Jesús Moreno León: «Mejor que aprender a programar es programar para aprender»

Es innegable que la tecnología se ha convertido en uno de los protagonistas de nuestro día a día. Para los más pequeños la utilización de cualquier dispositivo se convierte en una tarea absolutamente natural. Por eso, hoy hablamos con Jesús Moreno León sobre programar en las escuelas. Actualmente, es jefe del área de experimentación en el aula en el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado.

Recientemente pudimos escuchar su testimonio en la conferencia “Niños y pantallas: responsabilidad y desafío”, evento que contó con la colaboración de Orange. A lo largo de la ponencia, Jesús Moreno León ratificó la importancia que tiene para el Ministerio de Educación y Formación Profesional el fomento del pensamiento computacional desde edades tempranas.

-Se lleva años hablando de la introducción de dispositivos electrónicos en las aulas así como de la enseñanza de programación en edades tempranas, ¿cuál es la situación actual en España?

En octubre del año pasado se puso en marcha un grupo de trabajo coordinado por el Ministerio de Educación y Formación Profesional en el que participan 14 de las 17 Comunidades Autónomas. Participan también Universidades y Centros de investigación, empresas pioneras en este campo y entidades de docentes. Hemos estado trabajando durante un año para elaborar un informe en el que se muestra cómo es la enseñanza de robótica y el pensamiento computacional en nuestro país. El informe, titulado, “Programación, robótica y pensamiento computacional en el aula”, extrae que la mayor parte de las CC.AA han incluido asignaturas optativas sobre estas habilidades en educación secundaria, mientras que Navarra, Madrid y Cataluña lo han hecho también en primaria. No obstante, en gran parte del país el alumnado todavía puede cursar toda la formación obligatoria sin apenas tener contacto con estas habilidades.

Por otro lado, el informe presenta una propuesta normativa sobre los objetivos que deberían alcanzar los estudiantes en cada etapa educativa: infantil, primaria, secundaria obligatoria y bachillerato en relación a la programación, la robótica y el pensamiento computacional.

Para mí programar es un medio, más que un fin.

-¿Por qué cree usted que se debe introducir la programación en las escuelas?

Yo creo que el foco no debería estar en aprender a programar sino en programar para aprender. Esto quiere decir que, en el proceso de programar, se desarrollan una serie de habilidades, como el propio pensamiento computacional, la capacidad de trabajar en equipo, la creatividad, la comunicación de ideas… Todas estas habilidades son fundamentales para cualquier estudiante sin importar el campo en el que se vaya a especializar. Por eso, para mí programar es un medio, más que un fin.


El tiempo en el aula es limitado y la introducción de nuevas materias podría ir en detrimento de otras, ¿en su opinión cómo debería integrarse la programación en las aulas?, ¿Como asignatura independiente o como recurso educativo transversal?

Mi opinión personal es que en educación infantil y primaria se pueden trabajar estas habilidades de manera transversal. Además, la evidencia científica muestra que son un recurso de aprendizaje muy bueno para los niños. Si aprenden historia, inglés o matemáticas realizando actividades de robótica y programación aprenden más que cuando se utilizan recursos clásicos o tradicionales. En secundaria y bachillerato sí creo que debería crearse una asignatura especial porque hay que llegar un poco más lejos, el docente tiene que estar especializado.

¿Hay ya datos sobre experiencias de otros países que hayan introducido en pensamiento computacional en las aulas? 

Ahora mismo hay dos modelos que se siguen en todo el mundo. Por un lado, hay una aproximación en la que se crea una asignatura específica para trabajar estas habilidades, liderada por Inglaterra que ha creado una asignatura llamada Computing que es obligatoria para todo el alumnado desde primero de primaria. La otra aproximación está liderada por los países nórdicos, en los que se trabaja de manera más transversal. En cuanto a Inglaterra, los datos dicen que no están consiguiendo todos los resultados que esperaban. Pensaban, por ejemplo, que al introducir esta asignatura a una edad tan temprana las niñas se sentirían más atraídas por este campo, algo que no está ocurriendo al nivel que esperaban. Aunque haya aspectos que mejorar, lo cierto es que se trata de una experiencia muy interesante que hemos tenido muy en cuenta a la hora de elaborar nuestra propuesta normativa.

la programación tiene una serie de implicaciones sociales, éticas y económicas que hay que tener muy presentes desde la escuela.

¿No cree que la introducción del pensamiento computacional debería hacerse de la mano del pensamiento humanístico? La robotización y el desarrollo de la IA plantean interrogantes éticos que quizás deberían tenerse en cuenta desde edades tempranas… 

Sí, estoy totalmente de acuerdo y comparto esta visión. Las habilidades o destrezas que se trabajan en la escuela no son individuales y únicas sino que hay que trabajarlas en coordinación. Desde luego, todo lo relacionado con el arte de programar, la robótica, la automatización y la inteligencia artificial tiene una serie de implicaciones sociales, éticas y económicas que hay que tener muy presentes desde la escuela.

