Jardinería doméstica para la autosuficiencia en tiempos de cuarentena

Jardinería doméstica para la autosuficiencia alimentaria en tiempos de cuarentena

jardinería domésticaLa jardinería es una actividad recomendada por muchos expertos en salud mental porque mejora el estado de ánimo. Ayuda a aliviar los sentimientos de ansiedad y tristeza, de los cuales nos quejamos más de lo habitual en estos días. La jardinería doméstica también es una actividad que encaja perfectamente con la pasión por la cocina, a la que muchos se han dedicado en las últimas semanas de cuarentena.

Además, es un pasatiempo en el que también pueden participar los niños. Lo ideal para practicarla sería disponer de un jardín o una terraza, pero incluso un pequeño balcón o un amplio alféizar pueden servir. De hecho, la mayoría de las plantas no necesita mucha tierra y puede crecer muy bien en una maceta en el balcón. Lo importante es organizar los espacios de manera efectiva.

Las macetas de plástico y terracota son más adecuadas que las de metal para la jardinería doméstica. En cuanto a la exposición a la luz, cada planta tiene sus propias necesidades. En general, sin embargo, lo mejor es contar con un balcón orientado al suroeste o sureste, para no recibir ni demasiada ni poca luz. Un huerto necesita al menos siete horas de sol al día.

Abril es el mes ideal para la jardinería doméstica. Se pueden trasplantar plantas ya cultivadas, plantar semillas o hacer esquejes. Las plantas aromáticas perennes como la albahaca, el romero y la salvia son perfectas para empezar. La menta también es adecuada, pero es mejor plantarla sola porque las raíces son muy infestantes. En este período de confinamiento, estas plantas se pueden comprar en viveros que hacen entregas a domicilio y también se encuentran en algunos supermercados. O se pueden buscar las semillas en línea.

huerta

Hay un riesgo de escasez de frutas y verduras

Aprovechar este tiempo suspendido para aprender algo de jardinería doméstica puede ser más que un pasatiempo. Máximo Torero, economista jefe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha lanzado una alarma desde el periódico inglés ‘The Guardian’. La escasez de trabajadores en el campo y el bloqueo del comercio mundial podrían llevar a un suministro de alimentos mucho más limitado en unas pocas semanas.

El punto de crisis podría aparecer en un par de meses cuando, con un clima más templado, lleguen frutas y verduras frescas. Estos alimentos suelen tener tiempos de maduración breves, se deterioran rápidamente y necesitan recolectores calificados que puedan procesarlos en el momento adecuado. Así que esos productos, además de ser difíciles de encontrar, pronto podrían volverse muy caros.

Que no cunda el pánico, pero, desde luego, sería mejor evitar las compras compulsivas y la acumulación de productos agrícolas frescos destinados a pudrirse en la nevera. En este sentido, la jardinería doméstica podría ser una buena idea, especialmente en los próximos meses.

¿Qué se puede cultivar en casa?

Los únicos vegetales que no crecen bien en maceta son aquellos que necesitan mucho espacio, como la calabaza, la patata y los tubérculos en general. Los espárragos y las alcachofas tampoco son muy recomendables porque son plantas perennes y muy exigentes. Por lo demás, la elección es muy amplia, pero debe tenerse en cuenta que cada vegetal tiene su época del año para ser plantado.

Entre las verduras que se pueden cultivar en un balcón, las más fáciles son la lechuga y la rúcula. Una bolsita de semillas cuesta unos pocos céntimos, se pueden plantar durante todo el año y después de un mes ya se pueden cosechar y comer. Las hierbas aromáticas, en particular el perejil, el romero, la salvia, el tomillo, el orégano y la mejorana, son perfectas para la jardinería doméstica. Son resistentes, perennes y se contentan con poco espacio. Las fresas también son muy fáciles de cultivar en el balcón. Necesitan una superficie pequeña y son una de las plantas más utilizadas para acercar a los niños a la jardinería en primavera.

La remolacha o los nabos se pueden plantar desde abril hasta finales de junio, pero dan poca cosecha. Abril es también el mes adecuado para plantar judías y guisantes. Además, las plantas de legumbres tienen la ventaja de ser fertilizantes naturales para el suelo. La mayoría de las coles se puede plantar en otoño. En cambio, calabacines, melones, sandías y pepinos demandan demasiado espacio y cuidados. Los tomates, las berenjenas y los pimientos necesitan macetas muy grandes, de al menos 50 centímetros de diámetro y 30/40 de profundidad, y requieren abundante luz y agua. Sin embargo, son plantas muy comunes en los balcones porque dan muchos frutos muy consistentes.

Tecnología para la jardinería doméstica

Más allá de las macetas, la tecnología nos ofrece numerosas soluciones para abordar la jardinería doméstica. En el mercado existen varios huertos hidropónicos de interior capaces de seguir el crecimiento de las plantas a través de sensores y sistemas de riego automático. Un modelo interesante es Rotofarm, un huerto con un diseño innovador y un mecanismo que favorece el rápido desarrollo simultáneo de 20 tipos de semillas.

Es una estructura circular, diseñada por una empresa australiana, que cumple una rotación completa cada 45 minutos. Así, los cultivos, bocabajo, no sufren la fuerza de gravedad y aceleran su crecimiento. Como eje central alrededor del cual giran las plantas hay un LED que ilumina toda la estructura. El estado del huerto se consulta a través de una aplicación, lo que reduce el tiempo a dedicarle a unos pocos minutos. Eso sí, de esta manera, gran parte de la utilidad psicofísica de la jardinería doméstica desaparece. Además, no es un producto económico y podría ser tachado de ‘lujo de cuarentena’.

Por otro lado, una solución tecnológica económica es Pico, un objeto tan pequeño que cabe en la palma de una mano. Se puede fijar a la pared o al refrigerador y es suficiente alternar las semillas para garantizarnos una reserva personal de nuestras hierbas favoritas. Basta con poner tierra, agua y semillas. El sistema interno se encarga del resto, con el agua que se distribuye de manera capilar. Una ventanilla transparente permite entender cuándo es el momento de verter más líquido. Para proporcionar la luz necesaria, hay un LED recargable a través de un puerto ubs-C.

La jardinería doméstica se puede hacer de muchas maneras y puede convertirse en una actividad relajante más productiva que el yoga o un flashmob.

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Imágenes | Benjamin Combs/unsplash, Annie Spratt/unsplash

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