Nick Cave, la Elena Francis para las almas atormentadas del siglo XXI

Nick Cave, la nueva Elena Francis en internet para las almas atormentadas del siglo XXI

El consultorio femenino de Doña Elena Francis fue un mito de la radio española, construido alrededor de las preguntas y confidencias de las radioyentes. Casi 80 años después, Nick Cave adopta una fórmula parecida en su blog Red Hand Files.

Por supuesto, los tiempos han cambiado y la radio ha dado paso a internet. También hay grandes diferencias entre Doña Elena Francis, «muy digna, muy preparada y muy amante de su intimidad», y Nick Cave, músico, escritor y actor australiano, asiduo visitante del lado más salvaje y oscuro de la vida.

La estrella de la radio española era, en realidad, una creación publicitaria del “Instituto de Belleza Francis” y sus consejos atufaban a armario perfumado con naftalina, contribuyendo a perpetuar estereotipos machistas y ultraconservadores durante sus más cuarenta años de actividad radiofónica.

Según Gerard Imbert, catedrático de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III, que estudió este fenómeno sociológico, “la filosofía del programa era la de proponer un modelo de mujer abnegada, sufridora, entregada enteramente al hogar y capaz de cualquier cosa con tal de salvar la unidad familiar. Infidelidades, malos tratos, alcoholismo… Todo había que soportarlo por el bien de los hijos y su futuro”.

Por su parte, Nick Cave, ha soportado eso y mucho más. Como si se tratara de un mesías del desasosiego, es uno y trino, pues en él se encarna la santísima trinidad “sexo, drogas y rock & roll”, por la que tantos despistados mártires han dado su vida cuando apenas habían empezado a descubrirla. Incluso su propio hijo, que perdió la vida al caer por un acantilado tras consumir LSD.

entre nick cave y nosotros

Desde 2018, este dandi de las tinieblas ofrece respuestas a sus fans a través de su blog. “Puedes preguntarme cualquier cosa. No habrá moderador. Esto será entre tú y yo. Veamos qué pasa”.

Con estas premisas, muchos fans se han animado a participar en este consultorio donde nos encontramos con un Nick Cave siempre respetuoso, que dedica tiempo a elaborar sus respuestas a las preguntas que él selecciona. Cuestiones que, solo a veces, se relacionan con la música.

Veamos algunos fragmentos de sus respuestas. Aunque en ocasiones parezcan salidas de un libro de autoayuda, dan fe de la lucidez alcanzada con los años por un Nick Cave que, aunque fuera dando tumbos por culpa de sus adicciones, ha sabido correr siempre más rápido que la muerte.

nick cavePrecisamente, al ser preguntado por la muerte y por la posibilidad de seguir notando la presencia de los seres queridos tras su fallecimiento, Nick Cave hizo esta reflexión, rememorando su inmensa pérdida: «El dolor es un recordatorio terrible de las profundidades de nuestro amor y, como el amor, el dolor no es negociable. Hay una inmensidad en el dolor que abruma a nuestra pequeñez. Somos pequeños y temblorosos racimos de átomos subsumidos por la grandiosa presencia del dolor. Él ocupa el centro de nuestro ser y se extiende a través de nuestros dedos hacia los límites del universo. Yo siento la presencia de mi hijo, a mi alrededor, pero quizás él no esté allí. Lo escucho hablarme o guiarme, pese a que quizá él no esté allí».

«Quizás sea útil ver nuestras vidas como una serie de sueños fallidos o abandonados, pero también reconocer que estos sueños son la arquitectura misma de nuestra humanidad».

