Huawei P10 y P10 Plus: cómo sacar partido a los nuevos smartphones de Huawei

En el pasado MWC se presentaron algunos de los terminales estrella de esta temporada a la espera de que Samsung o Apple muevan ficha en las próximas semanas. Entre ellos, cabe destacar el G6 de LG y el P10 y el P10 Plus de Huawei. Precisamente, el Huawei P10 se pone ya a la venta, y te contamos algunos de sus secretos, virtudes y puntos mejorables.

De momento, el modelo que se puede comprar es el P10, sin Plus, por 649 euros. No ha habido mucha transparencia en este sentido por parte de Huawei, aunque lo cierto es que hay diferencias entre el P10 y el P10 Plus que puede que sean suficientemente importantes como para esperar a que llegue el segundo e invertir los 150 euros que cuesta de más el buque insignia de la gama P de Huawei.

El Huawei P10 que se pone a la venta ahora es un terminal evolutivo más que revolucionario. Es un Mate 9 en pequeño, dicho de un modo simplificado. Básicamente sus componentes internos son los mismos que los del phablet de gama alta de Huawei, con el mismo procesador Kirin 960, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento interno y resolución Full HD. Pero en vez de tener una pantalla de 5,9”, tenemos una de 5,1” con una batería de 3.200 mAh en vez de 4.000 mAh.

Incluso la misma cámara

El P10 (sin Plus) también hereda la misma cámara del Mate 9, con doble óptica de 12 Mpx en color y 20 Mpx en monocromo con tecnología Leica y apertura F2.2. Un punto que, a estas alturas, es un tanto mejorable, aunque hay que decir que funciona realmente bien en el día a día como veremos. Para la cámara frontal, se mantiene el sensor de 8 Mpx y apertura F1.9, aunque ahora en el P10 se incluye una aplicación de cámara que introduce efectos creativos en la delantera, como el desenfoque del fondo o los modos avanzados de belleza.

Hay cambios que merece la pena destacar, aunque entran más en la parte del diseño y la ergonomía. Por ejemplo, el sensor de huella se ha movido a la parte frontal, integrando funciones de control en el propio sensor para eliminar los botones de función habituales en Android para abrir la multitarea, ir atrás o volver a la pantalla de inicio, por ejemplo. Ademas, el cristal de la cubierta es Gorilla Glass 5 y se han añadido tecnologías de impermeabilización. No es sumergible de tipo IP68, pero sí podemos estar tranquilos ante eventuales caídas en líquidos, lluvia intensa o derramamiento de líquidos accidentales.

El P10 Plus, otro mundo

El modelo Plus, sin embargo, introduce mejoras notables en el terminal. Por ejemplo, viene con 6 GB de RAM y 128 GB de memoria interna súper rápida. También cuenta con una pantalla de 5,5” de resolución qHD sumamente nítida y brillante, así como una cámara mejorada en la parte de la luminosidad, con una apertura de F1.8 en vez de F2.2. Es una cámara dual igualmente, de 12 Mpx y 20 Mpx con tecnología Leica. Pero la mejora en la luminosidad, aunque pueda parecer una mejora menor, es un avance excelente teniendo en cuenta el potencial del sensor monocromo de 20 Mpx en cuanto a nitidez y detalle en un momento en el que la mayoría de los fabricantes apuesta por sensores de 12 o 13 Mpx para conseguir una calidad adecuada al punto de precio que se paga por un terminal de gama alta.

Dicho esto, lo primero que podemos decir es que, si quieres un terminal de bandera aparte de funcional y bien hecho, ahorra 150€ más (el Plus vale 799 euros) y espera a que llegue a las tiendas dentro de un periodo de tiempo que esperemos que no sea largo. Si quieres un terminal bien hecho, con una cámara solvente, rápido y para “darle caña” durante unos años, el P10 (sin Plus) es una propuesta equilibrada y cuidada también en su diseño. Orange lo tiene disponible aquí.

Qué puedes hacer con el P10

Aparentemente todos los móviles son iguales a primera vista. Tienen cámara, pantalla, sensores, lector de huella en muchos casos, botones de volumen y un diseño rectangular con materiales más o menos trabajados dependiendo de la gama de smartphone de la que estemos hablando. Pero en el día a día, el desembolso de una cantidad dada de dinero se justifica a partir de los pequeños detalles de funcionamiento que los fabricantes tratan de poner en valor con mejor o peor fortuna.

El carácter modular del LG G5, por ejemplo, supuso el rechazo por parte de los usuarios, obviando otras cualidades que el fabricante en cierto modo se olvidó de poner en valor, convencido de que lo iba “a petar” con los módulos. En el caso del Huawei P10 tenemos un mensaje muy claro por parte del fabricante acerca de las habilidades fotográficas de este terminal. Te contaremos, tras haber probado el terminal unas semanas, algunos trucos y consejos para que saques todo el partido al teléfono.