Esta es la razón por la que las personas deberíamos aprender algoritmos en la escuela porque tenemos que ser conscientes de que estamos rodeados de ellos y tienen un impacto muy alto en nuestras vidas. Charles Percy Snow, físico y novelista inglés, ya decía en el año 1961 que los algoritmos iban a dominar nuestro mundo, iban a ser programados por determinados grupos sin la supervisión del resto de la sociedad y quien fuera consciente de su existencia no sabría cómo enfrentarse a ellos, preguntar sobre ellos o luchar contra ellos cuando presentasen problemas.

-¿Puede convertirse la enseñanza de estas materias –que requieren más recursos y flexibilidad a la hora de diseñar el plan de estudios- en otro elemento de desigualdad entre el modelo educativo público y el privado, donde resulte perjudicado el primero?

No estoy de acuerdo con esta afirmación. Los estudios internacionales nos dicen que en España no hay ninguna diferencia entre estudiar en un centro público y uno privado. La diferencia se da fundamentalmente por el nivel socioeconómico de los padres. Aun así, si estoy de acuerdo en que ahora mismo se está produciendo una brecha entre aquellos estudiantes  que pueden pagarse unas clases extraescolares de robótica y aquellos que no. Por tanto, yo defiendo que estos contenidos deben integrarse desde edades tempranas en el currículo oficial para evitar esta desigualdad y para que todo el alumnado se beneficie de las ventajas que ofrece este campo.

Todas las personas deberíamos aprender algoritmos en la escuela porque tenemos que ser conscientes de que estamos rodeados de ellos y tienen un impacto muy alto en nuestras vidas.

-El hogar también juega –o debería- un papel fundamental en la educación, ¿Cuáles serían sus recomendaciones para los padres que quieras acompañar a sus hijos en el aprendizaje informático? ¿Qué herramientas deberían conocer?

Me parece una pregunta muy interesante. Yo creo que la programación y la robótica son elementos que se pueden trabajar en familia y además de forma muy divertida. Yo animo a todos los padres y de hecho, si le compran un juguete robótico a sus hijos, que aprendan con ellos y desarrollen una actividad en familia. En la web de Pensamiento Computacional del INTEF publicamos regularmente recursos que pueden utilizarse en casa para aprender en familia.  Hay muchas opciones para que los niños comiencen a interesarse por estos temas y además se diviertan con ellos.

la programación y la robótica son elementos que se pueden trabajar en familia y además de forma muy divertida.

-Explíquenos en qué consiste la iniciativa Programamos y cuál ha sido su evolución desde que empezó a andar.

Yo fui uno de los fundadores del proyecto pero desde que trabajo en el Ministerio he pasado el relevo a otras personas. A pesar de ello, sigo la evolución del proyecto de cerca. Fue fundado por un grupo de docentes de diferentes niveles educativos que llevaban tiempo utilizando la programación y la robótica para trabajar diferentes contenidos y materias. Los resultados eran muy buenos así que decidieron compartirlos con otros docentes. Desde el principio se pensó como una comunidad para construir puentes de colaboración entre personas interesadas en estos temas.

La iniciativa ha ido creciendo y ha recibido multitud de reconocimientos, tanto nacionales como internacionales. De hecho, ha recibido dos veces consecutivas el Google Rise Award. La verdad es que se ha convertido en una iniciativa totalmente internacional con una red de varios miles de docentes de todo el mundo que comparten sus ideas y recursos.

Las niñas piensan que son peores a la hora de programar de lo que son.

-Hablamos a menudo de la brecha de género en el ámbito de la tecnología, ¿en su experiencia ha notado alguna diferencia significativa en el aprendizaje de la programación entre niños y niñas?

Ninguna. Las niñas y  los niños aprenden exactamente igual, se les da exactamente igual de bien la materia… Sí es cierto que las temáticas que eligen en sus proyectos son distintas. Las niñas trabajan más las historias y los diálogos mientras que los niños se decantan más por los juegos de acción. Pero esto son cuestiones culturales, a efectos prácticos vemos que no existen diferencias entre las habilidades de unos y otros. Lo que sí existe es la diferencia en la autopercepción. Las niñas piensan que son peores a la hora de programar de lo que son y eso es un círculo vicioso que al final hace que se sientan menos atraídas por este campo y decidan orientarse hacia otras materias. La publicidad, los medios… fomentan estereotipos que producen un sentimiento de inferioridad de las niñas en este campo que tenemos que ir venciendo poco a poco, por ejemplo ayudando a que las niñas conozcan el trabajo de ingenieras españolas que están haciendo grandes cosas, como Nuria Oliver.

 –Por último, móvil en el aula, ¿sí o no y por qué?  

Móvil en el aula sí, si se utiliza con un objetivo didáctico. Los móviles solo tienen que usarse cuando el docente va a trabajar una actividad. Puede utilizarse como cualquier otra herramienta, es decir, como bolígrafos, cuadernos… Es exactamente igual. En mi opinión, se trata de un recurso más a utilizar en el aula aprovechando las ventajas didácticas que presenta para resolver ciertas tareas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *