Olvídate de tu grabadora de cd, comparte ficheros en la nube y exprime todas las posibilidades - Nobbot

Olvídate de tu grabadora de cd, comparte ficheros en la nube y exprime todas las posibilidades

La nube en internet

Quien nos iba a decir a nosotros hace diez años que íbamos a llegar al punto en el que nos encontramos ahora. Bueno, teníamos indicios de que iba a ocurrir, pero yo creo que no nos hacíamos mucho a la idea de como iba a llegar a ser realmente. Las conexiones de banda ancha se han popularizado de manera tal que hoy en día compartir un archivo por Internet es tremendamente sencillo, existen multitud de servicios para ello, todo depende simplemente elegir que servicio es el que queremos utilizar para ello.

Si, existen las direcciones de correo electrónico, que nos permiten poder enviar archivos de peso, pero no es algo ilimitado. Con los ficheros que podemos manejar hoy en día, tanto por volumen de los mismos, como por cantidad, es muy normal que ciertos servidores de correo electrónico se protejan para evitar colapsos de servicio y ante un envío demasiado pesado lo rebote directamente al remitente. Vamos a hablar de servicios en la red que nos ayudarán a compartir archivos con quien queramos y cuando queramos.

Voy a dividir los servicios en tres grupos. Explicado a grandes rasgos, el primero será de servicios orientados a grupos de trabajo con un alto volúmen de tráfico de ficheros. El segundo será para mostrar servicios de uso esporádico para envíos puntuales de ficheros y por último vamos a explicar un “hágaselo usted mismo”.

Comparte ficheros entre grupos de trabajo

El primer ejemplo que vamos a introducir aquí, es el de Google, a los que algunos conocen (permitidme la broma) como el “interné”. La cantidad de servicios que ofrece esta compañía es enorme, todos (o casi todos) orientados a Internet como bien sabéis. Y como no podía ser de otra manera Google también nos ofrece un servicio en la nube para compartir ficheros, se llama Google Drive . Lo interesante de este tipo de servicios es que nos permite crear un disco duro virtual al  cual dar acceso a usuarios con diferentes grados de acceso (valga la redundancia).

En este espacio en la nube podremos subir todo tipo de ficheros, los cuales podrán ser vistos y descargados por todos los usuarios que estén autorizados a ello. De esta manera podremos conseguir compartir archivos y carpetas de manera rápida y eficiente, incluso tiene el añadido de que nos es posible editar ciertos tipos de documentos de manera remota, sin necesidad de descargarlos a nuestro ordenador. Microsoft también tiene un servicio muy similar llamado SkyDrive. 

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Google Drive tiene en torno a sí una serie de herramientas que contribuyen a crear un ecosistema muy interesante e útil que invita a su uso.

Algunos pequeños trucos de Google Drive que tal vez no conocías

La característica más interesante de Google Drive es que se encuentra dentro del ecosistema Google, y como tal nos ofrece una serie de herramientas que lo hacen muy útil. Primero de todo disponemos hasta 15 GB de almacenamiento gratuito gracias a su fusionamiento con Gmail. Gracias a esto compartir archivos y enviarlos a través de correo electrónico es muy sencillo, el propio Gmail te dará la posibilidad de adjuntar documentos directamente desde tu cuenta de Google Drive.

Google tiene su propio navegador Web llamado Chrome, lo más conveniente es utilizarlo junto con Google Drive puesto que las posibilidades que se nos presentan son muchas. Podremos editar fotografías directamente desde el navegador, por poner un ejemplo. Google implementó Pixrl de tal manera que podremos editar cualquier foto que tengamos en nuestro Google Drive desde el propio navegador. También podremos editar vídeos o aplicar vistosos efectos a nuestras fotografías.

Google Drive

Google Drive posee un historial sobre cambios realizados en un documento. Podremos acceder a un listado de revisiones del documento y ver quien ha estado trabajando en él. De esta manera podremos también volver a un estado anterior en el documento en el caso de que alguien haya hecho un cambio que queramos desechar.

Al igual que ocurre con el navegador Chrome, en el cual es posible instalar extensiones que le añaden funcionalidades, en Google Drive podremos instalar aplicaciones que amplíen las posibilidades que ya nos ofrece. Así por ejemplo, tenemos aplicaciones para ver documentos de Autocad (y realizar ciertos cambios),  edición fotográfica… las posibilidades son muchas y muy variadas. También debemos de tener en cuenta que Google ha realizado aplicaciones para usar Google Drive desde Smartphones y Tablets, por lo que es algo a tener en cuenta.

