Halo 5 ya está preparado para explotar en los eSports y estas serán sus armas - Nobbot

Halo 5 ya está preparado para explotar en los eSports y estas serán sus armas

halo

Hoy llega a las tiendas Halo 5, probablemente uno de los juegos más esperados del año y, no menos importante, uno de los que más tiempo se mantendrán en el candelero de la industria gracias a su esperado multijugador.

Hacer frente a propuestas más famosas y populares entre el público joven es el objetivo de una saga que, pese a haberlo conseguido todo, ya no puede considerarse la reina del cotarro. ¿Su misión? Recuperar la atención de los eSports y fidelizar jugadores con propuestas renovadas. ¿Sus armas? Estas que encontraréis aquí.

El examen de la saga Halo

El multijugador de Halo 5 se divide en tres aspectos muy concretos, la Arena, el modo Warzone y Forge. Este último engloba todo lo relativo a creación de escenarios propios y demás, un añadido necesario pero no detonante de su posible éxito y, además, aún en desarrollo.

No conocemos la fecha en la que llegará mediante actualización, pero tampoco vamos a tener tiempo para pensar demasiado en ello porque sus dos modos principales vienen cargados de opciones para tenernos entretenidos durante mucho tiempo.

Con Bungie (creadores de Halo y ahora ocupados con Destiny) fuera del escenario, 343 vuelve a hacerse cargo del desarrollo y de intentar revitalizar su multijugador. Las miradas en la nuca no podían clavarse más, así que tampoco pueden permitirse demasiadas licencias.

Opciones para todos los gustos

Tal vez por eso Halo 5 se divide en una parte más conservadora, la del modo Arena, y otra notablemente más revolucionaria plasmada en Warzone. Para gustos los colores, claro, pero no he visto razones para quejarse de uno u otro tras haber probado en profundidad el juego.

La Arena es el clásico de toda la vida, el duelo por equipos, el robo de banderas, la toma de posesión de zonas, todo en grupos pequeños y escenarios lo bastante reducidos para que estés más tiempo matando que paseando.

Warzone, en cambio, es la guerra del futuro en estado puro, un espectáculo de 12 contra 12 en el que los objetivos van variando y tan pronto estaremos capturando una base como aniquilando jefes finales mientras esquivamos las balas del equipo contrario.

A vueltas con la moda de las cartas

Su gran baza es el uso de cartas que, apoyadas en la idea de conseguir puntos para pasar por la tienda a comprar más sobres (lo último en mecánicas adictivas), nos permitirá ir cambiando de armas, pidiendo vehículos o accediendo a bonificaciones de ataque o movimiento conforme vayamos realizando hitos.

Entre los desbloqueables que encontraremos en los sobres también habrá hueco para nuevas opciones de personalización de nuestro avatar como cascos, armaduras, emblemas, pinturas para nuestras armas o incluso animaciones de ejecución para cuando pillemos a alguien desprevenido.

La idea no sólo parece interesante sobre el papel, también funciona a las mil maravillas sobre el escenario y promete ofrecer muchas horas de diversión capaces de atraer nuevos jugadores mientras fideliza a los ya habituales y se encamina hacia su próximo asalto a los eSports.