¿Montaje o realidad? Cuando las imágenes virales son auténticos fakes (o no)

En un contexto en el que el famoso dicho de “una imagen vale más que mil palabras” se ha convertido en una suerte de dogma, y en el que vídeos y fotografías circulan a través de redes sociales como “verdades absolutas”, no podíamos dejar de cuestionarnos, precisamente, esta veracidad.

Y es que son muchas las capturas virales que han logrado hacerse un hueco en la red de la mano de elementos como la sorpresa, lo curioso y un largo etcétera que ya podéis imaginar. Unos rasgos que no siempre han sido exactamente como se pensaba, sino que formaban parte de un cuidado montaje fotográfico, habían sido modificados para conseguir un determinado efecto y similares. Hoy recabamos algunos de los casos más flagrantes.

Bush y el libro del revés


Con motivo de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y con el objetivo de criticar la gestión y reacción de George Bush, no tardaron en aparecer montajes fotográficos. Uno de los más famosos tiene que ver con el instante en el que recibió la noticia del terrible suceso, durante la visita a un colegio infantil de Miami.

En aquel momento el presidente se encontraba leyendo en compañía de una niña; un libro cuya portada acabó volteada en la red; es decir, mostrando al mandatario político leyendo del revés. Algo que se relacionó con que tenía la cabeza en otro lado pero también con su ineptitud y que no tardó en dar la vuelta al mundo a pesar de su falsedad. La que encabeza este título es la original.

La fotografía del turista en lo alto de las torres gemelas con el avión a punto de impactar a sus espaldas fue otra de las más populares. En todo caso, los fallos son evidentes: por qué permanece impasible ante el ruido que emitiría el aparato es quizás la pregunta más obvia.

De tiburones y desaparecidos


En esta selección tampoco podemos dejar de lado a los tiburones, que han logrado hacerse con su minuto de fama online. Algo que no nos extraña si tenemos en cuenta los resultados que pueden lograrse y que ilustra a la perfección la imagen que precede estas líneas. Un montaje fotográfico que muestra una especie de posado de dos buzos ante un enorme tiburón blanco.

Por supuesto, la historia en cuestión estuvo cargada de misterio, pues se dijo que la imagen había sido subida a la red por el hijo de los buceadores mientras estaban de viaje en Australia y que estos habían desaparecido del mapa. Y no es el único que se hizo famoso, sino que somos muchos los que todavía recordamos aquella captura en la que podía verse como este animal atacaba a un helicóptero mientras volaba a ras del mar.

El fake fue muy popular en 2001 y se difundió a través del correo electrónico. Todavía hoy se desconoce quién fue su autor. No obstante, el engaño resultaba bastante claro si tenemos en cuenta que detrás del helicóptero se ve claramente el Golden Gate. Se dijo también que el ataque era a la fuerza aérea inglesa y que había tenido lugar en las costas del Sur de África. Evidentemente, algo no cuadra. El tamaño del animal también es revelador.

Esto último, las dimensiones, ha sido clave en otros montajes fotográficos protagonizados por gatos desmesurados en brazos de sus dueños (la de el minino llamado Snowball es una de las más populares), perros de dimensiones similares a las de un caballo (Hércules) y otros ejemplos muy conocidos.

Facebook y la niña nepalí: cuando la censura hace una imagen viral


Para acabar y aunque estamos hablando de algo un tanto distinto, otro de los casos más sonados tuvo lugar este mismo verano de la mano de Facebook, que censuró entonces la impactante y ya histórica fotografía de la niña nepalí (Phan Thi Kim Phúc), una icónica captura tomada en 1972 durante la guerra de Vietnam y que sitúa a una pequeña desnuda en el centro de todas las miradas.

Y fue precisamente por la ausencia de ropa por lo que se vetó. La acción, por supuesto, le valió cientos de críticas, y no fueron pocos los que aseguraron que esta imagen había contribuido a la historia universal y que tan solo ilustraba el grito de una niña aterrorizaba que huye del conflicto; en definitiva, que se trataba de fotoperiodismo y no de pornografía.

En todo caso, la plataforma lo hizo de forma automática mediante sus sistemas de reconocimiento de imagen y lenguaje, que emplea para evitar la publicación de contenido supuestamente inapropiado. Aquí, sin embargo, cabe comentar que la imagen fue publicada por el periódico noruego Aftenposten, y que no se hizo viral de forma original, sino que se recortó con el objetivo de ubicar a la menor en el mismo centro de la composición. La tomada inicialmente por el reportero Nick Ut contaba con algo más de contexto, tal y como mostramos más arriba.

Un recorte que no fue casual, sino que trataba de enfatizar el efecto dramático y que, si bien no se trata de un montaje, modifica en cierto modo el mensaje original, eliminando parte de la realidad de la que forma parte. En todo caso, no ha sido la única fotografía que se ha hecho viral precisamente porque la red social la haya prohibido, sino que sucedió algo parecido con la de dos niños orinando en una valla, la de un padre con su hijo en la ducha (arriba de estas líneas) y hasta la del beso entre dos hombres, esta última la portada de Facebook de la ONG madrileña Asociación Cultural Visible.

Imágenes | Heather Whitten, Asociación Cultural Visible, Wikipedia, y Pixabay

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