Supercentenarios: ¿por qué viven tanto y con buena salud?

Supercentenarios: estamos un poco más cerca de conocer su secreto

Tienen nombre de superhéroes y no es para menos: los supercentenarios o superlongevos no solo viven más de 110 años, sino que lo hacen con buena salud.

Son muy pocos, pero no pasan desapercibidos. Las contadas personas que pasan a engrosar la lista de supercentenarios esquivan las enfermedades y disfrutan de una vida sana hasta prácticamente el final de sus días.

Un grupo de investigadores ha dado con una de las claves que podrían explicar este fenómeno. Tendría que ver con las células T citotóxicas, un tipo de célula inmunitaria que puede destruir otras, como las cancerosas o las infectadas por un virus.

Sumando más de un siglo

La investigación detrás de este hallazgo nos lleva hasta Japón, precisamente el país con mayor esperanza de vida del mundo. Fue allí en donde científicos del RIKEN Center for Integrative Medical Science (IMS) y de la Escuela de Medicina de la Universidad de Keio realizaron análisis de ARN para investigar las causas detrás de la longevidad de estas personas.

“Los supercentenarios son algo así como un grupo único de personas. Primero, son extremadamente raros. Por ejemplo, en Japón en 2015 había más de 61.000 personas mayores de 100 años, pero solo 146 mayores de 110 años. Y los estudios han encontrado que estos individuos eran relativamente inmunes a enfermedades como las infecciones y el cáncer durante toda su vida”, explican desde el centro RIKEN.

Y es que los supercentenarios tienen algo en común: una inmunidad especial ante enfermedades cardiovasculares y cáncer, entre otras. Sus funciones cognitivas se mantienen también en buen estado hasta alcanzar edades avanzadas. Muchos, de hecho, superan los 100 años con una salud admirable y sin los problemas propios de la senectud.

El resto de los mortales, sin embargo, vemos como nuestro sistema inmune se deteriora a medida que avanzamos hacia la vejez. Algo que hace que perdamos facultades y seamos más vulnerables ante infecciones y enfermedades. “Esto llevó a la idea de que los supercentenarios podrían tener un sistema inmunitario particularmente fuerte. Los investigadores se propusieron averiguar qué podría explicar esto”, completan desde el centro.

La respuesta, en el laboratorio

El grupo analizó las células de siete de estos (afortunados) supercentenarios y las comparó con las de cinco personas con edades comprendidas entre los 50 y los 80 años. Entre los resultados, algo llamó su atención: aunque el número de células T era aproximadamente el mismo entre los dos grupos, el de los centenarios presentaba un mayor porcentaje células T citotóxicas, también conocidas como linfocitos T o timocitos.

Las citotóxicas son un tipo de célula inmunitaria que puede destruir otras, como las células extrañas, las cancerosas y las infectadas por un virus, según indica el National Institutes of Health estadounidense (NIH). “Normalmente, las células T con marcadores conocidos como CD8 son citotóxicas, y las que tienen el marcador CD4 no lo son. Por ello, los autores primero pensaron que tal vez las células positivas CD8 habían aumentado. Pero ese no fue el caso. Más bien, parece que las células CD4 positivas de los supercentenarios habían adquirido el estado citotóxico”, explican desde el centro RIKEN.

Las conclusiones fueron publicadas en la revista PNAS bajo el título ‘Single-cell transcriptomics reveals expansion of cytotoxic CD4 T cells in supercentenarians’. Para los científicos, conocer el secreto de los superlongevos puede ofrecer muchas pistas para enfocar numerosos estudios y poner fin a enfermedades.

supercentenarios

“Creemos que este tipo de células, que son relativamente poco comunes en la mayoría de los individuos, incluso jóvenes, son útiles para combatir tumores establecidos y podrían ser importantes para la inmunovigilancia”, explica Piero Carninci, vicedirector del centro RIKEN y miembro del grupo investigador. “Esto es emocionante ya que nos ha dado nuevas ideas sobre cómo las personas que viven vidas muy largas pueden protegerse de afecciones como infecciones o el cáncer».

Uno de cada 100.000

La probabilidad de convertirse en supercentenario es muy pequeña: se calcula que son uno de cada 100.000. Sin embargo, es complicado conocer el número exacto de personas que superan los 110 años en el mundo. Uno de los motivos es que muchos de ellos pueden vivir en zonas en las que no existían registros de nacimientos hacía un siglo.

Algunos investigadores, como Saul Justin Newman, del Instituto de Ciencias de Datos Biológicos de la Universidad Nacional de Australia, han señalado incluso que muchos de los casos que se conocen son fruto de «errores o fraudes».

Sin embargo, y gracias a la mejora de los registros, cada vez será más sencillo seguir la pista a los supercentenarios. Personas como las que, a día de hoy, pueden llegar a recordar la Primera Guerra Mundial, los felices años 20 o la primera huelga revolucionaria en España.

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Imágenes | Unsplash/Tiago Muraro, Unsplash/Laura Margarita Cedeño Peralta, Unsplash/Eepeng Cheong

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