César Noval, el linier experto en cirugía trans - Nobbot

César Noval, el linier experto en cirugía trans

A sus 31 años, el doctor César Noval tiene un currículo tan asombroso como digno de salir en la sección de cirugía y en la de fútbol del Guinness de los Récords. Entre semana es cirujano plástico, experto en reasignación de sexo. Llegado el fin de semana, cambia el bisturí por el banderín y ejerce como juez de línea en Primera División a las órdenes del colegiado Martínez Munuera.

No faltan jugadores que le preguntan por sus habilidades quirúrgicas, ni compañeros del colegio arbitral que acuden a él incluso para pequeñas intervenciones. Ni le faltan pacientes de toda clase y condición en la Clínica Noval, desde la que atiende el reconocido cirujano, especialista en Cirugía Plástica Estética y Reparadora por el sistema Nacional de Especialidades MIR, con calificación de Excelente.

Hace unos días, poco antes de arbitrar el Eibar-Real Madrid, hizo público el éxito de una operación pionera: lograr un cambio de sexo –de mujer a hombre- en solo 17 horas, cuando antes se tardaba años en conseguirlo.

– Además de la rapidez, ¿qué grandes avances técnicos hay respecto a los antiguos trabajos quirúrgicos de reasignación de sexo?

Cuando hablamos de cirugía de hombre trans, incluimos inicialmente cuatro elementos: mastectomía, masculinización facial, retirada de genitales internos y faloplastia. En esta cirugía nuestro objetivo principal era conseguir que el paciente solo tuviera un acto quirúrgico, evitando así sucesivos actos anestésicos optimizando esta cirugía. También conseguimos maximizar el tiempo de recuperación, ya que tras cada cirugía el paciente detiene su vida por espacio de un mes aproximadamente estando impedido para numerosas actividades. En el caso de esta cirugía, el paciente ha requerido siete días de ingreso y un período de reposo de un mes. A nivel técnico hemos implementado un mayor tamaño del colgajo extraído del antebrazo para crear el falo de modo que nos permitiera una correcta sutura a la uretra creada con sus labios menores y evitar complicaciones.

«LA CIRUGÍA DE HOMBRE TRANS ES MÁS COMPLEJA»

– ¿Cómo consiguen que llegue a sentir placer en su vida íntima?

El paciente siente placer a través de su clítoris, que hemos ubicado en la base del pene y en el futuro su pene adquirirá sensibilidad mediante las suturas nerviosas realizadas.

– Hacía más de un año que habían realizado la primera cirugía completa a una mujer trans. ¿Es más fácil, desde un punto de vista quirúrgico, pasar de hombre a mujer que de mujer a hombre?

La cirugía del hombre trans es más compleja en el sentido técnico. Requerimos una sutura microquirúrgica triple, en venas, arterias y nervios de un diámetro milimétrico y la disección debe ser sumamente cuidadosa para evitar lesión de estos delicados componentes. En la vaginoplastia de la mujer trans lo más complejo es realizar una vagina de dimensiones suficientes siendo a la vez conservador para evitar complicaciones.

– ¿Cuánto equipo médico se necesita para una operación de este tipo?

En esta intervención participamos un equipo completo, en la base está la endocrino, Mercedes Noval, que nos marca las pautas idóneas de estado basal del paciente para realizar la cirugía. En cuanto al proceso quirúrgico, contamos con dos urólogos: el doctor Borrell y la doctora Monzó, para la colocación de las sondas, dos ginecólogos: la doctora Cholvi y el doctor Norman Gómez para realizar la retirada de útero y ovarios, y con el doctor Cebreros –cirujano máxilofacial– como segundo microcirujano para la faloplastia.

«LA SATISFACCIÓN DE LOS PACIENTES ES MUY ELEVADA»

– Suele reconocer que no se puede garantizar el éxito total de las operaciones. ¿De qué porcentajes hablamos en la actualidad en lo que a tasa de satisfacción del paciente se refiere?

La satisfacción de los pacientes de cirugía estética suele ser muy elevada. Hablamos de cirugías electivas con el objetivo de mejorar, y su felicidad con el resultado es la clave de nuestro éxito. En el caso de la cirugía trans, la satisfacción global de los pacientes es muy elevada. Centrándonos en aspectos concretos, la mujer trans consigue el orgasmo y una vagina con penetración satisfactoria completa en un 80 por ciento de los casos. En el caso del hombre trans, conseguimos micción en bipedestación en un 90 por ciento de operaciones, con sensibilidad táctil y erógena en el pene en el 60 por ciento de los casos.

