La ciudad ha evolucionado hasta ser un símbolo del capitalismo global

Saskia Sassen: “¿De verdad necesitamos que una multinacional nos sirva una taza de café en nuestro barrio?”

El telefilm distópico, NN23, del añorado Narciso Ibáñez Serrador, nos sitúa en un futuro en el que “las ciudades crecieron, y crecieron…y crecieron a tal punto que sus límites llegaron a encontrarse. Los campos dejaron de existir y el mundo fue solo una inmensa ciudad”.

Si bien aún no nos hallamos ante esa situación, que la ficción pronosticaba para el año “tres mil…x”, las ciudades han evolucionado hasta convertirse en símbolos del capitalismo global. Poderosas metrópolis cuyas características son diseccionadas por Saskia Sassen, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2013. A ella, destacado miembro de los 100 de Cotec, debemos el concepto ciudad global, con el que se refiere a urbes con un efecto directo y tangible en los asuntos mundiales a través de algo más que el medio socioeconómico, con influencia en términos de la cultura o la política.

¿una nueva fase del urbanismo?

Ciudades que quizás estén evolucionado hacia una nueva etapa, arrastradas por la corriente de movimientos políticos que reivindican lo nacional o lo regional. ¿Por qué no lo urbano? Sassen considera que se pueden estar configurando nuevos tipos de territorios que también acumulan poder, una dinámica que la intriga. “me pregunto si es accidental o si marca el inicio de una nueva época histórica, una nueva fase del urbanismo”.

«Lo electrónico necesita toda una serie de materialidades que parece que olvidamos cuando nos referimos a lo digital».

Nuevas territorialidades que también se crean desde el sistema financiero, capaz de construir un espacio con sus propios intereses y reglas de juego. “Un poder agresivo que puede funcionar en varias modalidades, desde el espacio material al digital, y que está construyendo nuevas redes y territorios”.

En contraste con estas nuevas dinámicas transformadoras de lo urbano, Saskia Sassen se muestra escéptica sobre la idea de ciudad virtual radicada en internet. La califica de fantasía porque “lo electrónico necesita toda una serie de materialidades que parece que olvidamos cuando nos referimos a lo digital. Los grandes sistemas digitales necesitan vastísimos espacios materiales”.

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ciudadanía movilizada

El crecimiento de las dinámicas en red y transfronterizas entre las ciudades globales tiene una articulación formal, empresarial y administrativa, pero también manifestaciones de corte informal, protagonizadas por la ciudadanía organizada. ¿Pero cuál es el papel de los ciudadanos en estos nuevos espacios?

Sassen, que actualmente desarrolla su actividad investigadora en la Universidad de Columbia (EE.UU.), cree que es importante que la ciudadanía se movilice, aunque pierda la mayoría de sus batallas, a la espera de que llegue la oportunidad de lograr alguna victoria. “Hay que estar alerta frente a un poder agresivo, que quiere acumular, concentrar…”.

Es importante que la ciudadanía se movilice, aunque pierda la mayoría de sus batallas, a la espera de que llegue la oportunidad de lograr alguna victoria.

la identidad de la ciudad

Saskia Sassen considera muy importante fomentar lazos entre vecindarios de ciudades que pueden compartir objetivos comunes. Algo que resulta complicado en un entorno en el que el propio concepto de vecindario ha perdido peso frente al auge de formas ensimismadas de urbanismo. Ella cree que no hay que desfallecer en el intento porque es mucho lo que está en juego.

Por ejemplo, la misma identidad de la ciudad, salpicada de franquicias globales que están expulsando del centro a vecinos y comercios tradicionales, víctimas del proceso de gentrificación, común en grandes espacios urbanos. Saskia Sassen ha estudiado en detalle esta tendencia que considera muy problemática: ¿De verdad necesitamos que una multinacional nos sirva una taza de café en nuestro barrio?

Holandesa de nacimiento, formada en economía, sociología y filosofía, Saskia Sassen habla cinco idiomas y, para responder a esta pregunta, prefiere la contundencia del inglés: “No, I do not!”, responde en inglés.

Y es que, veces, es difícil saber la ciudad por la que paseamos debido a la continuidad de los escaparates y comercios…ni siquiera de los parques, que diría Cortázar.

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movimientos migratorios

Una identidad urbana en continua transformación por el empuje del capital global y por movimientos migratorios, que convierten a las grandes metrópolis en escenarios de conflictos y contradicciones. Un cosmopolitismo que dibuja la historia postcolonial en las capitales de los viejos imperios y trasciende el estado-nación como contenedor de lo social y lo político.

En su artículo “Inmigrantes en la ciudad global”, Sassen explica cómo ese transcender “abre posibilidades para una geografía política que conecta espacios subnacionales, con las ciudades como elementos clave”. “Son las empresas multinacionales y sus profesionales –añade-, pero también los inmigrantes y refugiados, los que a través de sus prácticas contribuyen a construir estas geografías interciudades”.

el corazón de la ciudad

De cara al futuro, la investigadora se muestra preocupada por el interés creciente, sobre todo el mundo en vías de desarrollo, de construir ciudades privadas. Un proceso que en poco se corresponde con lo que ella considera uno de los rasgos fundamentales de la ciudad: que no pertenece a nadie. “Eso es el verdadero corazón de la ciudad”, concluye.

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