Patrimonio arquitectónico al pairo de las inclemencias meteorológicas

“Filomena” destapa la necesidad de conservar el Patrimonio frente al cambio climático

Templo de Debod. PatrimonioLa borrasca Filomena ha dejado a su paso un panorama devastador en el arbolado y campos de cultivo de la zona centro de España, pero también ha provocado importantes destrozos en el patrimonio. Urge protegerlo frente a futuros fenómenos meteorológicos extremos derivados del cambio climático.

Uno de los ejemplos más alarmantes lo encontramos en el histórico Palacio de las Cocheras de la Reina Madre, en Aranjuez, una de las ciudades que atesora una mayor riqueza monumental y urbanística en la Comunidad de Madrid.

El edificio, que alberga el Centro Cultural del municipio, tiene serio riesgo de derrumbe en techo y fachadas, debido al desplome de parte de su cubierta por el peso de la nieve acumulada. Los técnicos y el personal del Ayuntamiento trabajan ahora contrarreloj para evitar lo que sería una gran pérdida para la localidad ribereña.

Quizá no te suene este edificio, pero ¿por qué es tan importante el mantenimiento de este inmueble? Porque con él podría destruirse parte del legado monumental de la ciudad. El también llamado Palacio de Isabel de Farnesio forma parte del denominado Paisaje Cultural de Aranjuez, que reúne como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO al Palacio Real, los Jardines de la Isla, del Parterre, del Rey, los paseos arbolados y el centro histórico que conformaban el Real Sitio donde la Monarquía Española pasaba largas temporadas de retiro en el siglo XVIII.

Palacio de las Cocheras de la Reina Madre
Palacio de las Cocheras de la Reina Madre, en Aranjuez

La llamada Nevada del Siglo ha puesto en peligro un edificio que ha resistido muchos avatares a lo largo de la historia, como el incendio y expolio que sufrió por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, la Guerra Civil o un incendio reciente en el año 2015. Construido por el arquitecto de la Corte, el francés Jaime Marquet, las Cocheras de la Reina Madre fueron ideadas como parte del complejo palaciego, el “Versalles español”, como caballerizas reales y aposentos para el servicio de Bárbara de Braganza, mujer del Rey Fernando VI.

Sus paredes han hospedado a personajes ilustres y alcanzó su esplendor cuando Carlos III lo acondicionó para su madre, Isabel de Farnesio (de ahí le viene el nombre) y se convirtió en uno de los refugios favoritos de la entonces Reina Madre.

Este edificio barroco quizá nos recuerde a uno mucho más famoso, ya que fue construido pocos años antes por el mismo arquitecto de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid y cuyo reloj recibe todas las miradas cada 31 de diciembre en la Puerta del Sol.

MAYOR PROTECCION Y CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO

Su grave deterioro tras la nevada ha puesto el acento sobre la conservación del patrimonio en España, especialmente en una ciudad monumental como Aranjuez, que ha sufrido especialmente los daños de este temporal también en otros enclaves protegidos, como sus famosos jardines (considerados de los más deslumbrantes de Europa), o la Casa de los Infantes, catalogada Bien de Interés Cultural.

El problema es que la mayor parte de los monumentos en España están construidos con materiales que no están preparados para sufrir las inclemencias de temperaturas tan bajas como sí lo hacen, por ejemplo las catedrales del norte de Europa. El  hielo y la nieve se filtran entre la piedra, se congelan y provocan su deterioro, sin contar con los derrumbes de cubiertas debido al peso. Ahora es el momento de estudiar los efectos de la tormenta en muchas joyas arquitectónicas, especialmente en Madrid, Aranjuez y Toledo.

El Comité Español de Historia del Arte (CEHA) y muchas agrupaciones de conservación del patrimonio llevan tiempo alertando sobre este problema en la figura de uno de sus ejemplos más controvertidos: el Templo de Debod, en Madrid. Una construcción original egipcia original  de más de 2200 años (regalo de Egipto a España tras la construcción de la Presa de Asuán) que, acostumbrado a las cálidas temperaturas del Nilo, resiste estoico a la intemperie las temperaturas madrileñas, de hasta -10º de los últimos días. Su cubrimiento o ubicación en un museo es una demanda perseguida desde hace años para proteger al edificio más “anciano” de la capital.

ZONA CATASTRÓFICA

La declaración de zona catastrófica a Madrid y otras regiones del centro tras la borrasca de nieve, se perfila como la salvación para evitar el progresivo deterioro de éstos y muchos otros bienes culturales, sobre los que ahora se evalúan sus daños.

Muchas veces pensamos que los monumentos han estado y seguirán estando siempre ahí. Pero lo cierto es que de la conservación y un mayor mantenimiento por parte de las administraciones depende que el paso de otra ‘Filomena’ no relegue a las Cocheras de la Reina Madre, el templo de Debod y otras joyas de nuestro patrimonio al olvido, tras siglos de historia.

Imagen de cabecera de Vidademadrid.com

Una respuesta a ““Filomena” destapa la necesidad de conservar el Patrimonio frente al cambio climático

  1. Totalmente de acuerdo con lo manifestado en tu escrito
    Es muy importante,que los dirigentes se conciencien de q todas esas joyas q nos legaron nuestros antepasados, tienen q ser cuidadas y mantenidas con el mismo mimo, que pusieron sus autores al ejecutarlas

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