– En las faloplastias, ¿cuáles son los mayores retos a los que se enfrenta?

En la faloplastia la mayor dificultad es la disección de la zona donante (antebrazo), donde podemos lesionar nervios claves para el funcionamiento de la mano, así como la microcirugía donde se debe ser meticuloso en extremo. Como complicación más frecuente aparece la presencia de fístulas uretrales, precisamente por contar, la mujer, con una uretra muy inferior en cuanto a posición respecto a la masculina requiriendo crear una uretra en ángulo recto que presenta dificultades para funcionar de forma óptima.

– ¿Qué es técnicamente más difícil: conformar una vulva, o practicar una faloplastia?

Sin duda la faloplastia por el proceso microquirúrgico y la posibilidad de complicaciones cercana al 50 por ciento, así como por la posibilidad de fracaso completo de la cirugía si existe la más mínima complicación en la sutura o disección de los vasos sanguíneos.

«CADA UNO SIENTE SU CUERPO DE FORMA DIFERENTE»

– ¿Quizá sea más importante la feminización o masculinización facial para una persona transgénero porque es lo que se ve, que el tema de los órganos sexuales?

Cada paciente tiene una situación personal diferente y siente su cuerpo de forma diferente. Para algunos la cirugía genital es esencial mientras que otros priorizan la cirugía mamaria o facial. Deben ser ellos quienes dirijan el proceso.

– ¿La cirugía de género cambia radicalmente la vida del paciente? ¿Qué importancia tiene el apoyo psicológico previo y posterior a la operación?

Es un error pensar que la cirugía trans cambia radicalmente su vida. Antes de la cirugía los pacientes viven perfectamente adscritos a su identidad como hombre o mujer durante años. La cirugía solo es la culminación de un largo proceso y sí que supone un gran cambio pero en cuanto a su sentimiento de satisfacción personal. Trabajamos con psicólogos desde el inicio para que apoyen a nivel personal, social y familiar al paciente, pero este trabajo es fundamentalmente previo a la cirugía, con un margen de bastantes años antes de la operación. Actualmente no se requieren informes previos concretos pero tratamos de facilitar al paciente un equipo que pueda satisfacer todas sus necesidades.

– ¿Cree que las medidas a favor de la inclusión a favor de los transgéneros han propiciado un aumento de las operaciones trans?

Creo que las medidas son absolutamente insuficientes, que debemos trabajar desde la educación social y la igualdad y eliminar las etiquetas de forma global. No creo que haya un incremento en cirugías por medidas determinadas como tal.

«ESPAÑA TIENE UN NIVEL EXCELENTE»

– Se ha formado junto a algunos de los mejores cirujanos plásticos del mundo: París, Londres, Nueva York, Los Ángeles, Beverly Hills, San Francisco. ¿En qué nivel está España respecto a otros países en lo que a cirugía plástica se refiere?

Tenemos un nivel excelente; cuando sales fuera de España valoras más lo que dejas atrás. Contamos con unos médicos brillantes y un sistema de salud envidiable, aunque saturado. En el campo estético, la concepción artística y poco cuadriculada de los cirujanos plásticos españoles es maravillosa. Quizá deberíamos mejorar en cuanto a innovación, adaptar más técnicas novedosas y evitar ser conformistas con el éxito actual de nuestros resultados y buscar un paso más. La rinoplastia ultrasónica es un claro ejemplo de cómo podemos mejorar nuestros resultados y el confort del paciente.

– Practica la cirugía de restitución más que la de modificación, buscando la naturalidad, la proporción y la armonía corporal. ¿Qué piensa de esos monstruos con las caras hinchadas por el ácido hialurónico y casi inmóviles debido al bótox que vemos a veces caminando por las calles?

Es un tema complejo que obedece a diferentes causas. Por una parte está el deseo de mejora del paciente. Una vez que se ha realizado un tratamiento exitoso, es sencillo pensar que con más cantidad de tratamiento estará aún mejor. Sin embargo, esto es un error.

«reducir un exceso de bótox es complejo»

– ¿Y se cae en él con frecuencia?

En otra vertiente, encontramos la búsqueda, por parte de los pacientes, de tratamientos poco invasivos. Esto ocurre especialmente a nivel facial y tratando de satisfacerlos erramos: el hialurónico o el bótox son productos sensacionales pero su indicación es un universal y en aquellos pacientes que necesitan un lifting su empleo excesivo nos lleva a resultados indeseables. Debemos aprender a decir no a nuestros pacientes en aras de evitar resultados excesivos o poco naturales.

