Cómo ser ‘indistraíbles’ para que las tecnologías no nos roben la atención

Cómo ser ‘indistraíbles’ e impedir que las tecnologías nos roben la atención

atenciónDesde hace unos años, el mundo ha empezado a debatir sobre las consecuencias de las nuevas tecnologías en nuestros cerebros. Científicos, psicólogos y sociólogos intentan averiguar si esta sobreexposición está cambiando nuestras capacidades cognitivas. En particular, la memoria y la capacidad de atención.

¿Nos estamos volviendo más lentos, distraídos u olvidadizos? Todavía no está claro, pero todos coincidimos en que smartphones, tabletas y sus relativas aplicaciones captan nuestra atención con una fuerza algo inquietante. Estamos constantemente distraídos por cientos de textos, sonidos e imágenes que, entre otras cosas, producen adicción y una creciente dificultad para concentrarse durante más de 15 segundos.

Este mecanismo no es accidental, sino fruto del trabajo de expertos. En 2014, el ingeniero israelí Nir Eyal escribió un ensayo, ‘Hooked’ (‘Enganchado’), en el que explicaba cómo desarrollar productos capaces de atraer y captar la atención de los usuarios. Su análisis se centraba principalmente en las aplicaciones para teléfonos móviles. El libro tuvo un éxito notable y su autor arrancó una buena carrera como conferenciante.

Cinco años después, Eyal ha publicado un nuevo libro, muy diferente al anterior. Se titula ‘Indistractable: How to Control Your Attention and Choose Your Life‘. Básicamente, dice que ha llegado el momento de deshacerse de gran parte de la tecnología que utilizamos, para recuperar nuestras vidas y tratar de ser ‘indistraíbles’. Nellie Bowles habló sobre ello hace unas semanas en el ‘New York Times’. La periodista escribió: «Mientras ‘Hooked’ era un manual sobre cómo hacer, ‘Indistractable’ es un manual sobre cómo volver atrás”.

trastorno de atención

Cómo las aplicaciones consiguen engancharnos

Antes de escribir ‘Hooked‘, Eyal había fundado una compañía de paneles solares y luego una empresa que vendía publicidad dentro de los juegos de Facebook. La segunda tuvo mucho más éxito que la primera. Y le permitió aprender las técnicas utilizadas para atraer la atención de los usuarios. «Quería que esas herramientas fueran más democráticas», dijo al ‘New York Times’.

Hooked’ explicaba el mecanismo hecho de pequeñas e impredecibles gratificaciones sobre las que aplicaciones como Facebook y Pinterest basan su éxito. También aclaraba cómo «fomentar sutilmente ciertas actitudes en los usuarios» para captar su atención y asegurarse que vuelvan a la aplicación. Es lo que se conoció entonces como ‘Modelo Hook’.

El ‘New York Times’ explica que el libro fue «aclamado por los tecnócratas de Silicon Valley«, pero también matiza que eso pasó en 2014. Y esos eran años en los que «hacer una aplicación que parecía una máquina tragaperras era algo justo e incluso emocionante». Afortunadamente, en pocos años las cosas han cambiado mucho. O, al menos, la conciencia de las personas sobre los riesgos del abuso de la tecnología es diferente.

En 2016, Eyal habló de su libro a la revista ‘Atlantic‘ y defendió sus técnicas: «Decirle a las compañías que no las usen es como decirles que dejen de hacer que sus productos sean divertidos de usar». Es inútil. Además, para cada nueva tecnología, siempre hay una generación que se apresura a avisar de que «los jóvenes de hoy usan demasiado de esto y de lo otro”, zanjaba entonces el autor. De hecho, muchos de los críticos más feroces (y longevos) de internet dijeron lo mismo sobre la televisión hace 40 años. En cambio, ahora la tele parece haberse vuelto inofensiva frente al universo digital. Y lo mismo le pasó a la radio antes que a la tele.

dependencia tecnológica

La resaca tecnológica

Indistractable’ ha llegado en 2019. El ‘New York Times’ lo describe como «una guía para liberar a las personas de una adicción que nunca tuvieron». Eyal ahora explica que el problema sigue sin ser de las tecnologías, sino de quienes las usan. La tesis es que si permanecemos conectados durante demasiadas horas, la responsabilidad es solo nuestra. Y es incorrecto hablar de dependencia. «No estamos inhalando Facebook, ni inyectándonos Instagram por la vena”, asegura el autor, quien matiza: “Estas son cosas que hacemos nosotros, pero nos gusta decirnos que la tecnología es la que nos obliga”. Un poco como ese tipo que tras matar a un amigo a raquetazos decía que la culpa era del tenis.

Eyal escribe que debemos aprender a dedicar tiempo a las ‘tracciones’ (las acciones que nos mueven hacia lo que realmente nos interesa). Y eliminar las ‘distracciones’, que solo nos hacen perder el tiempo. Y explica que para intentar no distraerse, debemos comprender por qué lo hacemos, en lugar de pensar en lo que nos distrae. Como con cualquier trastorno psicológico, es más decisivo identificar y tratar las causas que centrarse en los síntomas. En suma, hay que enfrentarse al aburrimiento, la soledad, la inseguridad, el cansancio y la incertidumbre, sin evadir los malos pensamientos a golpes de app.

distracción

Consejos para mantener la atención y ser ‘indistraíbles’

Indistractable’ es un manual que enumera pasos y consejos para darse cuenta de cómo y cuánto usamos la tecnología. Y para tratar de usarla cada vez menos. El ‘New York Times’ resume algunos de estos consejos: mantener el móvil en modo silencioso; escribir emails con menos frecuencia y más rápido; no perder el tiempo en Slack. Y también: asegurarse de que solo haya un ordenador encendido en las reuniones; colocarse en una posición donde alguien pueda ver nuestra pantalla; pedir que los demás nos avisen cuando nos estamos distrayendo.

Este libro, además del valor intrínseco que pueda tener o no, es una muestra de la interesante evolución que internet y las tecnologías en general han tenido en la percepción y el debate público. Desde el ciego y un tanto ingenuo entusiasmo de hace unos años, hemos pasado a un clima de desconfianza general. Por contra, muchos de aquellos que hasta hace poco facturaban millones diseñando nuevas tecnologías, hoy ingresan casi lo mismo cabalgando la ola de resaca.

BJ Fogg, un investigador de la Universidad de Stanford, donde trabaja en el Behavior Design Lab, escribió hace unas semanas en Twitter que «en 2020 surgirá un movimiento postdigital«. Según él, este movimiento hablará del uso excesivo de los smartphones en términos no muy diferentes de los que se usan para los fumadores. ¿Quién hubiera imaginado hace solo 20 años que fumar se convertiría en una actividad casi clandestina?

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Imágenes | Flickr/amenclinicsphotos ac, Wikimedia/Emily Boston, Needpix, Pxhere

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