NFC Android: qué es, para qué sirve y cómo se usa

NFC Android: qué es, para qué sirve y cómo se usa

El smartphone lo cambió todo. No queda un solo segmento industrial que se haya mantenido inmutable a la influencia de los teléfonos móviles inteligentes. El NFC es otro eslabón de la historia de las comunicaciones. Otro, en apariencia, poco importante.

Porque, de hecho, hubiese quedado relegado a los almacenes textiles y algunas jugueterías, como sistema de pruebas, de no ser porque renació en 2013 de la mano de millones de terminales de gama media, revolucionando nuestra forma de comprar y pagar.

CONOCIENDO EL NFC

¿Qué significan las siglas NFC? NFC es un acrónimo de las siglas de Near Field Communication (comunicación de campo cercano). Su historia nació en paralelo a la primera identificación por radiofrecuencia (RFID), que podemos rastrear hasta 1983, cuando el Gobierno de Estados Unidos registra y concede la patente a Charles Walton.

Hace ya una década, Nokia comenzó una serie de pruebas piloto incorporando conectividad NFC móvil a una serie limitada de sus modelos 3220 y 5140. Pero hasta 2010 no se convirtió en una alternativa de éxito –y aún tardaría otro par de años en aterrizar en miles de teléfonos en gama de entrada y convertirse en el método de pago seguro más común del mundo—.

NFC es una evolución y mejora, una tecnología de alta frecuencia y conexión inalámbrica enfocada a dispositivos cercanos. Es decir, solo sirve para un corto alcance, pero es rápido y cuenta con veloces niveles de transferencia entre dispositivos. Su radio de acción no va más allá de los 10-15cm desde el sistema emisor al receptor.

Su funcionamiento está basados en ISO 14443 (RFID, radio-frequency identification) y FeliCa, dos estándares de comunicación cercana. Al igual que el Bluetooth, suele usarse tanto para transferir archivos entre smartphones como para completar operaciones de alta velocidad.

Su modo de proceder es sencillo: la fuente emisora se comunica mediante inducción en un campo magnético. Las antenas del teléfono generan este espacio en la banda ISM de frecuencia de radio de los 13,56 MHz, un espacio dentro del espectro de frecuencias que no requiere ninguna licencia.

MODOS DE NFC

No obstante, el estándar NFC soporta diferentes modalidades. Un dispositivo NFC puede realizar tres funciones básicas: emular tarjetas NFC (para la transmisión de pagos o emisión de certificados), ser un lector NFC (para analizar la información almacenada en las distintas etiquetas NFC, de entre 2 y 8 kilobytes) y actuar como un NFC peer-to-peer, permitiendo el intercambio de archivos como a través del estándar Bluetooth.

A su vez, el NFC (que puede ser “virtual” o “verdadero”) cuenta con modo activo y pasivo. El activo significa, como su nombre indica, que los dos equipos están equipados con la suficiente capacidad para generar su propio campo electromagnético.

El pasivo significa que el equipo emisor necesita una fuente de energía adicional para generar ese campo electromagnético, mediante modulación de la carga. Uno se aprovecha del otro para transmitir los datos.

ACTIVANDO LA CONEXIÓN NFC

Los smartphones actuales, en su mayoría, cuentan con conexión NFC. Para activarlo o desactivarlo, solo tenemos que deslizar hacia abajo la barra de notificaciones, y si encontramos su icono oficial, pulsar sobre él. Si no lo encontramos, debemos volver a la barra de notificaciones y pulsar sobre el icono de la rueda dentada. Así entraremos en los Ajustes del sistema.

Una vez dentro debemos ir a la sección Conexiones inalámbricas y redes y después pulsar sobre la categoría Más. Una de las opciones se llamará NFC. En resumen: Ajustes- conexiones – NFC y pago.

USOS COMUNES

Los primeros avances en NFC vinieron de parte de distintas empresas y aplicaciones de pagos. Corría el año 2011 y la desconfianza aún era habitual.

Visa y MasterCard (Masterpass) presentaron por entonces sus tarjetas contactless —es decir, mediante tecnología de comunicación ‘sin contacto’ que permite pagar con tan solo acercar la tarjeta al terminal de venta—. Y fueron un éxito. A esto se unieron los distintos wallet virtuales de algunas compañías o las pasarelas de las stores más populares: Google Wallet, Apple Pay, Samsung Pay, Bizum, etcétera.

Poco después, los bancos introdujeron sus propias alternativas. Con una tarjeta contactless, sólo hay que introducir un PIN para realizar compras superiores a 20€, lo que agiliza el proceso sin comprometer la seguridad.

Por supuesto, la tecnología NFC no sirve únicamente para hacer un pago en El Corte Inglés, para agilizar una compra en el extranjero u olvidarte de llevar la cartera con las tarjetas de crédito —algo absolutamente innecesario en la actualidad—. Podemos sincronizar auriculares —fabricantes como Sony o Sennheiser apuestan por ello—, conectar altavoces inalámbricos, equipos del vehículo, etcétera.

Por otro lado, las NFC Tags o etiquetas NFC son un perfecto ejemplo de tecnología que usa el modo pasivo, ya que son similares a las etiquetas RFID de las tiendas de ropa de toda la vida, pero guardan más información y con un mejor ancho de banda. Podemos usarlas para colocarlas en el llavero, en el collar de nuestro perro o gato —y así indicar toda su info vital—, etcétera.

Por último, el NFC es una magnífica forma de comunicación, algo que hemos visto en campañas publicitarias, como las que copan las paradas de bus; es realmente una evolución del código QR. No en vano, hasta nuestro DNI actual cuenta con un chip NFC, lo que permite usarlo como firma digital para interactuar con otros dispositivos electrónicos.

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