Seguridad en internet: La importancia de una contraseña segura - Nobbot

Seguridad en internet: La importancia de una contraseña segura

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Vamos a comenzar hoy un especial de seguridad en internet para tratar de ayudar a navegar y trabajar con más confianza, para tratar de evitar cualquier incidente, y que incluso, si este se produce no veamos comprometidos nuestros datos. Vamos a intentar comenzar por el primer paso en la seguridad de todo servicio que utilizamos. Para ello vamos a explicar la importancia de una contraseña segura.

Porque la primera línea de defensa es tratar de que no averigüen nuestra contraseña, ya sea probando las contraseñas más habituales, ya sea mediante un ataque de fuerza bruta, que consiste en ir probando múltiples combinaciones hasta dar con la adecuada. No es tan complicado como pueda parecer. No es la primera vez que un servicio de Internet ha sido atacado o ha tenido un problema de seguridad y se revelan muchas contraseñas. En todo caso siempre que utilizamos una contraseña tenemos que buscar la máxima seguridad en su creación.

¿Cómo crear una contraseña segura?

Existen muchos servicios que nos pueden ayudar a medir la fortaleza de nuestra contraseña. Muchas veces mientras nos estamos dando de alta en un sitio web a medida que introducimos nuestra clave nos enseña si es débil, media o fuerte. Pero ¿qué debemos tener en cuenta?

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  • Longitud: Para que una contraseña sea segura deberá tener más de siete caracteres. A medida que es más corta, es más fácil de adivinar, debido a que el número de combinaciones que tenemos que probar para averiguarla es mucho menor.
  • Combinar números, letras mayúsculas y minúsculas y signos es otra de las claves. No sólo basta con poner una palabra, de la que podamos acordarnos fácilmente, o añadir algún número a la combinación, si queremos que nuestra password sea fuerte tenemos que introducir también símbolos en la contraseña. Pueden ser signos de puntuación, interrogaciones, admiraciones, etc. Cualquiera que tengamos a mano en el teclado. El objetivo es que la contraseña no sea una palabra reconocible, lo que nos lleva al siguiente punto.
  • Evitar las coincidencias con palabras del diccionario es algo básico, puesto que en caso de ataque serán las primeras combinaciones que se van a probar. Por eso también es bueno que números y signos vayan en medio de la palabra que queremos utilizar para recordar la contraseña.
  • Evitar combinaciones de teclado que es otro de los recursos muy utilizados al poner la contraseña, ya sean combinaciones de letras, como por ejemplo “qwerty”, que es la primera línea de letras de un teclado de sobremesa o numéricas, donde “123456” es otra de las contraseñas clásicas que se encuentran cada vez que hay una brecha de seguridad en un servicio y quedan al descubierto las mismas.
  • No usar contraseñas maestras, de esta forma mantenemos de manera estanca el problema que hayamos podido tener con una contraseña. Si tenemos una para todo, cada vez que tenemos un problema, tendremos comprometidos todos los servicios. Esto supone un problema a la hora de recordar todas las contraseñas. Existen servicios que nos ayudarán en este sentido, y de los que os iremos ofreciendo un recopilatorio en los próximos días.
  • Cambiarlas de forma periódica es algo de los que, a menudo, nos olvidamos. Y mantenemos siempre la misma contraseña a lo largo de un gran periodo de tiempo. En general se mantienen porque así nos acordadmos de ellas, pero lo que los expertos recomiendan es ir renovando la contraseña cada cierto tiempo.
  • Datos personales: Lo dejamos para el final, pero no por ello es el menor de los problemas. Muchas personas utilizan datos personales para recordar sus contraseñas, sus hombres, los de su familia o mascotas, números de matrícula o de DNI, etc. El problema es que si un día perdemos la cartera o saben algo de nuestra vida, basta que accedan a nuestros perfiles en redes sociales, por ejemplo, para que tengan acceso a las mismas.

Crea tu propio algoritmo para crear contraseñas

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Mi consejo para crear nuestras propias contraseñas seguras es utilizar una palabra que seamos capaces de recordar como base, y a partir de aquí crear nuestro propio algoritmo para modificarla y hacerla más segura. Por ejemplo, una contraseña para acceder a nuestro ordenador del trabajo, utilizamos la palabra que más nos guste, en mi caso voy a elegir “onomatopeya”, una palabra larga que ya cumple con los criterios de longitud. Ahora como estamos en marzo sustituyo las dos últimas letras por 03 y como la he creado en el 2013, sustituyo las dos primeras por 13.

De momento mi contraseña “onomatopeya” se ha transformado en “13omatope03”. Ahora hay que introducir algún signo y basta con sustituir la letra “e” por el símbolo “€”. Aquí existen tantas combinaciones para sustituir letras o números por símbolos como queráis ya es cuestión vuestra crear la regla que mejor recordéis. De esta forma tenemos nuestra contraseña “13omatop€03” como una contraseña fuerte y fácil de recordar por nosotros.

El primer paso ya lo hemos dado. Si os resulta complicado siempre podemos recurrir a servicios que nos ayudana a gestionar nuestras contraseñas, el próximo jueves os recomendaremos unos cuantos que nos ayuden a hacerlo.

En AnexoM | Cinco consejos para crear contraseñas seguras y luego recordarlas

  • Sacramento

    Buenas ideas. Gracias por las sugerencias. Útil para los nuevos “internautas”. Veo que tengo más o menos la idea ya que mi contraseña cumple con lo aquí sugerido. Saludos.

  • Natalia

    Buenas ideas. Además, como he leído hace poco en un artículo en el Blog Kaspersky Lab, se puede utilizar la tecnica ‘scambled letters’: cambiar de sitio y de ordén a las letras o palabras en la combinación de password. Eso hace que la palabra no tenga sentido (y no esté en los diccionarios) pero al mismo tiempo que sea más fácil de memorizar para el usuario. ¿Que os parece? Un saludo.