ACAT, el asistente que dio voz a Stephen Hawking

ACAT, el asistente que dio voz a Stephen Hawking

Stephen Hawking

Una de las dificultades de las personas que sufren Escleroris Lateral Amiotrófica (ELA) es que son incapaces de comunicarse a través de las palabras. Esto es consecuencia de una debilidad muscular progresiva que, a medida que avanza, deviene en la parálisis total del enfermo.

Esto afecta a su capacidad de hablar, masticar, tragar y respirar. Sin embargo, funciones como la sensibilidad y la inteligencia no se ven afectadas. Ni tampoco los movimientos oculares, ya que se trata motoneuronas que poseen más resistencia. Por lo que pueden mover los ojos y utilizarlos para interactuar.

El ejemplo más notorio de cómo una persona con ELA puede desarrollarse intelectualmente está en el científico Stephen Hawking, fallecido hace unos meses. A pesar de tener inmovilizados la mayoría de sus músculos, fue capaz de comunicarse con el mundo que le rodeaba, y compartir sus conocimientos. Desde el año 2014 lo hacía a través de un asistente, en cuyo desarrollo también participó.

ACAT

Software libre y personalizable

Assistive Context-Aware Toolkit (ACAT) es una plataforma de código abierto que permite a las personas con ELA, y otras discapacidades, comunicarse fácilmente con otros. Algo que consigue a través de la simulación de teclado, predicción de palabras y síntesis de voz.

Intel Labs la desarrolló en colaboración con Stephen Hawking. Con sus aportaciones diseñaron un sistema que respondiera a sus necesidades. Para, después, crear un kit de herramientas que puede personalizarse y cambiarse para adaptarse a los diferentes usuarios. Se presentó oficialmente a finales de 2014, pero estuvieron trabajando en ella durante tres años.

“El profesor Hawking utilizó de manera única la tecnología para mejorar su comunicación con el mundo durante décadas. Pero su antiguo sistema podría compararse con el intento de utilizar las aplicaciones y sitios web de hoy en día con un ordenador sin teclado ni ratón”, explicó entonces Wen-Hann Wang, vicepresidente de Intel y director ejecutivo de Intel Labs.

ACAT utiliza un sensor colocado en la mejilla que manda señales a través de infrarrojos a un interruptor. En el caso del científico inglés estaba situado en la patilla de las gafas. De esta forma, el usuario selecciona los caracteres que aparecen en la pantalla del ordenador.

Utilizando técnicas de inteligencia artificial, un software se encarga de predecir cuál es la palabra que se quiere escribir–de un modo similar al texto predictivo del teclado de nuestros smartphones–. Esto hace que se tenga que ‘teclear’ menos del 20% de todos los caracteres. Esta información, a su vez, se envía a un sintetizador de voz que reproduce esas palabras en un ordenador portátil.

Tecnología para comunicarse y vivir

Hasta que se diseñó el nuevo sistema, para realizar una búsqueda en internet había que seguir varios pasos. Hawking tenía que salir de su ventana de comunicación y mover el ratón para ejecutar el navegador. A continuación, volver a navegar con el ratón hasta la barra de búsqueda y, finalmente, escribir el texto de la búsqueda. El nuevo sistema automatiza todo esto, por lo que el proceso es más rápido.

El objetivo inicial era reemplazar el sistema de comunicación que hasta entonces utilizaba el científico por otro al que se incorporaran las últimas tecnologías. Con la nueva interfaz, Intel consiguió que ambas –las existentes y las nuevas– se integraran sin problema.

El resultado obtenido fue que la velocidad de escritura de Hawking fuera el doble de rápida. En la realización de tareas comunes se consiguió un aumento considerable del rendimiento de hasta 10 veces mejor. Esto incluye acciones como editar, administrar y navegar por la red, así como gestionar correos electrónicos y documentos, abrir, editar y guardar un nuevo archivo o cambiar entre tareas.

“La medicina no ha sido capaz de curarme, así que confío en la tecnología para que me ayude a comunicarme y vivir“, dijo Hawking cuando se presentó ACAT. “El desarrollo de este sistema tiene el potencial de mejorar la vida de las personas con discapacidad en todo el mundo”.

En España, se diagnostican cada año dos casos de esta enfermedad por cada 100.000 habitantes, según la Plataforma de afectados por el ELA. Mejorar su calidad de vida mientras se sigue investigado esta dolencia es esencial. Y la tecnología, como le ocurrió a Stephen Hawking, puede convertirse en un gran aliado.

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Imágenes | Intel