El mago contra la máquina ¿quién ganará la batalla?

El mago contra la máquina ¿es capaz la inteligencia artificial de descubrir los trucos?

Los trucos de magia son como una especie de mundo paralelo en el que, aunque desconoces qué está pasando exactamente, logras sorprendente e incluso emocionarte.

Seguir las manos de un mago es una ardua tarea y nos atrevemos incluso a afirmar que muchas de ellas no parecen ni siquiera humanas. La rapidez de sus movimientos se mezcla con una especie de sigilo invisible para que nuestros ojos sean incapaces de descubrir el quid de la cuestión. Y ahí está la gracia porque, por muy curiosos que seamos, ver cómo la carta se introduce descaradamente en una manga hace que todo pierda la magia, y nunca mejor dicho.

Para un mago con talento resulta relativamente sencillo engañar a nuestras mentes pero ¿ocurriría lo mismo con las máquinas? Un equipo del Instituto de Neurociencias de Alicante (CSIC-UMH) se propuso averiguarlo con un experimento en el que magia e inteligencia artificial se han mirado a los ojos.

¿Dónde está la moneda?

Utilizando herramientas de deep learning, los investigadores enseñaron a una red neuronal bautizada como DeepLabCut a seguir los intrépidos movimientos del mago Miguel Ángel Gea.

Sus manos deleitaron a la máquina con cinco trucos de monedas cuyo engaño resulta prácticamente indetectable para el ojo humano. Regina Zaghi-Lara, una de las principales autoras del trabajo, se encargó de mostrarle al software en qué lugar se encontraba la moneda en cada momento para que este, posteriormente, fuera capaz de reconocer determinados patrones de movimiento.

De esta forma, DeepLabCut adquiría la capacidad de identificar en qué momento el mago dejaba caer la moneda, la arrastraba, agarraba o colocaba en una posición u otra.

Los resultados, que han sido publicados en arXiv, demostraron que la máquina poseía grandes habilidades en los trucos basados en velocidad y atención. DeepLabCut averiguó de forma correcta dónde se encontraban las monedas mientras que el mago trataba (y conseguía) engañar a los humanos fingiendo su arrastre o su colocación. Sin embargo, la máquina no siempre fue tan avispada y cayó en el engaño del mago en dos de los trucos realizados. No siempre nos pueden llevar la delantera.

Un camino hacia la cognición humana

Tal y como escribe el equipo encargado de este experimento, la unión de magos y máquinas puede emprender nuevos caminos de conocimiento en el campo de la cognición humana. La magia no es la violación del orden natural de las cosas, sino el dominio de lo cognitivo. A través de la inteligencia artificial podríamos adentrarnos un poco más en este ámbito, concibiendo a las máquinas como una especie de reflejo de la percepción humana.

Esta incursión puede resultar igualmente positiva en el desarrollo de la inteligencia artificial, un campo en pleno desarrollo que se encuentra en una búsqueda constante de mejoras.

Imagen destacada: Pixabay

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