Skydrive y Dropbox, alternativas muy jugosas

dropbox

La ventaja de SkyDrive tal vez radica en que posee una aplicación de escritorio la cual podemos descargar e instalar facilitando ciertas tareas al no necesitar usar nuestro navegador. En ambos casos (el de Google y el de Microsoft) solo deberemos crear una cuenta en sus servicios para poder empezar a disfrutar de ellos. Skydrive tiene la ventaja de que se encuenta perfectamente implementado dentro del entorno Windows.

El todopoderoso DropBox, tal vez uno de los servicios de esta índole más conocidos también posee su aplicación de escritorio, aunque podemos hacerlo todo a través de nuestro navegador. La filosofía de uso es muy similar y podemos acceder a varios tipos de cuentas. Según decidamos pagar más o menos (según nuestras necesidades) podremos tener cuentas con mayor o menor capacidad. Todo esto depende del tipo de trabajo que vayamos a realizar con nuestra cuenta, ya que la versión gratuíta de la misma es suficiente para muchos usuarios.

DropBox tal vez sea de los primeros servicios que nacieron, por lo que sus desarrolladores se han encargado de incluirle con el paso del tiempo multitud de funcionalidades que lo hacen una opción a tener en cuenta. Podemos tener Google Docs y Dropbox sincronizados, guardar recortes Web, recibir archivos de cualquier persona directamente a nuestra carpeta DropBox gracias a la aplicación DropitToMe, subir archivos por correo electrónico y cómo no aplicaciones para dispositivos móviles para usarlo en cualquier momento desde cualquier sitio.

Y un desconocido para muchos (tal vez) pero que ha entrado con buen pie es el servicio de MEGA, del tristemente conocido Kim Dotcom. Este servicio te ofrece de por si 50 GB de manera gratuita, permitiéndonos ampliar esta cantidad si pasamos a crear una cuenta de pago mensual.

Envía ficheros pesados de manera esporádica

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Otra opción interesante si no quieres complicarte mucho la vida con la creación de cuentas de usuario y simplemente necesitas enviar archivos de manera esporádica son los servicios que te permiten hacerlo a través de un sencillo interfaz web. Dropbox también nos permite hacerlo en cierta manera, no tendremos que dar acceso a un usuario puntual a nuestra cuenta para que se descargue un fichero en concreto. Podremos enviar por correo electrónico un enlace a dicha persona para que se descargue el archivo que queramos compartir con él, siempre que esté dentro de nuestro espacio de disco duro virtual.

Otro servicio muy útil es el Wetransfer, mediante un sencillo interfaz Web podremos compartir cualquier archivo de manera rápida con la persona que queramos. Simplemente introduciremos el email de la persona a la que queramos enviar el fichero, el nuestro propio y un pequeño mensaje para dicha persona. Subiremos el archivo a sus servidores y ellos se encargarán de enviarle un enlace de descarga a dicha persona cuando el fichero esté disponible. Todo de manera rápida, sencilla y sin necesidad de crear cuentas de usuario. El archivo no puede ser mayor de 2GB.

Mega tambien nos ofrece un servicio similar al de WeTransfer, y también Senduit. Lo interesante de estos dos servicios (Wetransfer y Senduit) es que son totalmente esporádicos al no ser necesario crear ningún tipo de cuenta de usuario, simplemente accedes a su página Web, subes el archivo y mandas el enlace de descarga a la persona que quieras.

Cable Ethernet

Crea tu propio servicio en la nube desde tu casa

Todos estos servicios que hemos enumerado hasta ahora son servicios gratuitos en su mayor parte, con la posibilidad de pagar una cuota para aumentar capacidades y características de los mismos. Nosotros decidimos si con la cuenta básica tenemos suficiente o si por contra necesitamos de una cuenta de pago que nos de mas posibilidades. Pero lo mejor de todo, con las actuales conexiones a Internet de banda ancha, es que podemos montarnos un servicio similar en nuestra propia casa con un simple disco duro externo con posibilidad de conectarlo vía Ethernet.