Fotos, muchas fotos

Por supuesto, las fotos son el “gancho” más relevante de este teléfono. La doble cámara con sensor de 12 Mpx en color y de 20 Mpx en monocromo es sencillamente espectacular para hacer fotos en blanco y negro. Pero también en color. Es este un punto que Huawei no comunica muy bien y que merece la pena tener en cuenta.

Partamos de la interfaz de la aplicación de cámara. Justo encima del botón de disparo tienes una flecha. Si la “subes”, abres la interfaz “Pro” donde se pueden configurar manualmente los parámetros de imagen de la cámara. Si bajas esa pestaña, vuelves al modo automático. Si en cualquier parte de la pantalla deslizas el dedo a derecha o izquierda, despliegas los paneles de configuración avanzados, así como el panel de selección de modos de disparo. Recuerda que no hace falta hacer el desplazamiento desde los bordes de la pantalla. Se pueden hacer desde cualquier punto. Solo importa el gesto, no dónde lo hagas.

Las virtudes de la doble cámara del P10 se resumen en tres detalles importantes. En primer lugar, cuando configures la resolución de las fotos, si eliges 20 Mpx, estarás obteniendo fotos en color procesadas mediante la combinación de la información del sensor monocromo y el de color. El de color tiene nativamente 12 Mpx. Si, además, en el modo “Pro” eliges la opción de guardar las imágenes en modo RAW, obtendrás un archivo raw de 12 Mpx y uno procesado de 20 Mpx. En el modo monocromo, la resolución nativa es de 20 Mpx y no hay opción RAW.

En la práctica, las fotos en color de 20 Mpx son muy buenas y no hay motivo aparente para usar el modo de 12 Mpx. Además, si activas el modo RAW, tendrás también la foto nativa de 12 Mpx. Eso sí, el zoom no se puede usar en el modo de cámara de 20 Mpx. Precisamente, el segundo elemento característico de la cámara del P10 es la posibilidad de tener un zoom 2x “óptico” gracias a la combinación de las dos cámaras de 20 Mpx y 12 Mpx. Solo para la cámara de color y con la resolución de 12 Mpx. Si activas la opción de 20 Mx y el modo RAW, el zoom no funciona. Recuerda que no es un zoom óptico realmente, pero funciona bien y conserva nitidez y detalle en las imágenes capturadas con el zoom activado.

Otra funcionalidad interesante, la tercera que destacaremos, en la cámara del P10 es la de simulación de apertura. Es decir, la simulación de desenfoque del fondo. En el menú de ajuste de esta funcionalidad, indicada con el icono de un diafragma de objetivo fotográfico en la parte superior de la interfaz de la cámara, podemos elegir valores entre F0.95 y F16. Para F0.95 el efecto es máximo y para F16 es mínimo. El efecto es bueno en muchos casos y “da el pego”. No hay un diafragma óptico y recuerda que estamos ante una simulación digital, pero el resultado es creíble en muchas ocasiones y merece la pena experimentar con él para obtener retratos impactantes o fotos de objetos en los que queramos aislarlos del entorno.

Modo manual de cámara, sí por favor

El modo manual de la cámara en los móviles no siempre se usa porque da la impresión de que está reservado solo a los fotógrafos expertos en la materia. Pero en la práctica, usar el modo manual permite realizar un ajuste muy interesante de cara a tener fotos con la máxima calidad posible. Se trata de ajustar la sensibilidad ISO al mínimo posible, junto con una velocidad de obturación que puede ser tan pequeña como 1/13 si tenemos buen pulso.

La razón para ello está en la degradación de calidad que sufren las fotos cuando se usan sensibilidades ISO por encima de ISO 400 en los móviles. Generalmente, en el modo auto, el smartphone realiza unos ajustes de exposición en los que prima tener una velocidad de obturación “segura” para que no salga movida la foto. Pero esto lo hace a costa de aumentar la ISO hasta valores tan altos como ISO 1600. Si configuramos manualmente la ISO a un valor de 400 o inferior, ajustando la velocidad de obturación para que la exposición sea usable, ganaremos en calidad, comparado con una foto hecha con ISO 1600 o ISO 3200.

Ahora podrás entender también por qué una óptica luminosa es clave en un smartphone. Cuanta más luz entra (valores F más pequeños), más bajos podrán ser los valores de la sensibilidad ISO al tener velocidades de obturación usables en condiciones de luz que con una apertura de la óptica menor serían un problema de cara a tener una calidad aceptable en las imágenes.

Rapidez, la palabra clave

Otro aspecto que merece la pena tener en cuenta es del botón de control táctil integrado en el sensor de huella dactilar. Es extremadamente recomendable configurar las huellas dactilares en ambas manos para desbloquear el teléfono. Hazlo en la posición natural que adoptas en el momento de desbloquear el terminal, de modo que reconozca el patrón de huellas en esa posición. Si te empeñas en grabar la huella en una posición perfectamente alineada con el lector de huellas, cuando vayas a escanear la huella en el día a día, posiblemente no la reconocerá.

