Hogar inteligente: el futuro entra en casa y llega hasta la cocina

¿Ha llegado el momento de abrir la puerta de nuestro hogar a los objetos inteligentes?

El sector de lo que se ha dado en llamar hogar inteligente se halla en ascenso y, como prueba de ello, ha sido la gran estrella en la última IFA, la feria líder de Europa en electrónica de consumo.

En Europa, alrededor del 26% de los 255.000 millones de euros gastados este año en bienes de consumo tecnológicos se destinarán a aparatos inteligentes como cámaras, sistemas de aire, televisores, aspiradoras robóticas o luces LED inteligentes, según los datos la consultora alemana GfK. Sus estudios pronostican que el mercado de dispositivos inteligentes, excluidos teléfonos y relojes, crecerá este año un 9% a nivel mundial, pasando de 122.000 millones de euros a 133.000 en volumen de negocio.

A medida que se extiende la tecnología inteligente, una vivienda familiar típica podría contener más de 500 objetos inteligentes para 2022, ha pronosticado la consultora Gartner. Los hogares inteligentes serán un área de evolución importantísima durante la próxima década, y ofrecerá muchas oportunidades de negocios digitales innovadores a organizaciones que puedan adaptar sus productos y servicios para explotar este sector en crecimiento, tal como señala la publicación Smartlighting. 

TODOS LLAMAN A LA PUERTA DEL HOGAR INTELIGENTE

Grandes empresas de electrónica de consumo o especializadas en el hogar ven el filón y se apresuran a lanzar productos para un hogar inteligente y conectado. Así, por ejemplo, Samsung ha convertido al básico armario en un electrodoméstico que desinfecta y plancha la ropa. Por su parte, la sueca IKEA ha tomado la decisión estratégica de invertir aún más en el área de la casa inteligente.

Pero la voz, mediante el uso de asistentes como Alexa o Google Assistant o a través de diferentes apps, abre la puerta a nuevos actores en este negocio floreciente que se basa en facilitar la vida en los hogares. Así, Orange ha lanzado nuevos servicios que facilitan la adopción de estas soluciones en cualquier hogar. La nueva propuesta para el hogar inteligente de la compañía incluye dispositivos fáciles de usar y de instalar.

Dado que los dispositivos son compatibles con Asistente de Google, el cliente podrá controlar su hogar con la voz con Google Home cuando se encuentre en él, y con su smartphone, cuando esté fuera.

hogar inteligente orangeprecio, instalación y servicio posventa

¿Pero qué le falta al hogar inteligente para terminar de popularizarse y acelerar su implantación en los hogares? Según José Vicente Toribio, Manager de Hogar digital y Objetos conectados en Orange, señala que, en general, los dispositivos siguen teniendo un coste elevado y su instalación suele ser compleja. “Por otro lado, y si algo no funciona adecuadamente quizá por un fallo en algún sensor o dispositivo, o porque no está correctamente instalado, o por una mala configuración, los usuarios tendrán que “buscarse la vida”, y eso no es precisamente una buena experiencia de cliente”, añade. Por ello, Orange incluye en todos los packs Smart Home el servicio de soporte, de manera gratuita durante 24 meses.

José Vicente Toribio Orange
José Vicente Toribio, es Manager de Hogar digital y Objetos conectados en Orange

El experto de Orange señala que, precisamente, son estar carencias las que trata de superar la compañía con su nueva propuesta “Smart home”. Y es que Toribio está convencido de que “se equivocarán las empresas que olviden en su modelo de negocio estos tres elementos clave de la propuesta de valor/producto: precio atractivo, servicio de instalación y soporte postventa. Tendrán muchas dificultades en hacer sostenible el modelo de negocio y capturar el valor que está en juego”.

el reto de la seguridad y privacidad

Por otra parte, introducir en el hogar objetos inteligentes plantea ciertas reticencias en los usuarios relacionadas con la privacidad y seguridad. Como en el caso de la inteligencia humana, la artificial necesita información para activar acciones y eso ha hecho que algunos expertos señalen la pérdida de privacidad a la que se enfrentan los usuarios de estas tecnologías.

En cuanto a la cuestión de seguridad, según la abogada Paloma Llaneza, obliga a que “las cosas conectadas, desde un marcapasos a un coche, se diseñen desde la seguridad, que esa seguridad se mantenga durante todo el ciclo de vida del elemento (que en el caso de un avión pueden ser 30 años) y que se establezcan normas claras para determinar quién es el responsable en caso de que alguien sufra un daño”.

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