– ¿Un exceso de bótox es irreparable?

Es complejo, pero no irreparable. En primer lugar porque con el tiempo desaparecerá el efecto y volverá al estado basal y en segundo término porque existen opciones para mejorar o disminuir el efecto de la sobredosificación. Con el bótox, igual que con otros tratamientos, debemos ser moderados y buscar la mínima dosis que nos permita eliminar o mejorar la arruga pero manteniendo la movilidad.

«EN UN AÑO, 35 OPERACIONES TRANS»

– ¿Cuántas operaciones hace usted al año?

Realizamos una media de seis cirugías semanales. En el caso de intervenciones trans, en el último año hemos realizado 35.

– En el caso de los implantes mamarios ¿cuánto hay de complejo y cuánto de moda en las mujeres que desean tener más pecho?

El aumento de pecho es una cirugía que surge del deseo de la mujer de sentirse más confortable con su cuerpo. Yo no hablaría de “más pecho” sino de un pecho más bonito, más acorde a su altura y proporciones. No creo que se trate de una moda; si nos remontamos a periodos históricos previos, siempre encontramos muestras de la importancia social y cultural que se da al busto femenino. En la actualidad las innovaciones médicas nos permiten disfrutarlo en su máximo exponente.

– ¿En qué consiste la técnica PSI que aplica en su clínica? ¿Y la técnica dual plane?

En el aumento de pecho, una de nuestras premisas fundamentales es conseguir que el resultado sea natural. Dado que colocamos las prótesis por debajo del músculo pectoral, la anchura del escote viene determinada por la anatomía de la paciente y la separación que marca su esternón será la que exista entre sus mamas. Mediante la técnica PSI infiltramos células madre extraídas de la propia paciente en el escote para conseguir que este sea muy suave y natural. La técnica dual plane nos permite crear un pecho de forma anatómica sin las limitaciones de estas prótesis, de forma que regulamos las proporciones y proyecciones de la prótesis mamaria en función de la paciente ofreciéndonos un resultado muy natural y muy dinámico en cuanto a movimiento.

«INTENtO SACAR LO MEJOR DE MÍ EN EL DEPORTE Y LA MEDICINA»

– ¿Cómo se conjuga ser linier del colegiado Juan Martínez Munuera en Primera División, a la vez que cirujano plástico con especialidad en cambio de sexo?

Son profesiones complementarias y apasionantes. Ambas son muy exigentes pero permiten sacar lo mejor de uno mismo en el campo deportivo y en el médico. Cuando disfrutamos con nuestro trabajo es sencillo conjugarlo.

– ¿Cuándo y cuánto descansa?

Por lo general, no operamos en los dos días previos a partido y desde luego el descanso es fundamental tanto en mi vida como cirujano como en la faceta deportiva.

«LAS PERSONAS TRANS SON HÉROES»

– ¿El éxito de un cirujano plástico es igual que el de cualquier equipo arbitral, que consiste en que no se note su trabajo?

En cierto modo. La diferencia estriba en que en el campo el objetivo es acertar y con ello evitar ser protagonistas del mismo. Los protagonistas deben ser los jugadores y los espectadores. En cuanto a la cirugía plástica, sí somos protagonistas absolutos y sí que buscamos el reconocimiento de nuestros pacientes. Sin embargo, es cierto que un objetivo implícito del éxito es que pase desapercibido para los demás, que se note nuestro trabajo pero sin saber que es por nuestro trabajo. Es decir, que se vea mejor pero que no se sepa el porqué.

– ¿Nacer mujer y sentirse hombre, y viceversa, es lo más parecido a vivir en fuera de juego?

Las personas trans son héroes, se enfrentan a una realidad social compleja y deben tomar decisiones vitales muy importantes. Somos nosotros, el resto de la sociedad, los que estamos en fuera de juego y los que debemos mejorar nuestra posición.

– Si hubiera un VAR en el quirófano, ¿rectificaría alguna de sus operaciones?

Sin duda, muchas. Ojalá dispusiéramos de un compañero que pudiera rectificar nuestras decisiones erróneas y volver atrás. El VAR es una herramienta magnífica que nos ayuda a ser mejores. La diferencia es que en quirófano las decisiones son definitivas en gran parte y una vez tomadas es complicado rectificarlas, de ahí la dificultad.

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Imágenes: GTres (portada), Clínica Noval

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