Nace la comunidad Maldita para desenmascarar bulos y fake news

Clara Jiménez y Julio Montes, a los que ya conocemos gracias a su labor en Maldita Hemeroteca, se han venido más arriba en su lucha contra los bulos y «fake news» que forman parte de la información nuestra de cada día y han fundado Maldita.es. Se trata de un proyecto periodístico independiente cuyo fin es dotar a los lectores de “herramientas para que no te la cuelen”.

En nobbot entrevistamos a Julio Montes y se lamentaba de la extraordinaria dificultad a la hora de controlar las noticias falsas que  llegan por WhatsApp o Facebook. «En Twitter es más fácil combatirlo, pero en Facebook son muros donde no puedes entrar para decir que algo es mentira, explica. Sin embargo, y a pesar de la frecuencia con las que somos impactados por este tipo de informaciones, Montes cree que En España la mayoría de las cosas son equivocaciones, más que noticias falsas creadas «ad hoc».

Para evitar engaños y confusiones, las diferentes ramas de maldita.es monitorizan en discurso político y las informaciones que circulan en redes sociales y analizan el mensaje aplicando técnicas del periodismo de datos para su verificación. Una labor muy ardua, por lo menos hasta que existan herramientas de inteligencia artificial para este cometido. Por otra parte, según explicó en nobbot el periodista Ismael Nafría, las empresas tipo Facebook, Google o Twitter, que han propiciado este problema en sus plataformas, tienen una parte de responsabilidad muy importante en ayudar a solucionarlo.

Y es que el problema de las fake news es grave. Tanto que hasta el Papa Francisco considera que dichas noticias constituyen un «pecado muy grave» que afecta a todos los que están involucrados. Así que Maldita casi esta´haciendo una labor religiosa.

maldita sigue la estela de tácito

Decía Tácito que “la verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre” y, siguiendo al clásico, Maldita se configura como una herramienta muy útil en estos tiempos de apresuramiento y mentiras más o menos elaboradas con intenciones, a menudo, aviesas.

Tanto Clara como Julio llevan años imaginándose y robándole horas a los días y sobre todo a las noches para sacarlo adelante, pero no es suficiente. Por ello, a través de la página web del proyecto, reclaman de ayuda de sus lectores para luchar contra las mentiras. En sencillo convertirse en maldit@: solo hay que registrarse, participar en los foros, mandar bulos, ayudar a desmentirlos y viralizar el trabajo relaizado. Como dicen los fundadores de Maldita, «si la mentira tiene las patas más largas que la verdad, perdemos todos».

Y, más allá de la labor de estos periodistas, ¿cómo podemos evitar caer en la trampa de los bulos y fake news? Julio Montes nos lo cuenta: «si la burrada que te está llegando no tiene un link, directamente en cuarentena. Si tiene link a un medio, ¿puede ser que el medio en el que creas se había equivocado y sea una noticia falsa? Estadísticamente, hay más probabilidades de que noticias de El Confidencial o eldiario.es sea cierta que no 12minutos.com, que está creado para generar noticias falsas».

los jóvenes no distinguen entre noticias verdaderas o falsas

La sombra de sospecha sobre las redes e internet, impulsada a menudo desde la política y –curiosamente, porque necesitan a esas redes para mejorar sus audiencias- desde unos medios de comunicación tradicionales en crisis de identidad, encuentra apoyo en estudios como el de la Universidad de Standford. En él, se llega a la conclusión de que la mayoría de los jóvenes no son capaces de distinguir entre noticias falsas y verdaderas, y tampoco detectan si un contenido es de pago –“branded content”- aunque figure etiquetado como tal.

Por poner algún ejemplo, para los más de 7.800 estudiantes encuestados, la credibilidad de una noticia difundida en redes tiene más que ver con el detalle que proporciona o con el tamaño de la fotografía que con la fuente. En cuanto al contenido patrocinado, más de dos de cada tres estudiantes de secundaria no encontraron ningún motivo para desconfiar de un texto escrito por un ejecutivo de banca argumentando que los adultos jóvenes –Millennials- necesitan más ayuda profesional para su planificación financiera.

Esta dificultad para discernir lo real de lo falso no es solo patrimonio de los jóvenes norteamericanos. ¿Cuántas veces habremos retuiteado alguna información falsa o dado por cierta una noticia de la web humorística El Mundo Today?

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