Hay fabricantes como la marca Coreana Synology que nos permite configurar sus NAS (Network Attached Storage = Almacenamiento vinculado a la red) para permitirnos acceder a ellos de manera sencilla a través de Internet. El fabricante tiene un software para sus dispositivos que permite conectarlos a Internet de manera sencilla. Lo denomina EZ-Internet y mediante un sencillo menú nos configura el sistema de tal manera que podemos acceder a él desde cualquier ordenador en cualquier parte del mundo y acceder a nuestros ficheros.

Pero si te atreves a pelearte con tu router y variar su configuración podrás hacer que tu disco duro sea accesible desde cualquier parte desde Internet. La teoría básica es tener un disco duro con entrada ethernet. Dicho disco duro lo conectaremos a nuestro router y solo tendremos que configurar dicho disco para que cuando alguien haga una llamada de conexión FTP a nuestra IP pública, el router dirija dicha llamada a nuestro disco duro.

Red

Lo primero de todo es configurar nuestra red en modo estático. Esto es algo más laborioso que dejar que sea el router el que asigne Ip´s, pero de esta manera nos aseguramos que en caso de corte de electricidad el sistema se reinicie con Ip´s diferentes y lleven al traste toda nuestra configuración estando fuera de casa y perdamos la posibilidad de conectarnos a nuestro disco duro.

Una vez conectados todos los dispositivos de la red, con su dirección IP asignada, deberemos apuntar cual es la IP que hemos asignado a ese disco duro. Ahora deberemos acceder a nuestro router y abrir los puertos de FTP. Lo que vamos a hacer básicamente es decirle a nuestro router que cada vez que alguien haga una llamada FTP a nuestra IP pública, el router dirija dicha llamada a nuestro disco duro.

Nos encontramos en un punto el cual varía según el router que tengamos. Lo más apropiado es que busques el manual de dicho router en internet e investigues en él que pasos deberemos seguir para abrir puertos. Hoy en día, el software incluido en los router suele ser muy gráfico y accesible desde cualquier navegador de Internet, lejos quedaron los días en los que te tenías que pegar vía consola de comandos.

El puerto utilizado por norma general en la comunicación FTP es el puerto 20-21. En nuestro router deberemos habilitarnos e indicarle la dirección IP a la que debe dirigir el router en caso de recibir una llamada a través de esos puertos. Por lo tanto abriremos estos puertos y le diremos que los dirija a la IP de nuestro disco duro que hemos definido anteriormente.

Como medida de seguridad, es totalmente recomendable definir un usuario y contraseña de acceso FTP para dicho disco duro, de tal manera que solo tú puedas acceder a la información contenida en el mismo. Por norma general, los discos duros con posibilidad de conexión ethernet traen un software incluido que permite configurar de manera sencilla todos estos parámetros.

Una vez definidos todos estos pasos es necesario conocer la IP pública que tenemos. Esta IP es la que utilizamos para conectarnos a Internet y nos la designa nuestro proveedor. Por norma general dicha dirección IP no es fija, sino que suelen cambiarnosla cada cierto tiempo (en torno a un mes o algo más, depende del proveedor). Si vemos que este servicio es algo que vamos a utilizar con asiduidad, nuestro proveedor nos ofrecerá una IP estática previo pago de un plus por asignarnosla. Si no nos interesa pagar por ella, deberemos estar atentos de posibles cambios.

Si quieres averiguar cual es tu IP pública, existen páginas en Internet que te la proporcionan. Una búsqueda en Google te ayudará a conocerla, aunque si quieres tienes una página que te la muestra en el siguiente enlace. Ahora ya tenemos totalmente configurada nuestra red para acceder a nuestra información vía Internet. Solo nos restará instalar un programa de FTP en el ordenador que sea susceptible de viajar con nosotros para poder acceder a nuestro disco duro externo. Recuerda que deberemos configurar el mismo con nuestra IP pública, nuestro usuario y contraseña de acceso.

En Anexo M | Seguridad en Internet

  • C. Roberto

    Aveces lo más sencillo es contratar una ip pública pagar un poquito más al mes es conseguir que funcione de forma correcta sobre todo si nos tenemos que conectar de forma habitual desde el exterior.

  • Olvídate de tu grabadora de cd, comparte ficheros en la nube y exprime todas las posibilidades | AnexoM. Blog oficial de Jazztel Os adrezco el compartir con todos nosotros toda esta interesante información. Con estos granitos de arena hacemos màs grande la montaña Internet. Enhorabuena por este blog.