La primera chaqueta de grafeno convierte la ropa en la mejor tecnología

La primera chaqueta de grafeno, cara pero molona

GrafenoLa nueva chaqueta de grafeno no es para todos, sólo para aquellos que dispongan de 595 euros para gastar en este aparente capricho. Y hablamos de aparente capricho porque, aunque su precio sea elevado, si la mitad de lo que dicen sus creadores es verdad, el desembolso merecerá la pena. Según Volleback, la compañía creadora de este invento, esta chaqueta comparte muchas de las propiedades del grafeno, como la capacidad para absorber calor que nos mantendrá calientes en el más frío de los inviernos. También es buen conductor de la electricidad, evita bacterias o disipa el exceso de humedad de nuestro cuerpo. Además, mola mazo, que diría Camilo Sesto. 

El proceso de desarrollo de la chaqueta Volleback llevó años de intensa investigación, durante los cuales la compañía trabajó con los mismos científicos que fabricaron el traje de baño utilizado por Michael Phelps en las Olimpiadas de 2008.

Mitad chaqueta, mitad experimento científico

La chaqueta es reversible: en un lado, el grafeno se ve gris y, en el otro lado, negro mate. Para crear esta prenda, sus fabricantes unieron nanoplaquetas de grafeno con poliuretano, creando una membrana que a su vez se uniría con nylon, cambiando las propiedades mecánicas y químicas de este. Una tela de nylon que, naturalmente, no podría conducir calor o energía, gracias al grafeno, ya puede.

Grafeno

Si dejas la chaqueta al sol y luego te la pones por el lado de grafeno pegado a la piel, sentirás cómo retiene el calor y lo extiende por todo tu cuerpo. Además, iguala la temperatura natural mediante la redistribución del calor de las partes cálidas del cuerpo a las más frías. El material también disipa la humedad pero, si por un casual la humedad traspasara la prenda, el grafeno detendrá cualquier acumulación de bacterias ya que no se podrán reproducir en su superficie.

En cuanto a su capacidad conductora de electricidad, generó una serie de ajustes en la fabricación, ya que nadie quiere ser un pararrayos gracias a su chaqueta superconductora, ¿verdad?

Por último, para hacer el diseño más eficaz  y atractivo, la chaqueta no contiene costuras, ya que sus piezas están cortadas a láser y selladas térmicamente, haciéndola impermeable. 

De los laboratorios a la calle

La idea de los creadores de esta chaqueta es que, una vez disponible en el mercado, las personas se conviertan en probadores beta que descubran formas de utilizar este material que a ellos no se les han ocurrido. Por ejemplo, que alguien hackee el material conductivo de la chaqueta para hacer posible la carga de dispositivos móviles en ella, sería el deseo inicial de sus creadores, que podrían incorporar esta nueva utilidad al diseño de su prenda. De esta forma, al comprar la chaqueta, en realidad, estaríamos comprando un prototipo experimental que se podría mejorar con las contribuciones e ideas de cada uno de sus usuarios.

Grafeno

¿Qué es el grafeno?

El grafeno es un material que llegaron a aislar a partir del grafito dos investigadores rusos, Andréy Gueim y Konstantín Novosiólov, en la Universidad de Manchester en 2004, lo que seis años después les valió el Premio Nobel de Física.

En esencia, el grafeno es una lámina de carbono puro dispuesto en forma hexagonal y que, a pesar de tener sólo un átomo de grosor, es 200 veces más resistente que el acero, pero tiene la densidad de la fibra de carbono y es cinco veces más ligero que el aluminio. Se calcula que una lámina de un metro cuadrado de grafeno sólo pesa 0,7 miligramos.

A pesar de que el grafeno es el único material poseedor de un Nobel y su aislamiento ofrece una gran cantidad de beneficios, todavía no se ha encontrado la forma de optimizar su uso en los productos de consumo, ya que su manipulación y fabricación en cantidades industriales es muy difícil.