suelo en una entrevista en directo en la Mercedes Benz Cibeles Fashion Week.

Un bulo genial

Directamente relacionado con el apartado anterior, no podemos dejar de hablar de un bulo divertidísimo que, si bien inicialmente fue considerado como una situación acontecida en un magazine real por muchos, finalmente se descubrió que formaba parte de un programa de bromas de Erik Hartman. En él podemos ver cómo un presentador se enfrenta a un tremendo ataque de risa en el momento más inoportuno. Por supuesto, es incapaz de contenerlo.

Los que salvaron la vida

Los vídeos en los que alguien acaba salvándole la vida a un ser querido de forma inesperada son otros de los grandes favoritos. Algo que ilustra esta reciente grabación realizada a través de la cámara de un intercomunicador de bebés. Un viral en el que se aprecia cómo un niño de dos años rescata a su hermano gemelo después de que se le caiga una cómoda encima. Y aunque no tiene fuerza suficiente para levantarla, consigue liberarle.

Los súper padres, como el que se ve en el vídeo que se encuentra sobre estas líneas, también merecen su espacio propio. Los hay desde que les ahorran caídas y tropezones que podrían resultar graves, hasta otros que, como este, evitan que sus hijos sean atropellados. Desde luego, lo inesperado es que reaccionen a tiempo.

El caranchoa

La del caranchoa ha sido quizás el más sonado de este último año. Un intento frustrado de broma en la que el “gracioso de turno” (un youtuber llamado MrGranBomba, habitual de las bromas de cámara oculta) insulta a un repartidor mientras le pide indicaciones. Lo que no espera es que este acabe dándole un tortazo.

El autor no dudó en denunciar a su agresor y se mostró públicamente ofendido, una actitud que le valió cientos de críticas e insultos en redes sociales. No faltaron los montajes con la escena en cuestión y un sinfín de acciones derivadas. El linchamiento mediático llegó a tal punto que el youtuber se vio obligado a pedir disculpas e incluso a borrar todos sus vídeos y su perfil de Twitter. Hasta el repartidor en cuestión pidió paz para él.

Un corto sobre el ladrón de su móvil

Otro caso muy curioso que ha saltado a la palestra informativa durante las últimas semanas es el que ha protagonizado un ladrón que ha acabado pagando las consecuencias de sus actos. La historia empezó cuando a Anthony van der Meer, un joven estudiante de cine de los Países Bajos, le robaron el móvil. Una situación que le hizo reflexionar y sentir curiosidad sobre cómo sería la vida del responsable.

Para saciarla (y vengarse), adquirió un nuevo móvil en el que instaló un software espía, capaz de registrar sonidos, acceder a la cámara, las llamadas y los mensajes enviados. El paso siguiente fue dejarlo en lugares turísticos como cebo para delincuentes, un truco en el que finalmente uno de ellos acabó cayendo. A partir de entonces se dedicó a grabarle; unas imágenes que utilizó para llevar a cabo un documental sobre su vida.

Sin embargo, no ha sido el único delito de este estilo cuyos protagonistas se han hecho famosos en la red, sino que a principios de diciembre del año pasado empezó a circular el vídeo de un atraco que llamó la atención por sí solo. Unas imágenes que recogieron las cámaras de seguridad de una tienda de Brasil y que mostraban cómo el delincuente se topó con un policía vestido de civil que consiguió abatirlo de forma espectacular.

Este otro lo intentó frente a un cajero. No obstante, cuando se percató de que había una cámara que lo estaba grabando, cambió de actitud. El vídeo muestra cómo extrae la cartera del bolsillo de la víctima con cuidado cuando se encuentra situado detrás de ella. A punto de marcharse, se percata del dispositivo y gesticula en señal de perdón. De hecho, llega hasta a tirar la billetera al suelo y a informar a su propietario de que se le ha caído.

El pagafantas

pagafantas
El caso del pagafantas es un tanto especial, pues incurre en la legalidad e infringe los derechos de imagen de la protagonista, que fue filmada sin su permiso y en estado de embriaguez. En concreto se trata de un vídeo de 2007 que refleja la situación vivida por un tal Alberto y una joven conocida como “metalera”. En la grabación se aprecia que la chica se insinúa abiertamente y que él no reacciona y se queda totalmente quieto.

Fue subido inicialmente a YouTube por un tercero y dio lugar a todo tipo de comentarios, incluso el periódico 20 minutos los quiso entrevistar. En todo caso, ella nunca denunció el asunto. Ni siquiera a pesar de que el pagafantas en cuestión afirmase públicamente que quería sacar dinero de la historia. Incluimos una captura por las razones comentadas.

Otros virales que sorprenden

Al margen de los comentados y para acabar, cabe mencionar algunos tipos de virales inesperados que se han convertido en un habitual. Por ejemplo, los también conocidos como sling shot resultan de lo más común. Se trata de vídeos en los que se ve a gente subida a una montaña rusa, que sufre un desmayo fruto de la impresión. Lo sorprendente es el contraste, el paso de un estado de total euforia a la pasividad completa.

Otro vídeo con final inesperado es el típico del fantasma, en el que el bromista cubre su cuerpo con una sábana o tela similar. Aquí pueden suceder dos cosas, que bajo ella no se muestre nada (un montaje), o que quien recibe el susto reaccione de forma violenta, defendiéndose con un puñetazo o similares.

Imagen | iStock: Lolostock

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