Super Monster Wolf: Ojos inyectados en sangre para espantar conejillos

Super Monster Wolf: La bestia del infierno que protege cultivos en Japón

Le pusieron de nombre Super Monster Wolf y, la verdad, es que acertaron porque este robot es digno de habitar las pesadillas de los amantes del cine de terror más gore.  Se deja ver por las granjas de la ciudad japonesa de Kisarazu y sus fabricantes lo idearon para espantar a los animales que atacan los cultivos. Sin embargo, no es difícil imaginarse a un ejemplar de Super Monster Wolf, de tamaño gigantesco, caminando entre altos edificios nipones, como si de una nueva versión de Godzilla se tratara. Miedo, mamá, mucho miedo.

super monster wolf es el único lobo que queda ya en japón

La apariencia de Super Monster Wolf quiere ser similar -sus creadores parecen gente optimista- a la de uno de los lobos que antes vivían en esas tierras y que se extingieron por la acción humana. Según cuentan en MotherBoard, a finales del siglo XVIII, cuando uno se encontraba con un lobo en Japón, era costumbre saludar. A partir de 1870,  a medida que las ideas occidentales sobre los depredadores comenzaron a extenderse en Japón, ese encuentro cambió drásticamente. Del saludo se pasó a matar al lobo, cortarle las orejas o las patas y llevar estos restos a la oficina municipal local para cobrar una recompensa.

Hoy el lobo se encuentra extinguido en Japón y sorprende haber llegado a este punto porque era considerado como una criatura con poderes sobrenaturales, pero a diferencia de otros seres que tienen la habilidad de transformarse para engañar, hechizar y estafar a los humanos, el lobo generalmente es una criatura honesta y benevolente. El caso es que, como el karma es muy así, resulta que ahora hay zonas de Japón invadidas por ciervos y jabalíes y los japoneses se plantean reintroducir lobos para ayudar a sacrificar especies dañinas y mejorar la diversidad.

ojos inyectados en sangre para espantar conejillos

¿Para qué sirve este engendro del demonio? Super Monster Wolf detecta intrusos con un sensor de rayos infrarrojos, hace parpadear sus ojos LED rojos y rutiliza hasta dieciocho sonidos intimidatorio diferentes, que incluyen un gruñido, una voz humana y un disparo.

Por lo que parece la cosa esta funcionando o, por lo menos, es lo que afirman los funcionarios del gobierno de la ciudad de Kisarazu a The Japan News. No ha habido señales de animales salvajes o pájaros cerca de los cultivos desde que Super Monster Wolf fue instalado…y no es de extrañar, la verdad.

Super Monster Wolf, que tiene unas dimensiones de 60 centímetros de alto por 50 de ancho, se vende por unos 4.500 euros, que no parece un precio muy elevado si tenemos en cuenta que, al comprar este robot, adquirimos un 2X1 de lobo y criatura del infierno. Y es que la idea de fabricar robots imitando a ciertos animales no es nueva, pero pocos híbridos robot-animal tan espantosos como este Super Monster Wolf.