El futuro de la robótica en la tercera edición de Global Robot Expo

Bienvenidos, robots que lucháis contra el acoso escolar

Robot KIO AI
El robot KIO IA que lucha contra el acoso escolar

Lejos quedan ya esos días en los que la palabra robot evocaba un mundo fantástico lleno de humanoides que usurparían su lugar a la humanidad. A estas alturas ya hemos asumido que la robótica es una rama de la tecnología que está para ayudarnos. De hecho, su origen etimológico está en la palabra checa robota, que describía el trabajo de un siervo a su señor. 

Las últimas innovaciones, apoyadas en la inteligencia artificial o el machine learning, lo demuestran. Y esto no ha hecho más que empezar. El gasto en robótica alcanzará los 94.000 millones de dólares en 2018, según IDC. Sus analistas señalan que se realizará principalmente en soluciones industriales (más del 70%), seguidas de los robots de servicio y de consumo. Es decir, aquellos que son capaces de ayudar a las personas en ámbitos como la salud, la educación o el hogar.

Parte de esas innovaciones ya empiezan a formar parte de nuestro día a día, como los robots de limpieza doméstica o prótesis sanitarias. Durante la III edición de Global Robot Expo, la feria internacional de la robótica, celebrada en Madrid del 18 al 20 de abril, hemos podido comprobar que, sin lugar a dudas, estas máquinas están más cerca de ser aliados que rivales.

Robótica para MEJORAr LA CALIDAD DE VIDA

Uno de los campos donde se están produciendo más avances es en el cuidado de la salud. Que uno de los patrocinadores del evento haya sido la Fundación ONCE lo hace patente. Su secretaria general, Teresa Palahí, aseguró durante la inauguración de la Global Robot Expo que la robótica “es una de las tecnologías clave para la inclusión social”.

“Hemos podido constatar que los robots no solo son cada vez más inteligentes sino que están adquiriendo capacidades muy innovadoras y beneficiosas para todas las personas”, explicó. Es el caso de los exoesqueletos que se utilizan en los procesos de rehabilitación, como el de Ekso Bionics. Está diseñado para ayudar a los pacientes con lesiones medulares y accidentes cerebrovasculares a ponerse de pie y aprender de nuevo a caminar.

Tampoco hay que perder de vista las tecnologías asistidas, aquellas que facilitan la atención médica a distancia gracias a aplicaciones de inteligencia artificial. Es el caso de Insulclock, una solución para controlar la diabetes. Está formado por un dispositivo, al que hay que adaptar la pluma de insulina, y una app que controla todo el tratamiento.

En las fases de diagnóstico también se están realizando avances. En Aura, además de utilizar la robótica para los tratamientos de rehabilitación, han desarrollado una plataforma para detectar patologías neurodegenerativas. Los movimientos oculares permiten detectar si hay algún fallo neuronal, como los que sufren los pacientes de alzhéimer y parkinson.

LOS ROBOTS SE CUELAN EN LAS AULAS

El sector de la educación hace tiempo que incluyó la robótica como una herramienta de aprendizaje. De hecho, es una de sus grandes aliadas a la hora de fomentar entre los más pequeños habilidades como la creatividad, el pensamiento crítico o la resolución de problemas.

Los talleres de robótica son una forma divertida de entrar en contacto con las nuevas tecnologías. Sin embargo, son los niños los que más se acercan a ella. Las niñas son más reticentes. Los responsables de Camp Tecnológico nos cuentan que han diseñado unos cursos dirigidos a ellas. No hay diferencias en el contenido, pero sí en la forma de tratarlo.

Las pizarras virtuales, la realidad virtual o la impresión en 3D ya forman parte del aula, aunque desde la empresa española BQ quieren dar un paso más y digitalizarla todavía más con con bMaker. Se trata de una plataforma diseñada por BQ y McMillan Education con la que se sustituye el aprendizaje tradicional por uno completamente digital. Sin embargo, según nos cuentan en el expositor de BQ, su impresora Witbox Go! es el producto que más ha llamado la atención a los que se han acercado a su stand.

Junto a estas propuestas más convencionales, hay otras más rompedoras, como la de Snow de la firma española KIO IA. Este robot humanoide está basado en inteligencia artificial y ayuda a luchar contra el acoso escolar. Sus creadores le han dotado de un aspecto amigable para favorecer el acercamiento de los niños que se ven amenazados por sus compañeros.

Un HOGAR más cómodo

La recreación de una smart home es la mejor forma de comprobar hasta qué punto la robótica puede ayudarnos. En el entorno creado en esta feria, nos pudimos hacer una idea de cómo sería la vivienda del futuro.

Para empezar, si todavía no lo has hecho, olvídate ya de la escoba. Los robots de limpieza harán esta engorrosa tarea por nosotros. De retirar el polvo del suelo de la smart home de Global Robot Expo y dejar los cristales de las ventanas relucientes, se encargó Ecovacs Robotics. De momento, no tienen forma humana, pero lo importante es que nos quitan trabajo.

Si hablamos de comodidad en casa, nuestro sofá es un imprescindible. Pero si, además, se adapta a nosotros cuando nos sentamos en él, no hay más que hablar. La empresa española Fama ha diseñado Sensae. Se reclina con los gestos del usuario, sin tener que tocar ningún botón.

En nuestra habitación tampoco faltará un colchón inteligente que se amolda a nuestro cuerpo. La propuesta es iBedFlex. Un sistema formado por ocho cámaras de aire que se controlan a través de una aplicación en el móvil. Se puede dar a cada una de ellas seis niveles de fuerza distintos. Podremos hacer un seguimiento de nuestra rutina de sueño para elegir la configuración que nos facilite mejor el descanso.

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Imágenes | Ekso Bionics, Global Robot Expo, Flex