La educación es la mejor herramienta para equilibrar las desigualdades

«La educación es la herramienta más poderosa para equilibrar las desigualdades sociales»

Ana Isabel García VázquezEl 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de concienciar sobre la importancia de la educación para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El Centro de Filosofía para Niños (CFN) es una asociación sin ánimo de lucro con sede en Madrid que desde principios de los años 90 intenta contribuir al desarrollo de ciudadanos y ciudadanas más democráticos. Está formado por personas de diferentes ámbitos, especialmente profesorado de distintos niveles educativos y disciplinas. Hablamos con su presidenta, la filósofa práctica Ana Isabel García Vázquez.

– ¿Cómo se consigue crear ciudadanos y ciudadanas más democráticos?

El diálogo y el pensamiento son fundamentales. Practicando y mejorando ambos aspectos, podremos construir mejor con el resto de la sociedad. Para contribuir en este sentido, llevamos a cabo cursos, talleres y asesoramientos que ayudan tanto al profesorado como a familias, niños y niñas, adolescentes e incluso a profesionales de otros ámbitos interesados en el desarrollo del pensamiento y de procesos dialógicos. El objetivo de nuestra propuesta es el desarrollo de un pensamiento multidimensional, que se lleva a cabo a través de la creación de comunidades de indagación donde el diálogo filosófico es el eje principal. Cuando pensamos gracias y por las otras personas, trascendemos los límites de nuestro pensamiento y, por ello, logramos pensar más y mejor.

La educación a la filosofía

– ¿Cómo se pueden acercar los jóvenes al pensamiento filosófico?

A todo ser humano, pero especialmente a los niños y los jóvenes, les atrapa toda actividad que parta de su asombro, de su curiosidad y que les permita comprender su realidad. El ser humano está diseñado para estar en un continuo movimiento de indagación en el mundo. Cuando algo nos llama la atención, nuestro cerebro segrega dopamina de manera que nos mantiene ‘atrapados’ gracias a esa sensación de placer. Se aprende mejor aquello que nos despierta la curiosidad. Los jóvenes están en una búsqueda y experimentación continua para saber quiénes son, qué lugar quieren ocupar en la sociedad, cómo quieren vivir, cuál es el sentido de sus vidas y la filosofía se cuestiona todo esto. Solo hay que partir de sus intereses para mostrarles que están alineados con los intereses de la filosofía. Y permitirles que hagan volar su curiosidad.

«El ser humano está diseñado para estar en un continuo movimiento de indagación en el mundo».

– ¿Cuál es el papel de las familias?

Las familias son el caldo de cultivo que puede posibilitar que nos planteemos preguntas, que sigamos investigando sobre lo que nos interesa. Por eso, ante un comentario de un niño/a, es muy importante que las familias piensen cómo se van a situar. Si le van a silenciar, si le van a dar la respuesta ‘verdadera’ o si le van a escuchar y animar a que siga pensando. Dependiendo de lo que hagan, estarán alimentando a un ‘invisible’, a un robot, que reproduzca lo que el resto diga, o a una persona plena, libre.

El valor de las ideas

– ¿Cómo pueden las ideas cambiar el mundo?

Actuamos según lo que pensamos, creamos según lo que tenemos en nuestra cabeza: las ideas están siempre detrás de todo lo que hacemos. Dependiendo de qué ideas sean, pueden cambiar el mundo a mejor o a peor. Por tanto, necesitamos una actividad que nos permita tener las mejores ideas posibles, y esa es la filosofía. Así es que tiene un papel clave, obviamente no es la única disciplina necesaria hoy en día, pero la actividad filosófica es la que contribuye de mejor manera a lograr que pensemos mejor. La filosofía hoy en día es un verdadero acto revolucionario porque nos sitúa en el ahora de una manera profundamente anticapitalista y antiproductiva. Y nos devuelve un poder que siempre ha sido nuestro: el de nuestra libertad gracias al uso de nuestra razón.

«La filosofía hoy en día es una verdadero acto revolucionario».

– ¿Existe una brecha excesiva entre teoría y práctica en los modelos educativos y culturales dominantes?

Hemos vivido años de una gran especialización, algo que ha sido muy positivo para avanzar rápidamente en las disciplinas en sí. Pero ha traído como consecuencia negativa que nos hemos olvidado poner en relación a todas las disciplinas y la importancia de dar sentido a lo que aprendemos, vinculándolo con la realidad. Ya no nos basta con dividir entre la teoría y la práctica. Hay que saber, y no bastará con saber mucho solo de una asignatura. Hay que saber mucho de muchas, y ponerlo en práctica con un sentido: solucionar situaciones de nuestras vidas cotidianas.

Desarrollar la educación al pensamiento

– ¿Cómo puede la filosofía fomentar el desarrollo cognitivo y cultural de los alumnos?

La filosofía proporciona un desarrollo cognitivo y cultural. Sin embargo, no existe una formación sistemática ni generalizada del profesorado en estas herramientas, metodologías y maneras de ser. Sí que hay ciertos intentos puntuales pero suelen quedarse en barnices, bien sea porque el método usado aborda una pequeña parte de lo que es el pensamiento o bien porque se buscan fórmulas rápidas que nos solucionen los problemas. Y el desarrollo del pensamiento exige trabajo, constancia y rigurosidad.

«El desarrollo del pensamiento exige trabajo, constancia y rigurosidad».

– ¿Qué papel tiene el juego en el proceso educativo?

