Nintendo Labo, lo nuevo de Nintendo Switch: cómo es jugar con ella

Nintendo Labo: ver para crear

Hace unos días tuvimos la oportunidad de visitar el showroom que Nintendo ha organizado para presentar Nintendo Labo. La compañía lleva ya algún tiempo promocionando esta dimensión lúdico-educativa de la consola Nintendo Switch, presentada hace algo más de un año (el 3 de marzo de 2017 para ser exactos). Fuimos al showroom sin esperar nada de antemano, con un espíritu explorador. Y nos encontramos con una propuesta para el ocio familiar de un gran valor lúdico y educativo. Fue ver para crear en vez de ver para creer. 

Nintendo es una compañía que ha demostrado sobradamente que es capaz de sorprender. Y ello gracias a su capacidad para abrir caminos en áreas como el ocio digital. En este campo es conocida por sus consolas y los correspondientes juegos. Curiosamente, Nintendo empezó fabricando naipes hace 128 años. Un dato que no esperábamos durante la presentación de Nintendo Labo. Nintendo Switch ha sido capaz de alcanzar más de 15 millones de unidades vendidas en apenas un año. Según los analistas, tiene potencial para superar incluso a la Nintendo Wii y sus más de 101 millones de unidades vendidas.

El reencuentro entre el ocio analógico y digital

Nintendo Labo es el resultado de llevar la consola al ámbito de los juegos más tradicionales de toda la vida: los de cartón, papel, pinturas y cinta adhesiva. Y lo más llamativo es que está hecho de un modo tan intuitivo, fácil, fluido y transparente, que cuesta imaginar que hay una consola detrás de algunos de los objetos de cartón a los que Nintendo Labo da vida.

Nintendo Labo Toy-Con

Tras dos horas creando, jugando y aprendiendo con Nintendo Labo, la sensación que queda es la de estar manejando únicamente objetos de cartón que hemos construido nosotros mismos plegando y encajando piezas. La consola está ahí, y los mandos, pero cuanto más elaborado es el juego, menos tocaremos la pantalla de la consola y más el cartón de los juguetes, llamados Toy-Con.

Crea, juega, descubre

Nintendo Labo nace con el reto de convertirse en un referente del ocio en familia. Pero no mediante un juego multiplayer como podría ser Mario Kart, sino a través del trabajo con cartón, hilo, cordeles, cinta adhesiva y colores. De este modo, Nintendo lleva al mundo de lo tangible y material de toda la vida la experiencia de juego con la consola a través de los Toy-Con.

¿Y que són los Toy-Con? Los diferentes objetos de cartón que podemos construir a partir de los dos kits que se pondrán primeramente a la venta: el Kit Variado y el Kit Robot. El Kit Variado permite crear cinco diferentes Toy-Con, mientras que el Kit Robot ‘solo’ permite construir el Toy-Con Robot. En total, tenemos seis juguetes posibles: el Antenauta, la Caña de pescar, la Casa, la Moto, el Piano y el Robot. Ambos kits son equiparables, en tanto en cuanto el ensamblaje del Kit Robot lleva tanto tiempo de montaje como los otros cinco.

Nintendo Labo Toy-Con

Los pasos naturales que se siguen en Nintendo Labo son los de crear (el Toy-Con), jugar con él y descubrir cómo funciona. En dos horas probando Nintendo Labo, uno se da cuenta de que es el proceso natural. Y te convences de que es ocio para toda la familia.

Nintendo Labo es una meta-aplicación dentro de Nintendo Switch. Es decir, dentro de esta app están las diferentes opciones para jugar con los Toy-Con. Una vez abierta, tendremos que elegir el kit con el que estemos jugando y seleccionar el Toy-Con que corresponda. Las instrucciones de montaje se siguen con total facilidad, con un control exhaustivo sobre el proceso, con vistas 3D en el espacio y facilidad total para avanzar o retroceder en el proceso.

el funcionamiento de los toy-con

Una vez finalizado el trabajo de montaje de los diferentes Toy-Con, se encajan los mandos y/o la consola en su lugar correspondiente. Y, casi como por arte de magia, los juguetes de cartón que hemos doblado, encajado, pegado o pintado, cobran vida. Es más, se convierten en objetos interactivos con los que podemos jugar de modos muy diferentes.

Una vez que hemos jugado, dependiendo del interés de cada uno, es casi natural preguntarse cómo funcionan los Toy-Con. Nintendo Labo tiene las respuestas para ello. Pero no solo eso: también nos enseña cómo diseñar nuestros propios Toy-Con para dar vida a objetos del mundo real a través de la programación visual al más puro estilo Scratch, el lenguaje de programación basado en acciones.

Nintendo Labo Toy-Con

En condiciones normales, aprender a programar con un lenguaje como Scratch es una tarea que ‘vive’ dentro de una pantalla. O en un robot, con suerte, que podremos programar. Pero con Nintendo Labo, aprender programación consiste en hacer que los mandos Joy-Con de la Switch interactúen con el mundo físico.

