Música para relajar tu mente y alma: música clásica, folk noruego y más

La mejor música para relajar tu mente en casa

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Música para relajar el cuerpo y el alma. Música para que podamos trabajar sin agobios, incluso mejorando nuestra capacidad para enfocarnos en los problemas y encontrar soluciones. Puedes sentirlo: comienza a sonar y nuestra respiración se acompasa, desciende la ansiedad y poco a poco sentimos que una paz nos acuna.

Hemos rastreado decenas de espacios buscando la mejor música para calmar nuestros nervios furiosos en plena jornada laboral.

Y aunque podemos encontrar decenas de playlists en Spotify o Tidal con el apodo “música para relajarse”, nos decantamos por YouTube y por su inmediatez y gratuidad. Meditation Relax Music y Soothing Relaxation son dos buenas alternativas para empezar, pero hay muchas más.

LOS SONIDOS DE LA NATURALEZA

Pensemos en una letanía de lluvia golpeando un cristal, el lento rumor de una brisa cálida, el canto de cigarras en una noche estrellada, el oleaje de una marejadilla casi apagada… Todo eso. El ruido a un volumen de 65 a 80 decibelios, constante y estable, sin sobresaltos.

Recomendamos encarecidamente tres canales: The Relaxed GuyThe Silent Watcher y Nomadic Ambience. Las razones son obvias: envidiables valores de producción, grabación a resolución 4K y audio en 24 bits, localizaciones de ensueño y algo de field recording de alta factura, recurriendo a micrófonos de condensación para evocar ese ASMR (Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma) que tanto éxito genera entre algunos oyentes.

Hay muchos más, como los canales de Dustin Farrell o Stefan Forster, más enfocados en la faceta plástica y visual. Pero cuando de relax se trata, acudir a la naturaleza es siempre una garantía.

CHILLHOP PARA BAJAR EL RITMO

Seguro que los has visto en algún momento. Un clip con imágenes de algún anime acompañado por un bucle de beats (ritmos) de batería sincopados, lentos (entre los 60 y 80 BPM), completamente instrumentales. Perfecta música sin estridencias para ambientar una jornada laboral o estudiantil.

Hace algunos años los canales con la descripción ‘Lofi hip hop para estudiar/relajarse’ se transformaron en una gran masa con millones de devotos. Las visitas subieron como la espuma y sus consumidores habituales, según algunas declaraciones, aumentaban la productividad.

El apogeo generó especialización, y los vídeos de dos horas dieron paso a canales de emisión ininterrumpida. Atención especial merece el canal de Neotic, que acompaña electrónica difusa y vaporware con pequeños gif de Los Simpsons.

Canales como ChillhopChilledCowSteezyasfuckCollege Music o Amplitude recurrieron a músicos que comenzaron a componer música para relajarse ex profeso, a servir de quiosco para miles de artistas prácticamente desconocidos, y a transformarse en el granular sonido de una generación, la radio FM 24/7 de los youtubers.

JUEGOS TRANQUILOS PARA MOMENTOS TRANQUILOS

Ahora ponemos la mirada en los videojuegos. Esas lánguidas tonadas para acompañar los menús de pausa son la mejor música para relajar nuestro ánimo. Mientras creamos nuestro personaje o mejoramos las estadísticas de cada avatar, lo que suena cumple idéntica función: ambientar sin agobiar. Videojuegos como ‘Flower’, ‘Gris’ o ‘Bastion’ cuentan con fenomenales bandas sonoras y ejemplifican de maravilla el gigantesco progreso que ha vivido la música dentro de la producción de juegos.

Los canales SuperRedGames, FruddlePandora Journey se han especializado en crear compilaciones con algunas de estas piezas. Aunque siempre preferimos buscar al propio autor en su Bandcamp, Soundcloud o canal de Youtube para escuchar el original a la mayor calidad posible. Melodías rítmicas, calmadas, de timbre agradable para no enturbiar el relax o la jornada laboral.

EL CLÁSICO SIEMPRE ES UN CLÁSICO

¿Alguna vez has oído hablar del ‘efecto Mozart’? Durante los 90 se convirtió en una coletilla recurrente: «Ponle grabaciones de Mozart al bebé, será más listo». Una tendencia que se remonta a los años 50 y que no posee evidencia demostrada (Alfred Tomatis pasó media vida intentándolo). Pero la realidad esconde un pequeño matiz: tal vez no más inteligentes, pero sí más concentrados en nuestro aprendizaje.

Hay un periodo de la música clásica que cuenta con más adeptos que el resto. Se trata del Barroco tardío. Y es fenomenal para estudiar, relajarse, leer o trabajar con ella de fondo. Y lo es por su polarización de textura, que ocupa sonoridades de un amplio espectro sonoro y una rica armonía, y su bajo continuo, lo que genera una cómoda sensación de estabilidad mientras las distintas voces de los instrumentos entran y salen.

En este periodo podemos encuadrar tanto a Johann Sebastian Bach como a Händel, Antonio Vivaldi, Domenico Scarlatti, Telemann, Monteverdi o el magnífico Henry Purcell. Instrumentos de cuerda como la tiorba (de la familia del laúd) o teclas como el clavecín cuentan con timbres suaves que ya se utilizaron para ambientar cortes y festividades. La música del ascensor de hace cuatro siglos, amigos.

Recomendamos canales como este o este otro, ya que cuentan con grabaciones de referencia en alta calidad, con cuidadas selecciones de expertos. Aunque la oferta de canales es gigantesca y variada. Hablamos de YouTube, no lo olvidemos.

FOLK DE OTROS MUNDOS

Y cerramos con folk vikingo (aunque también podríamos hacerlo con jazz), la más conocida, quizás, junto a la música tradicional china y las danzas del Kenia meridional.

Dentro de las distintas ofertas de folk, las resonancias celtas y nórdicas en general poseen cierta ventaja. Canales como Danheim son idóneos para ponernos al día con el dark ambient y el folclore noruego cantado en lengua nórdica antigua. Tambores tribales y escasas cuerdas mientras voces rasgadas relatan el legado de Odín y sus grandes batallas antes del Ragnarök. Épica y mítica.

Compositores como Mikolai Stroinski y bandas como ‘Wardruna’, ‘Heilung’ o ‘SKALD’ nos retrotraen a una Europa pagana para viajar con los ojos cerrados.

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Imágenes | Unsplash (1)

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