'Ciervos zombis': ¿son reales? ¿Pueden contagiarnos?

Los ‘ciervos zombis’: ¿otro caso como el de las ‘vacas locas’?

¿Qué enfermedad padecen los ciervos zombies?

La humanidad arrasada por una peligrosa enfermedad heredada de los cérvidos. Un apocalipsis ciervombie. Millones de muertes, ojos en blanco y rostros perdidos. Y todo por comer carne sin controles de seguridad. La enésima carambola sobre nuestro comportamiento como sociedad consumidora.

Estos días ha corrido como la pólvora una noticia. ¿Podríamos infectarnos de la enfermedad de los ‘ciervos zombis’? ¿Existe un punto de riesgo real para llegar a preocuparnos? ¿Y de dónde han salido esos ‘ciervos zombis’? Como en todo escenario, mejor vayamos poco a poco y desgranemos todos los datos que tenemos hasta ahora.

LA CADENA DE ACONTECIMIENTOS (des)INFORMATIVOS

¿Qué enfermedad padecen los ciervos zombies?

El 11 de febrero de 2019, Associated Press publica la noticia: “Un estudio sugiere la posibilidad de que los humanos contraigan la enfermedad de los ‘ciervos zombis”. Se desata la alarma.

ABC News dio cobertura a uno de los escenarios: tres de los 30 ciervos que murieron en la propiedad de Doug Duren dieron positivo en esta enfermedad de desgaste crónico relacionada con la encefalopatía espongiforme bovina (EEB). Otros medios han especulado con un apocalipsis zombi y han alimentado cierta psicosis.

El 19 de febrero, el popular youtuber venezolano Ángel David Revilla, conocido como DrossRotzank, publica un vídeo que pronto se viraliza: la propia grabación de un particular, Tim Wells, documentando los tumores y gravísimas heridas calando hasta el mismo hueso de un ciervo infectado.

En foros como Reddit comienzan a aparecer las dudas y el historial de investigaciones no parece arrojar conclusiones tranquilizadoras: casos en 251 condados, 24 estados, la sospecha de que exista un vector de infección incluso en plantas, tras un estudio donde dieron de comer a hámsters con pasto crecido en suelo donde estaba enterrado un ciervo enfermo.

Internet se copa de titulares alarmistas por una sospecha: donde antes se dijo cero riesgo, ahora existe incertidumbre y miedo.

¿LA ENFERMEDAD?

Caquexia crónica, para ser exactos. CWD, por sus siglas en inglés. El estudio en cuestión no aclara siquiera las vías de transmisión, pero apunta que podría transmitirse a primates. Los síntomas recuerdan al comportamiento zombi porque el animal muestra un comportamiento anormal, errático y tembloroso, mientras desarrolla una pérdida de peso crónico y muere por inanición. Los venados contagiados con esta enfermedad muestran pérdida de apetito, expresión agotada, orejas y cabeza gacha, rechinar de dientes y mirada vacía.

Fue observada por primera vez en 1967 por un veterinario de Fort Collins, tras un análisis forense de un ciervo mulo en cautiverio. El cuadro clínico ya mostró síntomas similares: un progresivo deterioro similar a la tembladera de las ovejas. En la actualidad se han observado casos en 24 estados y Canadá. Fuera de Estados Unidos, en zonas rurales de Corea del Sur y Noruega.

LOS HECHOS

¿Qué enfermedad padecen los ciervos zombies?

El 20 de febrero, ‘Health’ publica un “estado-de-situación” entrevistando al doctor Brian Appleby, director del Centro Nacional de Vigilancia de Patología de la Enfermedad del Prión. El experto concluye que no hay razón para el pánico, más allá de seguir estudiando el escenario, ni se poseen evidencias de que esta enfermedad sea transmisible en humanos.

La OMS, en un informe de diciembre de 1999, ya especuló con la posibilidad de que existiera en un futuro dicho cruce entre especies. Otro estudio, Enfermedades infecciosas emergentes, indicó que “el potencial para la transmisión de CWD entre especies, mediante la cohabitación de mamíferos, solo aumentará a medida que la enfermedad se extienda y los priones de CWD continúen expandiéndose sobre el medioambiente”.

Sumemos otra problemática: la tasa de infección es más elevada que la de otras infecciones. El CDC sugiere escenarios localizados de hasta el 25% (uno de cada cuatro), con especial presencia en Wyoming.

En conclusión: se exige un control y una vigilancia activa para evitar la propagación de esta enfermedad.

CUIDADO CON LO QUE COMES

¿Qué enfermedad padecen los ciervos zombies?

En Estados Unidos existen cientos de familias que cazan y comen carne de caza que no ha recorrido la cadena de filtros sanitarios adecuados. Vastas parcelas heredadas con cientos de acres donde los ciervos salvajes pastan a sus anchas. Es un derecho legítimo documentado en los respectivos permisos de caza y tenencia.

Pero en este umbral de pureza, la CWD pasaría de un animal a otro a través de los priones, “un agente infeccioso formado por una proteína denominada priónica, capaz de formar agregados moleculares aberrantes”. Es decir, proteínas mal plegadas que hacen que otras proteínas se plieguen de forma inusual alrededor de ellas, formando fibras o acumulaciones denominadas “placas”.

Como otras enfermedades degenerativas, la infección ascendería de cuerpo a cerebro hasta provocar la muerte.

¿HUMANOS ZOMBIS?

¿Qué enfermedad padecen los ciervos zombies?

Sí, pero sin nada del exotismo imaginado por George A. Romero o Robert Kirkman. Los humanos ya vivimos nuestro propio equivalente a la enfermedad de las ‘vacas locas’.

Existe un tipo de enfermedad priónica similar al EEB que puede transmitirse en humanos mediante la ingesta de carne de animales u otro tejido contaminado. No se contrae la enfermedad como tal, sino que se desarrolla una condición equivalente y de similar gravedad.

Se denomina Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, y hasta el 90% de los pacientes con este trastorno mueren en menos de un año. Existen, al menos, tres variantes: esporádica, hereditaria y adquirida. No existe tratamiento disponible para los cientos de diagnosticados anualmente. Menos de 200 personas en todo el mundo la han padecido, con tendencia en pacientes jóvenes.

El mayor problema reside en la visibilidad: se sugiere que se trata de un virus lento, con un periodo de incubación de hasta 40 años. Esta es una de las razones por las que combatirlo es tan complejo, porque se desconoce dónde y en qué momento provoca las modificaciones en nuestro organismo.

¿Viviremos entonces un armagedón de ‘ciervos zombis’? Conviene aparcar esas especulaciones fantasiosas y seguir trabajando en estudiar estos raros trastornos cerebrales. Por el bien de los nuestros.

En Nobbot | Xenotrasplante: ¿usarías un órgano animal para vivir mejor?

Imágenes | LubosHouska, Diego_torres, Free_photos, UC San Diego