Adicción a las nuevas tecnologías, ¿problema real o exageración? - Nobbot

Adicción a las nuevas tecnologías, ¿problema real o exageración?

adictos

Ciberadicción, ludopatía virtual, aislamiento… parece que hoy en día todo lo que gira alrededor de las nuevas tecnologías es una enfermedad, un cáncer de nuestra sociedad que está acabando con nuestros estilos de vida.

Sin intención de dilapidar problemas reales que merecen ayuda, de eso hablaremos también, creo que lo justo sería afirmar que la tecnología no nos ha hecho cambiar, sino evolucionar. Este texto pretende ser nuestra defensa ante el tribunal de “todo tiempo pasado fue mejor“.

¿Por qué adoramos la tecnología?

Avances médicos, coches más seguros, revolución industrial, comunicaciones, vivir experiencias que de otra forma serían imposibles… ¿por qué no íbamos a adorarla? La tecnología ha cambiado por completo la vida de millones de personas, haciéndola más fácil y consiguiendo que, en muchos casos, nuestra esperanza de vida aumente gracias a múltiples inventos que creíamos imposibles hace unas décadas.

Tal vez lo único que puede echársele en cara es que no haya tratado igual de bien a todos, que haya sociedades menos favorecidas que no puedan aprovecharse de todas las mejoras que la tecnología aporta a nuestra vida diaria.

filtro

Parece que, esperamos, es algo con vistas a cambiar más pronto que tarde, no sólo en temas como el acceso a agua potable como LifeStraw, un filtro de agua portátil, sino también gracias a la educación con proyectos como Labdoo, una ONG virtual que recoge portátiles usados para repararlos y enviarlos a escuelas del Tercer Mundo.

Siempre podemos quedarnos con lo malo, pero hay razones más que suficientes para continuar apoyando los cambios que está experimentando la población mundial gracias a la tecnología.

Internet cambió nuestras vidas

Coge papel y lápiz, escribe una carta y espera la respuesta al cabo de un mes. Ponte a buscar trabajo y recorre todas las empresas de tu ciudad entregando tu currículum. Llama a un amigo, y luego a otro, a otro y a otro más para quedar y tomar un café todos juntos. Creo que ya sabéis a dónde quiero ir a parar.

Acciones que hace apenas 10 años podían llevarnos semanas, ahora son tan simples como apretar un botón, facilitándonos la vida y, sobre todo, salvando un tiempo precioso aportando una inmediatez casi instantánea. En la era de internet, lo que quieras lo tienes aquí y ahora, y el día que Amazon integre los tubos neumáticos para realizar sus envíos las oportunidades serán aún mayores.

pluma

Puede que entonces nos venga a la mente el problema del sedentarismo, de una sociedad que está llevando su comodidad hasta cotas peligrosas, pero piensa en las facilidades que tiene a día de hoy una persona con movilidad reducida para hacer la compra, tan simple como entrar en internet y esperar a que le traigan la comida de un mes a casa.

Los estudios relacionados son menos benevolentes e incluso comparan los cambios experimentados en el cerebro por la adicción a la tecnología con los que podrían asociarse a un problema de alcoholismo.

Una vez más, como en tantos otros aspectos de la vida, el problema no es la tecnología, sino el uso que hacemos de ella. Los culpables, como de costumbre, somos nosotros.

Educando a los hijos de la tecnología

spin

¿Cómo evitar que futuras generaciones acaben ancladas a un invento tan útil como peligroso? Todo en exceso es malo, hay que aprender a disfrutar de las nuevas oportunidades con medida, no demonizando esos avances, sino poniéndoles límites.

  • Da ejemplo: seguro que has escuchado más de una vez eso de “los hijos son un reflejo de sus padres”. Pues siguiendo esa idea, si dedicas más tiempo al teléfono, el ordenador o la televisión que a la familia, no esperes que tus hijos hagan lo contrario. Según un reciente estudio nosotros somos los culpables de la adicción a internet de nuestros hijos.
  • Establece horarios: hay tiempo para todo, sólo hay que aprender a administrarlo. Está bien que nuestros hijos pasen una hora frente a la consola, pero sólo si antes ha realizado otras actividades como estudiar o jugar con sus amigos. Si evitamos que ocupe toda una tarde frente al televisor aprenderá a valorar el resto de opciones que tiene a su alcance.
  • Que la tecnología no sea el centro de vuestras vidas: busca una ruta de excursión por internet, reserva mesa por teléfono en un restaurante cercano y permite que el GPS te guíe hasta tu destino. La tecnología es el medio, pero el fin puede ser otro completamente distinto.

En AnexoM | Las mejores herramientas de control parental gratuitas

  • C. Roberto

    Y si todo eso no da resultado con los hijos siempre nos quedan los programas de control parental