Todas las claves para pasarte al autoconsumo eléctrico

Todas las claves para pasarte al autoconsumo eléctrico

Era una demanda de muchos consumidores, de grupos ecologistas y de científicos y expertos preocupados por el cambio climático y sus consecuencias. A partir de ahora, en España los particulares se van a poder convertir fácilmente en productores de su propia electricidad y volcar a la red la que no usen y ser compensados por ello con una rebaja en su factura eléctrica mensual o bimestral. Eso sí, para ello deberán producir energía renovables; por ejemplo, con paneles solares situados en el tejado de la vivienda. Estas son las claves que tener en cuenta para que cualquiera se convierta en autoconsumidor.

 

Desarrollo legal

El autoconsumo eléctrico queda plasmado en un Real Decreto Ley aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez el pasado 5 de abril a instancias del Ministerio para la Transición Ecológica. Eso sí, en realidad es un desarrollo normativo de otro decreto que data de octubre del año pasado y que eliminaba el polémico ‘impuesto del sol’, que exigía un peaje por seguir enganchado a la red eléctrica, aunque no se hiciera uso de ella.

Consumidores individuales y colectivos

El real decreto para el autoconsumo eléctrico establece que puede haber un consumo individual, pero también colectivo. Varios consumidores pueden asociarse a un mismo sistema de generación. Es decir, que el sistema puede ser adoptado por comunidades de vecinos y propietarios, o por empresas cercanas de un polígono industrial, por ejemplo.

Instalación en edificios contiguos

La norma permite al autoconsumidor instalar paneles fotovoltaicos más allá de su vivienda, en otras cercanas, donde, por orientación, le sea más provechoso. Eso sí, para ello debe haber acuerdo entre las partes.

Mucha menos burocracia

Un tema importante del Real Decreto Ley es que elimina mucha burocracia a la hora de que un particular se convierta en autoconsumidor. Antes debía darse de alta jurídicamente como productor, lo que requería trámites y declaraciones fiscales. Ahora, el mecanismo se simplifica y solo se requiere una notificación de la instalación a la comunidad autónoma correspondiente, que además irá a parar a un registro estatal. Asimismo, la eléctrica o empresa distribuidora habitual deberá facilitar en el contrato el cambio al autoconsumo.

Límite de la instalación y de la compensación

El autoconsumo es aplicable a instalaciones de hasta 100 kilovatios (kW), siempre que la energía sea de origen renovable. Y la compensación puede llegar al 100% de la energía consumida ese mes. Eso sí, la rebaja de la factura nunca podrá exceder el consumo que se realice ni los usuarios podrán recibir una compensación monetaria por parte de la eléctrica o de la distribuidora. De esta manera se evita que el sistema acabe siendo convertido en un negocio por algunos.  

Un único contador

El real decreto simplifica mucho las configuraciones de medida para que solo sea necesario un contador en el punto de contacto de la instalación doméstica con la red de distribución. Es el llamado “punto de frontera”. Eso supondrá un importante ahorro de costes para los usuarios que opten por el autoconsumo.

Papel futuro de las eléctricas

La ley abre la puerta a que, en el futuro, las propias eléctricas y las compañías distribuidoras puedan ofrecer ellas mismas servicios de autoconsumo renovable.

Objetivos últimos de la ley

Uno de los objetivos del Real Decreto de autoconsumo es que los particulares participen de forma masiva en el sistema eléctrico como productores reconocidos. Es la entrada de la ciudadanía en un mercado tradicionalmente muy regulado y restringido a pocos productores y muy grandes. A más largo plazo, el propósito del Gobierno es hacer depender menos a España de los combustibles fósiles y más de las renovables, y cumplir así con las obligaciones para parar el cambio climático. El mismo texto del decreto habla de un “efecto positivo sobre la economía general, sobre el sistema eléctrico y energético y sobre los consumidores”.

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