España no recupera los niveles de inversión en I+D previos a la crisis

España no recupera los niveles de inversión en I+D previos a la crisis

La inversión total de España en I+D en 2017 fue de 14.052 millones de euros, 792 millones más que un año antes (6% de subida), lo que supone tres años de crecimiento consecutivos, según los datos que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, tal como destaca la Fundación COTEC, España, junto a Finlandia y Portugal son los únicos países de la UE-28 que no han recuperado los niveles de inversión en I+D previos a la crisis. En 2008, La inversión total de España en I+D fue de 14.701 millones de euros. El objetivo de alcanzar el 2% de inversión en I+D sobre el PIB para 2020 parece, por tanto, un reto imposible de alcanzar.

Tal como señaló recientemente el CEO de Orange en España, el ecosistema I+D en nuestro país es uno de los más bajos de las mayores economías de Europa lo que no facilita la búsqueda de alianzas y soluciones innovadoras, al menos a nivel local; ni tampoco favorece la reinversión de las ganancias en el país.

Precisamente Orange ha cumplido veinte años de actividad empresarial en España y, con este motivo, ha presentado el “Impacto de 20 años de liberalización de las telecomunicaciones en España 1998-2018” donde se destaca la importancia del sector de las telecomunicaciones, impulsado por empresas como Orange, en la economía española, con una inversión acumulada  superior a los 126.000 millones de euros entre los años 1998 y 2016 en España, lo que supone un 14% de media sobre los ingresos del sector TIC en los años de dicho periodo.I+D en España

impacto de la recuperación económica en i+D

La recuperación económica española ha empezado a trasladarse a las cifras de inversión en I+D. En 2017 fue de nuevo el gasto empresarial, que aumentó un 8,2%, el que contribuyó de manera más decisiva a que el dato fuese positivo. No obstante, en 2017 se sumó a la recuperación de la I+D el sector público. Administraciones y universidades aumentaron su inversión en conjunto un 3,4%.

La consecuencia inmediata es que España no vuelve a ampliar su brecha de inversión con la Unión Europea (28 países), cuya inversión en I+D respecto al PIB alcanzó el año pasado el 2,07% (lejos también del objetivo comunitario de alcanzar el 3% en 2020). La inversión en I+D de España se situó en el 58% de la media comunitaria.

Tal como señala la Fundación COTEC, de los 21 puntos de distancia que se recortaron a Europa entre 2000 y 2008 (en 2008 la distancia se redujo a un mínimo histórico, alcanzando el 72% de la media europea), desde 2009 se han perdido 14. La inversión en I+D por habitante es de 302 euros anuales, por 622 de media en la UE-28.

De hecho, España, Finlandia y Portugal son los únicos países de la UE-28 que no han recuperado los niveles de inversión en I+D anteriores a la crisis. En el periodo 2009-2017, España acumula un 5,8% de caída, por un 22% de incremento de la media europea. Todos los países líderes han crecido: Alemania, un 31%; Reino Unido, 16%; Francia, 10% (hasta 2016, último dato disponible); Italia, 12%.

china a la cabeza

En la comparativa entre España y Europa llama de nuevo la atención la caída de la inversión pública. El retroceso acumulado en la inversión pública en España entre 2009 y 2017 es del 9,5%, cuatro veces más que la caída en el gasto privado, del 2,3%. España es uno de los 10 países europeos que todavía no ha recuperado los niveles de inversión pública previos a la crisis.

Gráfico de Fundación Cotec

El descuelgue de España respecto a Europa coincide además con un despegue en cuanto a inversión en I+D de los países asiáticos más pujantes, con China a la cabeza, que aumentó su inversión en I+D un 99% entre 2009 y 2015 (último dato disponible).

Sobre el papel de España y Europa en la sociedad del futuro, frente a China o EE.UU, Laurent Paillassot cree que “debemos ponernos manos a la obra para que este entorno favorable sea una realidad en Europa, fomentando la inversión y generando escala al nivel europeo .Y debemos darnos prisa, debido al ritmo exponencial al que van apareciendo las nuevas innovaciones tecnológicas”.