Los niños y las niñas aprenden jugando, es nuestra manera de acercarnos a la comprensión de la realidad. De hecho, nuestro cerebro aprende más rápido y mantiene más la atención cuando la actividad es placentera. Para ello segregamos dopamina, es una cuestión física, no de ideas. Esto nos demuestra que nuestro cuerpo está construido para hacer las cosas de una manera determinada y es necesario partir de ello para favorecer el proceso educativo. Por tanto, si queremos que la educación mejore, sea en la edad que sea, más nos vale contar con actividades lúdicas que acompañen el conocimiento.

– ¿Tiene sentido seguir hablando de educación ciudadana?

Ser ciudadanos/as en una sociedad democrática no es lo mismo que serlo en una dictadura. Parte de este aprendizaje lo hacemos a través de los diferentes agentes del proceso de socialización de una manera muy inconsciente. Pero es fundamental dedicar un espacio dentro del sistema educativo a reflexionar y conocer lo que supone ser ciudadano/a en nuestras sociedades. Lo que conscientemente sabemos podemos cuidarlo, replantearlo, transformarlo. Lo que sabemos inconscientemente, solo podemos repetirlo como autómatas.

«Nuestro cerebro aprende más rápido y mantiene más la atención cuando la actividad es placentera».

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La educación en España

– ¿Cuál debe ser el papel del Estado en la educación?

La política en Estados democráticos tiene como función esencial trabajar por el bien común. Entendiendo a este como una construcción hecha entre todos y todas para lograr una mayor justicia a nivel individual y a nivel social. La educación es la herramienta más poderosa para equilibrar las desigualdades sociales y lograr así esa sociedad más justa. El Estado tiene un gran papel en la formulación de los programas educativos, garantizando que se diseñen para lograr esa justicia social. Pero eso no significa que tengan que ser los únicos involucrados. Se reclama una y otra vez, no sin razón, más presencia de los agentes educativos y que se deje de usar la educación con intereses partidistas.

«Es un desafío construir una sociedad multiétnica que conviva pacíficamente».

– ¿Cómo juzga la educación en España?

El profesorado es capaz, de eso no hay duda. Es un colectivo con una altísima implicación en líneas generales y que día a día está buscando formas de hacer mejor su trabajo. Sin embargo, con tanta información de lo que es adecuado y de lo que no lo es, con las reformas constantes, las exigencias burocráticas, algunas veces sin mucho sentido, sigue sin existir un cuerpo mínimo de formación común a todo el profesorado de todas las etapas.

– ¿Existe un problema / desafío para integrar a diferentes modelos culturales?

Obviamente es un desafío construir una sociedad multiétnica que conviva pacíficamente. Las diferencias dan lugar a conflictos con total seguridad. Saber cómo resolverlos se aprende, y desarrollar habilidades dialógicas es la base de ello. Además de una capacidad para pensar de manera multidimensional bien desarrollada, que nos facilite la búsqueda de opciones y la selección de la mejor para ese contexto. Para que el enriquecimiento mutuo surja, hace falta crear espacios comunes donde la gente se vea, se escuche y cree lazos que genere esa simbiosis. No surge espontáneamente. Desde el proyecto de Filosofía para Niños creamos comunidades en las que las personas dialogan para comprenderse, para construir cooperativamente, unir sus fortalezas y ayudarse en sus debilidades y para resolver con la palabra y la razón las diferencias más irreconciliables. Si esto lo trabajamos desde primaria e incluso infantil, conseguiremos acercarnos mejor a resolver ese desafío.

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Empatía y pensamiento crítico

– ¿Cómo se enseña la empatía?

Para poder ayudar a otras personas a manejar sus propias emociones, el profesorado mismo tiene que aprender bien a hacerlo. Una mayor formación en inteligencia emocional nos vendría bien. Además, solo podemos tener empatía con las personas que valoramos, que nos detenemos a considerar y a escuchar. Necesitamos tiempo improductivo para mirarnos, reconocernos y escucharnos como seres humanos. Solo cuando ‘paramos’ el mundo, podemos empatizar con el resto de personas. Y si encima somos inteligentes emocionalmente de una forma consciente, podremos acompañar y guiar al resto.

«Necesitamos de tiempo improductivo para mirarnos, reconocernos y escucharnos como seres humanos».

– ¿Qué es y cómo se enseña el pensamiento crítico?

El pensamiento crítico es aquel pensamiento capaz de establecer sus propios criterios para seleccionar información, para emitir juicios, para distinguir, etc. Para desarrollarlo necesitamos, por un lado, ejercitar las habilidades de pensamiento de manera concreta, haciendo que se pongan en marcha en situaciones de la vida cotidiana. Hay que desarrollar también el pensamiento creativo y el ético y hacer que esas tres dimensiones no solo se manejen de manera consciente y precisa individualmente, sino que también lo hagan en conjunto. Este pensamiento multidimensional ha de ser enseñado tanto de manera transversal como aisladamente, ambas formas se tienen que combinar. Igual que cuando aprendemos un idioma no solo es importante usarlo en todas las esferas posibles de nuestra vida, sino también tener un espacio exclusivo para conocer sus entresijos en profundidad.

– ¿Cómo se forma una generación capaz de distinguir y evitar la desinformación?

Solo hay un camino: con un sólido pensamiento crítico, no hay otra.

En Nobbot | ¿Se puede enseñar pensamiento crítico en las escuelas?

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Una respuesta a “«La educación es la herramienta más poderosa para equilibrar las desigualdades sociales»

  1. Esa fue hacen 380 años una gran preocupacion para Socrates, «la educscion» unico elemento posible para una verdadera homogenizacion social, en eza epoca ya de veia el desastre de las relaciones humanas y la delicuencis

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