Construir un arca lunar para salvar las especies terrestres

Un arca lunar para salvar a las especies de la Tierra

arca lunar«¿Un arca lunar para salvar a las especies de la Tierra? No es una idea descabellada”, dijo el doctor Jekan Thanga durante la última conferencia internacional IEEE Aerospace.«Sería una póliza de seguro global», explicó el profesor de ingeniería aeroespacial de la Universidad de Arizona (Estados Unidos). Una forma de salvar a los 6,8 millones de especies del planeta. Y la Luna podría ser el lugar adecuado para construir un banco donde guardar los datos biológicos más valiosos.

Más allá de la crisis climática y las extinciones masivas que se están produciendo, también podría llegar un meteorito y acabar con nosotros. O podría tener lugar un evento como la erupción del volcán Toba (Indonesia), que hace 75.000 años hizo que la Tierra se enfriara durante mil años. Debemos hacernos a la idea de que no somos omnipotentes y que nada a nuestro alrededor durará para siempre. Por supuesto, en el arca lunar no entrarían animales con cascos y trajes espaciales, sino que sería un mega archivo de células congeladas criogénicamente.

El proyecto es la continuación del Svalbard Seedbank, creado por el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos. El banco de Noruega conserva más de un millón de muestras de semillas de casi todos los países. Construido en hormigón y acero, capaz de resistir una guerra nuclear, se encuentra a 1.200 kilómetros del Polo Norte. Por desgracia, su continuidad está en riesgo por el calentamiento global.

Ya en 2006, una asociación estadounidense llamada Alliance to Rescue Civilization pensó en la Luna para preservar el ADN de plantas y animales. El proyecto contó entonces con el apoyo de científicos distinguidos, como Stephen W. Hawking. El físico, de hecho, fue el primero en abrir el debate, afirmando que el único camino de salvación para la especie humana era fuera de la Tierra.

Un arca lunar donde congelar semillas y células madre

El concepto de arca lunar volvió a proponerse a principios de año en un paper titulado ‘Pozos lunares y tubos de lava para un arca moderna’. El plan prevé explotar la red de tubos de lava presentes en el subsuelo lunar, descubiertos en 2013. Es uno de los lugares conocidos más estables del Sistema Solar. Las sondas han registrado 200 de estos túneles con un diámetro de cien metros. En su interior se podría albergar un edificio donde guardar cincuenta muestras de cada una de las especies terrestres.

La investigación sugiere que los tubos de lava lunares han permanecido intactos frente a cualquier evento potencialmente destructivo durante los últimos 3 o 4 mil millones de años. Y es que ha pasado de todo: impactos meteóricos, movimientos tectónicos, tormentas solares, terremotos… Además, su interior ofrece una protección natural frente a las radiaciones cósmicas capaces de alterar las células. Y tienen la ventaja de ser muy fríos.

La conservación del material biológico de la Tierra estaría a salvo con las temperaturas del subsuelo lunar. De hecho, para ser almacenadas, las semillas deben enfriarse a menos 180 ºC y las células madre deben mantenerse a menos 196 ºC. Sin embargo, estas temperaturas extremas podrían hacer que las partes metálicas de la base se congelaran. Por el mismo motivo, en la Tierra, las líneas aéreas dejan de operar cuando la temperatura llega a menos 50 ºC.

El equipo propone explotar las propiedades de los semiconductores para utilizar sistemas de transporte de levitación cuántica. En este proceso, un material superconductor crioenfriado, es decir, que transfiere energía sin perder calor, flota sobre un poderoso imán. Las dos piezas están bloqueadas juntas a una distancia fija. Entonces, dondequiera que vaya el imán, el superconductor lo seguirá.

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Un depósito de toda la vida terrestre

El diseño del arca lunar utiliza este fenómeno para hacer que los estantes con las muestras floten sobre superficies metálicas. De este modo, los robots navegan a través de la estructura por encima de las pistas magnéticas. Hay que decir que, de momento, todo esto sigue siendo pura teoría.

«Lo que imaginamos es tomar uno de estos pozos e instalar un elevador que funcionaría como entrada y salida para módulos de almacenamiento criogénico debajo de la superficie lunar. Los robots o astronautas podrían usar estos elevadores para introducir y sacar las muestras, como en una biblioteca”, explicó Thanga. El arca lunar sería autosuficiente gracias a un sistema de placas solares.

Los investigadores estimaron que la ecosfera de toda la Tierra podría reconstruirse en el arca lunar con solo 250 lanzamientos. No demasiados, considerando que se necesitaron 40 para construir la Estación Espacial Internacional. Sin embargo, el proyecto por ahora es solo una propuesta. Probablemente pasará mucho tiempo antes de que se lleve a cabo. Y quizás también debamos preguntarnos si la Luna seguirá siendo un lugar tan tranquilo en el futuro. De hecho, no faltan los planes para una colonización del satélite.

Lo cierto es que hace tiempo que se trabaja para volver a la Luna con una base permanente. La perspectiva de crear un sitio de almacenamiento para guardar semillas y ADN de especies terrestres, por lo tanto, se vuelve más concreta. «Llevar semillas de vegetales a otro cuerpo celeste reduce los riesgos de pérdida de biodiversidad en caso de un colapso del ambiente terrestre», dijo Thanga. Está claro que, en caso de una destrucción repentina de la Tierra, alguien tendrá que quedar vivo y capaz de hacer un viaje a la Luna, entrar en los túneles, conseguir las células y saber qué hacer con ellas.

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Imágenes | Lucas Dial/Unsplash, Nasa/Unsplash

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