Los mandos Toy-Con ‘saben’ dónde están en el espacio, ‘ven’ a través de su cámara y vibran de un modo preciso. Esos principios básicos son los que hacen que el piano, la caña de pescar, los Antenautas, el robot, la casa o la moto funcionen. Asignando acciones de sonido o vibración a lo que los mandos ‘ven’ o a su movimiento, podemos crear nuestros propios juguetes. Este ejercicio de creación es parte del ‘descubre’ de Nintendo Labo.

La excelencia hecha cartón

Cada uno de los Toy-Con son un ejemplo de excelencia. A través de unos aparentemente simples troqueles de cartón, podemos construir los seis Toy-Con de la primera tanda de Kits de Nintento Labo. Cada pieza del Toy-Con se separa del troquel, se dobla, se encaja y se monta de un modo preciso y muy robusto. Lejos de ser juguetes frágiles, aguantan la fuerza de un adulto sin problemas. El caso más llamativo es el del Robot: una mochila de la que salen cuerdas para capturar los movimientos de los brazos y las piernas y con unas gafas con las que cambiamos el punto de vista.

En el robot, la Nintendo Switch está en su base apartada del robot físicamente hablando y conectada a la tele. En la pantalla del televisor, veremos un robot en medio de una ciudad que tendremos que destruir. Moviendo las piernas y los brazos, girando y balanceándonos, transmitiremos esos movimientos en tiempo real y sin retardos al robot en pantalla. La inmersión es total. Podemos agacharnos, saltar, dar puñetazos. Y el cartón aguanta como si fuera plástico.

La simplicidad como filosofía

El funcionamiento es tan simple que asusta. Las cuerdas que van a los brazos y las piernas tienen unas cintas adhesivas reflectantes.  Al moverse arriba y abajo en el interior de la mochila, el Joy-Con con cámara lo ‘ve’ y lo traduce en movimientos del robot. Por su parte, el Joy-Con de las gafas detecta su movimiento. Si subimos y bajamos las gafas, el punto de vista cambia de primera persona a inmersivo.

Nintendo Labo Toy-Con

El piano funciona de un modo similar. Cada tecla tiene una cinta adhesiva y la cámara ‘ve’ cómo suben y bajan las teclas, una o todas. También aprecia si cambiamos de octava, o si seleccionamos modos especiales de uso. Los hay en los que en vez de sonidos de piano tenemos sonidos de guitarra o maullidos de gatos. También detecta formas que podemos recortar nosotros. Además, las convertirá en ondas de sonido para nuestras creaciones. Al final, no solo es un piano, es una caja de ritmos.

La moto también es un ejercicio de ingenio. Sus manillas, al moverse, rotan cintas reflectantes que indican que estamos acelerando. El freno actúa sobre un botón del Joy-Con. Cuando giramos a los lados, se siente el balanceo para escorar la moto.

Nintendo Labo Toy-Con

La caña es otro tanto de lo mismo: la cuerda simula el sedal. En la consola, hay peces en pantalla que picarán si lo hacemos bien. Recogiendo o soltando carrete o subiendo y bajando la caña de cartón, simulamos la pesca. Y el resultado es sumamente divertido y realista.

¿Vuelve el Tamagotchi?

La casa es una variante del Tamagotchi.  Se trata de cuidar una mascota virtual usando mandos de cartón que encajan en la casa. Estos habilitan acciones o minijuegos con los que cuidar y jugar con la mascota.

Nintendo Labo Toy-Con

El Antenauta es el Toy-Con más sencillo: un escarabajo de cartón que se mueve usando la vibración de los Joy-Con. Es el Toy-Con más simple, y por ende el único con el que el juego se realiza sobre la pantalla. Es un Toy-Con puente entre el juego clásico con una consola y el tradicional con objetos reales a los que la Switch da vida.

Ocio en familia y educativo

Nintendo Labo es un producto cien por cien Nintendo. Una propuesta lúdica que asombra por la simplicidad en el concepto y la excelencia en la ejecución. Además, es un juguete que va más allá del mero entretenimiento. Los juegos pueden cansar, pero en Nintendo Labo tenemos la opción de tunear, personalizar y hackear los Toy-Con. Es cartón, un material al alcance de todo el mundo. Usando los troqueles es posible incluso construir y transformar los Toy-Con originales.

Nintendo Labo Toy-Con

Una tarea tan satisfactoria para los niños como para los chavales o los padres. Es un laboratorio de cuerdas, cartones y adhesivos construido sobre la Switch que añade ocio en familia y educación.

Nintendo Labo llegará el próximo 27 de abril. El Kit Variado cuesta 64,95€ y el Kit de Robot, 74,95€. A más de uno le va a dejar con la boca abierta. Porque una cosa es leerlo, pero otra es jugarlo y entenderlo. Las posibilidades que se abren ante nosotros para experimentar jugando son muchas. Nintendo Labo es de Nintendo y de jugar saben mucho.

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Imágenes y vídeo | Manuel Arenas