Así es Arrokoth, el objeto espacial más lejano que hemos visitado

Así es Arrokoth, el objeto espacial más lejano que hemos visitado

ArrokothSe llama Arrokoth y está situado en el Cinturón de Kuiper, más allá de la órbita de Neptuno. Gracias a los datos registrados por la sonda New Horizons, de la NASA, conocemos este objeto espacial.

Tiene forma de dos lentejas unidas y es el cuerpo celeste más lejano y primitivo del sistema solar visitado por una nave espacial.

“¡Vamos, New Horizons!”. Con ese grito de aliento,  el jefe de la misión de la NASA, Alan Stern, jaleaba el éxito de la sonda New Horizons. Era el 1 de enero de 2019, 5:33 de la mañana, hora española, y la nave conseguía un nuevo hito para la humanidad: sobrevolar Arrokoth (“cielo”, en una lengua indígena norteamericana), que entonces se conocía como Última Thule (“lugar más allá del mundo conocido” en latín).

Aunque el año pasado se presentaron algunos resultados preliminares, esta semana se publican tres artículos en la revista Science donde, con diez veces más datos, se proporciona una imagen mucho más completa de este objeto.

En Arrokoth hay que llevar rebequita

Por ejemplo, sabemos que Arrokoth tiene unos 36 km de largo y solo 10 km de ancho. También que orbita alrededor del Sol a una distancia de unos 44,2 unidades astronómicas (6.600 millones de km), con una temperatura promedio en superficie de 40 Kelvin (-233 °C), aunque puede variar 20 grados arriba o abajo según su verano o invierno, teniendo en cuenta que sus estaciones duran mucho tiempo porque su año se prolonga a lo largo de tres siglos terrestres”, según explica a Sinc Will Grundy, del Observatorio Lowell (Arizona, EE UU).

¿Y a qué se debe esa forma como de dos lentejas rojizas unidas? “Las evidencias encontradas en Arrokoth (como su color uniforme y composición) apuntan al colapso gravitacional (una pequeña nube de colapso local) como mecanismo de formación –explica Grundy–, en un proceso rápido pero suave. Parece que dos cuerpos terminaron en una órbita binaria muy ajustada y poco a poco empezaron a girar en espiral (quizás debido al arrastre de los gases), hasta terminar fusionándose en un extremo de forma ‘tranquila’, quedando uno anclado al otro, casi como atracan las naves espaciales”.

4.000 millones de años

En cuanto al color de su superficie, se debe a que está cubierta con hielo de metanol (de momento no se ha detectado agua) y una mezcla de otras moléculas orgánicas indeterminadas conocida como tolinas, que son la primera y probablemente la mejor suposición cada vez que vemos colores rojos en el sistema solar exterior.

“Aparecen prácticamente en cualquier parte del universo donde hay moléculas orgánicas simples y una fuente de radiación energética (como luz ultravioleta o partículas cargadas). La radiación rompe sus enlaces y los radicales producidos se recombinan para construir una mezcla cada vez más compleja”, explica Will Grundy.

En cuanto a la edad de Arrokoth, a partir de la densidad de sus cráteres, los científicos han deducido la antigüedad de la superficie del objeto, que ronda los 4.000 millones de años.

Fuente: SINC

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