El lector de huellas hace las veces de botón de navegación, de modo que no hace falta que despliegues la barra inferior de botones para ir a la pantalla de inicio, atrás o abrir la lista de tareas en ejecución. Todo un avance que al cabo del día hará que nos ahorremos muchas pulsaciones en pantalla y también el lugar dedicado a la barra de navegación para aprovechar mejor el área de visualización de la pantalla Full HD.

Aprovecha mejor la pantalla

La pantalla del P10 es Full HD. La del P10 Plus es qHD. Con todo, en el P10, podemos maximizar la cantidad de información que vemos configurando algunos parámetros en la pestaña dedicada a la Pantalla en el menú de ajustes. Concretamente los que aparecen indicados como “Modo de visualización” y “Tamaño de la fuente”. Si tienes una vista aguda, puedes jugar con ellos para ajustar el tamaño del texto y los elementos gráficos de modo que quepan más información. Se verá “pequeño”, pero para usuarios con buena vista es una forma de aprovechar mejor el área de visualización.

En general, se suele optar por la comodidad de usar fuentes extra grandes, pero a costa de mostrar menos información en la pantalla. Lo interesante, ahora que las pantallas van mejorando en calidad, es encontrar el equilibrio entre comodidad visual y tamaño de los elementos gráficos y de la fuente.

Se puede mojar, pero sin abusar

El P10 tiene pantalla de Gorilla Glass 5, que supone un paso más en resistencia a las roturas. Pero, además, cuenta con protección frente al agua por nanocoating. Es decir, se puede mojar y resiste el agua en lluvia intensa o incluso caídas accidentales en líquido, pero no es sumergible. Es una protección que nos evitará más de un disgusto y permite hacer fotos con lluvia sin miedo a “cargarnos” el terminal.

Eso sí, con el dispositivo mojado, la interfaz táctil y la huella no funcionan bien. Y tampoco con guantes, en cuyo caso lo suyo será activar la barra de navegación en pantalla.

La batería dura menos de lo esperado, pero se carga muy rápido

El tema de la autonomía es siempre uno de los más complicados de contar. Los fabricantes dan cifras muy optimistas, y los periodistas que nos encargamos de probar los terminales damos cifras muy pesimistas. Generalmente, cuanto probamos un teléfono, nos pasamos muchas horas haciendo de todo con él. Y la batería de un móvil es la que es: pequeña. A máximo rendimiento, a un móvil le dura la batería entre 5 y 7 horas de media. Es decir, si nos ponemos a usar el móvil de continuo haciendo fotos, editando las fotos, grabando vídeo, jugando, usando Facebook, Instagram, navegando o usando WhatsApp, al cabo de unas 5 horas para un terminal de gama alta con un procesador potente, o unas 7 horas para un terminal de gama media, tendremos la batería “temblando”.

Así, con una carga tenemos para unas cinco horas de uso que tendremos que repartir a lo largo del día. Si usamos poco el móvil, durará más, ya que en estado de reposo, un móvil apenas sí consume energía. Pero si lo usamos mucho, empezamos a descontar de ese tiempo de 5 horas. Y por la noche, si hemos tenido un día movido, posiblemente estemos sin batería. Eso sí, la carga rápida permite que, en media hora, tengamos el terminal con más del 50% de capacidad.

En el P10, la autonomía, usando mucho el terminal, nos dará para llegar al final del día, posiblemente teniendo que aplicar políticas de racionamiento a partir de la tarde. Si lo usas poco, la batería durará incluso más de un día sin problemas. En definitiva, no es una ciencia exacta, pero la realidad nos dice que en esto de la autonomía, no hay milagros. Y si el terminal “mola”, se usa más. Y si se usa más, la batería dura menos. La carga rápida es una solución intermedia, así que lleva el cargador encima. Preferiblemente el suyo, que es con el que la electrónica se entiende para optimizar la velocidad de carga.

El P10, un buen terminal, Aunque el P10 Plus es mejor

El P10 es un terminal correcto y con un buen precio teniendo en cuenta cómo “se las gastan” otros fabricantes. La interpretación de la doble cámara es correcta y aporta beneficios reales y tangibles, aunque otras aproximaciones como la del gran angular del LG G5 y ahora el LG G6 son sumamente atractivas de cara a dar rienda suelta a la creatividad fotográfica. Las mejoras en diseño y ergonomía son las que cabe esperar de un terminal de gama alta, aunque el P10 Plus acompaña estas mejoras de diseño y ergonomía con mejoras tecnológicas relevantes del lado de la cámara y la pantalla, así como del almacenamiento.

El precio del P10 Plus es mayor; eso sí, aunque por 799€ ofrece nada menos que 128 GB de almacenamiento interno y 6 GB de RAM. Con 4 GB es suficiente, pero no hacen daño. Y, sobre todo, la pantalla es qHD y la cámara añade una óptica más luminosa de F1.8, que junto con el sensor de 20 Mpx monocromo hace una combinación perfecta de cara a mejorar aún más las cualidades fotográficas del terminal.

En Nobbot / Cómo convertir la luz en un aliado cuando el móvil es tu cámara de fotos