No, Merkel no mira un gatito, es una imagen manipulada

No, la Merkel no mira un gatito, sino a Ivana Trump

Hoy día, cualquiera con unas pocas nociones de Photoshop y mucho ocio puede manipular una fotografía para crear un ‘meme’ que, con un poco de fortuna, se hace viral e, incluso, puede ser tomado como real por algún medio de comunicación de los llamados serios. Cada poco tiempo aparece un recopilatorio en algún blog con las imágenes más virales y falsas del año y aún recordamos aquella fotografía espeluznante del turista en la azotea de una de las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, con uno de los aviones que se estrellaron contra ellas a sus espaldas. Cada día, las redes se llenan de miles y miles de fotografías retocadas y resulta difícil distinguirlas de las reales. Por ello, se está trabajando en la creación de herramientas que nos ayuden en esta agotadora labor de poder señalar con el dedo, sin miedo a equivocarnos, una imagen manipulada.

inteligencia artificial para detectar una imagen manipulada

Ese es el objetivo de investigadores de la Universidad de California, Berkeley y la Universidad Carnegie Mellon, que se han unido para desarrollar un algoritmo experimental que puede desenmascarar una imagen manipulada. Este sistema de inteligencia artificial ha sido entrenado con más de 400.000 fotos de Flickr. El equipo se valió de la información que proporcionaban los metadatos o datos EXIF. Aquí se puede encontrar detalles de la configuración de la cámara, el objetivo, el flash, etc.

Manipulación de imágenes
Imagen utilizada en la investigación “Fighting Fake News: Image Splice Detection via Learned Self-Consistency”

Según explican los investigadores, una imagen está determinada por una tecnología o proceso en particular y los efectos que estos procesos se presentan de forma consistente a través de toda la imagen. Cuando esto no sucede, se habla de una imagen adulterada. “En otras palabras, si aprendes qué pinceles producen qué pinceladas, puedes decir si un retrato ha sido pintado con más de un pincel”.

Suena bien pero el caso es que, en redes sociales, esta labor detectivesca de la inteligencia artificial puede encontrarse con serios obstáculos, ya que la mayoría de sitios en redes sociales comprimen las imágenes, algo que podría afectar al algoritmo y hacerlo menos preciso a la hora de detectar una imagen manipulada.

Por ello, los autores de esta investigación, creen que “aunque el modelo propuesto obtiene un rendimiento avanzado en varios puntos de referencia, se trata de un simple paso en la larga búsqueda de una herramienta forense visual eficaz”.

La fotografía falsa del turista en lo alto de las Torres Gemelas con el avión a punto de impactar a sus espaldas.

el retoque de imágenes no es algo nuevo

Tal como ya explicamos en Nobbot, la manipulación de fotografías no es un fenómeno precisamente reciente. Lenin borró a Trotsky de un discurso en 1917 y el dictador Franco tampoco le hizo ascos al retoque cuando, en una foto junto a su amigo Hitler, salió con los ojos cerrados, por poner dos ejemplos históricos.

Otra imagen histórica manipulada, cazada y desmontada es la del famoso retrato de Abraham Lincoln en 1860, y cuyo responsable George Eastman usó la pose y despacho de un político sudista, al que añadió el cráneo del presidente asesinado. Años más tarde su empresa se haría famosa por sus cámaras de película Kodak. Quedaba mucho aún para aparición de Photoshop y los filtros de Instagram.