Qué son los vigilantes oscuros que asustan a los senderistas en California

¿Qué son los ‘vigilantes oscuros’ que los senderistas dicen ver en California?

Vigilantes oscuros portada

Un sugerente misterio de California es el de los dark watchers, figuras que avistan los senderistas durante sus paseos. Habituales en el entorno natural del Big Sur, se remontan a la época colonial y cuentan con referencias literarias. Pero, ¿qué son los vigilantes oscuros?

El Big Sur es una región poco poblada que destaca por sus grandes acantilados, escarpadas montañas y densas formaciones boscosas. Su belleza salvaje se puso de moda gracias a la serie de HBO ‘Big Little Lies, situada al norte, en Monterey (Estados Unidos). La cordillera costera abarca en California hasta 640 kilómetros y está incluida desde 1983 en la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la UNESCO.

Sus imponentes vistas la convierten en un destino turístico popular, que no solo atrae a deportistas y amantes de la naturaleza. También es lugar de peregrinación para buscadores del misterio. ¿La razón? Si esperas a que el sol empiece a descender entre las olas y miras hacia los riscos de la cordillera de Santa Lucia, puede que veas extrañas siluetas. Esa altas figuras que vigilan, ataviadas con capas y sombreros, son los ‘vigilantes oscuros’. Pero, ¿cómo surge el mito de los dark watchers?

El origen está en penumbra, como en todo buen misterio, pero hay referencias en historias de tribus como los Chumash, pueblo nativo americano que habitó estas regiones costeras. Fueron comunes también para los españoles que vivieron allí durante el siglo XVIII, que los conocían como los ‘vigilantes oscuros’. La leyenda cruzó culturas y generaciones hasta llegar, tras la cesión de California de México a Estados Unidos en 1848, a los colonos anglosajones.

Vigilantes oscuros portada Big Sur

Referencias literarias

Ya en el siglo XX encontramos las primeras referencias literarias importantes sobre los dark watchers. En 1937 Robinson Jeffers, poeta de la Costa Central considerado como heredero de Walt Whitman, escribía esto en ‘Such counsels you gave to me and other poems’:

“Pensó que podría ser uno de los observadores, que a menudo se ven en esta extensión de la costa, formas que parecen humanas a los ojos humanos, pero ciertamente no lo son. Vienen de detrás de las crestas para observar. Pero cuando se acercó reconoció la ropa raída y el pelo pálido e incluso la frente apartada y la línea cóncava desde el ojo hasta la mandíbula, por lo que no se sorprendió cuando la figura que se volvía hacia él en el tranquilo crepúsculo mostró su propio rostro. Luego se derritió y se fusionó con las sombras más allá”.

Un año después John Steinbeck, autor del clásico ‘Las uvas de la ira’, hablaba de los ‘vigilantes oscuros’ en ‘La fuga’:

“Pepe miraba hacia atrás, lleno de aprensión, y sus ojos escudriñaban atentamente los picachos que tenía enfrente. Por un momento creyó ver una figura obscura, e inmediatamente apartó la mirada, pues debía ser uno de los hombres negros de que le había hablado su madre. Nadie sabía a ciencia cierta quiénes eran aquellos hombres, pero era preferible no saberlo ni mostrar interés hacia ellos. No molestaban al que seguía su camino pacíficamente”.

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La creencia en los dark watchers era tradición familiar. Su madre Olive Hamilton les dejaba frutas o nueces de camino a la escuela y su hijo Thomas Steinbeck publicó en 2017 ‘In search of the dark watchers. Se trata de un libro ilustrado por el pintor Benjamin Brode que da voz a testigos como Doc Ricketts o Billy Post.

Vigilantes oscuros, ¿misterio o ciencia?

Puede que no nos creamos estas historias, pero, ¿por qué resultan tan comunes? La respuesta esté probablemente en la pareidolia. Una de las teorías más reconocidas es que las sombras que proyectan los árboles dibujan formas, debido a la niebla, que el cerebro interpreta como humanas.

Este fenómeno, la pareidolia, responde a nuestra necesidad de buscar patrones para otorgar sentido al mundo que nos rodea. Las apariciones de Jesucristo en una tostada, los tests de Rorschach y los rostros en el paisaje lunar (o en las caras de Bélmez) pueden ser otros ejemplos.

Vigilantes oscuros portada Pareidolia

La pareidolia es resultado de la selección natural. Aquellos capaces de identificar rápidamente un rostro amenazante tenían más oportunidades para huir o atacar preventivamente. También se puede considerar una subcategoría de la apofenia (cuando identificamos patrones en datos o imágenes aparentemente inconexos) y, junto a ella, el origen probable de la consideración de espacios sagrados a determinados sitios arqueológicos.

Otro candidato es el espectro de Brocken, que se da cuando el sol y nuestra sombra están en un ángulo concreto, generando un brockengespenst o ‘espectro de montaña’ sobre un banco de nubes. Esta ilusión óptica de una figura humanoide en sombras fue descrita por Johann Silberschlag en 1780. Es una leyenda local en Alemania, especialmente en las montañas de Harz.

¿Son los ‘vigilantes oscuros’ realidad o producto de la pareidolia? ¿Quizás, más que espectros, solo un arco de Brocken? Interpretaciones hay muchas, científicas y no tanto, pero la leyenda está servida.

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Imágenes | Foto de Andreas Strandman en Unsplash, créditos de ‘Big little lies’ en el canal en YouTube de HBO, foto de Daniel Gorostieta en Pexels, óleo de Benjamin Brode, foto de Tim Mossholder en Unsplash, ‘Espectro de Brocken’, por Jim Ramsay en Youtube

Una respuesta a “¿Qué son los ‘vigilantes oscuros’ que los senderistas dicen ver en California?

  1. Nunca había escuchado hablar acerca de los vigilantes oscuros, pero leyendo el artículo me recordaron a los famosos skinwalkers que hay en Norteamérica. Hay diferencias muy marcadas, pero nunca falta la experiencia de alguien que al estar en un lugar solitario a las afueras, afirma haberse topado con «algo que lo observaba».

    Excelente artículo, mil gracias por compartir.

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