En otra reciente consulta sobre el sentimiento de culpa causado por acciones pasadas, el artista australiano suelta la siguiente perla: “La mayoría de nuestros errores pasados son consistentes con nuestra evolución personal en ese momento, y las oleadas de arrepentimiento simplemente indican una progresión y expansión de nuestros corazones. Quizás sea útil ver nuestras vidas como una serie de sueños fallidos o abandonados, pero también reconocer que estos sueños son la arquitectura misma de nuestra humanidad; aceptar nuestros defectos sabiendo que el crecimiento y el arrepentimiento van de la mano”.

la soledad y la masculinidad

“¿Cuánto tiempo seguiré sola?”, pregunta Liii, de Polonia. A esta dura cuestión, Nick Cave responde con estas sabias palabras, después de pedir disculpas por haber tardado nueve meses en meditarlas. En cuanto a la soledad buscada, Cave la compara con la que sintieron “Jesús orando solo en el jardín, o María Magdalena sola en la boca de la tumba de Cristo”, una soledad que ofrece “momentos que tiemblan al borde de la revelación”. Respecto a la soledad forzada, el artista no se atreve a ofrecer ningún consejo y halla la contestación en la propia pregunta, “el hecho de que se haya ha puesto en contacto conmigo es en una respuesta y quizás una solución, porque puedo decirte que no estás sola, que estamos aquí y que, nosotros, una multitud, estamos pensando en ti”.

«Nunca he sentido ninguna lealtad a mi masculinidad. Siempre me he sentido flexible en mis viajes entre la masculinidad y la feminidad».

Respecto a las definiciones de género, Nick Cave, explica que “aunque soy un hombre, y he gastado una buena cantidad de energía escribiendo sobre eso, en realidad nunca he sentido ninguna lealtad real a mi masculinidad; y aunque era más o menos heterosexual, siempre me he sentido flexible en mis viajes entre la masculinidad y la feminidad, incluso, y quizás especialmente, creciendo dentro de la cultura australiana abiertamente masculina”.

En esta misma respuesta Cave hace referencia a la muerte de su hijo como elemento clave en la definición de su propio yo: “Me ha llevado toda una vida descubrir quién soy, o al menos cuál es mi valor personal en el mundo. Durante la mayor parte de mi vida sentí una extraña atracción gravitacional hacia un evento traumático no revelado, que solo podría describirse como un “anhelo terrible”, y finalmente lo encontré en la muerte de mi hijo, algo que me destruyó y finalmente me definió. Siento que el anhelo no formado que me siguió a través de mis días, se manifestó en la muerte de mi hijo”.

Nick Cave

nick cave frente a la muerte

De hecho, la pérdida de su hijo también está en el origen de su vegetarianismo. Para mitigar el dolor, viajó a Marrakech con su mujer y paseando por su mercado vio burros azotados, monos encadenados, docenas de pollos metidos en pequeñas jaulas, perros callejeros demacrados, cadáveres desollados que colgaban de ganchos.

“Debemos vivir nuestras vidas de tal manera que podamos mejorar, incluso en la forma más pequeña, la situación que estamos experimentando actualmente».

“La muerte, el sufrimiento y la crueldad –explica- estaban en todas partes y me sentí abrumado por una energía oscura. Estaba, en parte, viendo esta notable ciudad a través de mis propios prejuicios culturales, por supuesto, y no se me ocurrió que la agricultura industrial en Occidente, en términos de sufrimiento, estaba en una escala mucho mayor de lo que estaba presenciando, aquí en las calles de Marrakech”.

“Debemos vivir nuestras vidas de tal manera que podamos mejorar, incluso en la forma más pequeña, la situación que estamos experimentando actualmente. Esto es lo que significa asumir el sufrimiento del mundo: que cada uno actúe de acuerdo con los límites de su propia capacidad personal para el bien. Al hacer esto, las vidas que nos rodean mejorarán gradualmente y, por lo tanto, también lo harán nuestras propias vidas y la vida del mundo mismo”.

Esta es su conclusión y con ella nos quedamos para poner fin a este texto, recomendando la lectura de Red Hand Files, tanto si eres fan de Nick Cave como si no.

Fotografía de cabecera de DingirXul en Wikimedia. El resto, están tomadas del blog Red Hand Files, de Nick Cave.

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