Dispositivos IoT más inútiles y graciosos del mercado

Estos son los dispositivos IoT más inútiles (y graciosos) que puedes encontrar

Estos son algunos de los dispositivos iot más inútiles y graciosos del mercado.

¿Qué tal me cepillo el pelo? ¿Tengo huevos en la nevera? Grandes preguntas de dificilísima respuesta (hasta que llegaron a nuestras vidas cepillos y hueveras conectados a internet). Los dispositivos inteligentes están consiguiendo que empecemos a hacer a nuestros teléfonos preguntas del todo insospechadas. Algunas, muy absurdas.

Y no es que nos estemos volviendo locos, sino que de verdad existen apps que nos contestan. Y que solucionan grandes problemas de nuestro día a día. Hacemos una lista de los dispositivos IoT más irrelevantes que pueden (o podían) encontrarse por internet.

Un tenedor por si hacemos mucho ruido

Muchas cosas dividen Oriente y Occidente, y una de ellas es cómo comemos el ramen. O, más bien, lo ruidosos que somos al hacerlo. Una idea que llevó a la compañía japonesa Nissin a crear Otohiko, un tenedor inteligente. Este detecta cuando se hace ruido al sorber la sopa y envía una señal al teléfono al que está conectado, que a su vez reproduce sonidos futuristas para enmascararlo.

Para crear este tenedor inteligente, la compañía registró una gran cantidad de sonidos diferentes que se hacían sorbiendo sopa. Y creó una campaña de fundraising para lanzar (malas noticias) una única edición.

El cepillo definitivo

El Kéraste High Coach es un cepillo inteligente desarrollado por L’Oreal y Withings. Tiene todo lo que nunca esperaríamos encontrar en un cepillo: células de carga triaxiales, un acelerómetro, un giroscopio y sensores de conductividad. ¿Para qué? Pues para medir la forma y la fuerza con la que nos peinamos, claro.

El cepillo conectado nos muestra información a través de una app.

El dispositivo convierte estos datos en información sobre nuestra rutina capilar. Y nos dice, en definitiva, si nos cepillamos bien el pelo y consejos para hacerlo mejor. Cuesta unos 200 dólares.

(Oh, no) Un condón inteligente

British Condoms ha desarrollado un dispositivo que convierte los preservativos en aparatos inteligentes con los que conseguir todo tipo de información sobre la actividad sexual de su propietario. Básicamente, se trata de un anillo con un puerto micro USB que, tras la actividad, puede conectarse al ordenador.

Tiene un precio de 59.99 libras y por ahora se vende únicamente en Reino Unido. Sin embargo, desde British Condoms señalan que debido al interés que ha suscitado pronto estará disponible en tiendas de todo el mundo. Para el resto de probables dudas que puedan surgir sobre este condón inteligente, recomendamos leer la completa sección de preguntas frecuentes de su web.

Botones para pedir pistachos

En Amazon podemos encontrar de todo. Incluso botones con los que comprar, con un solo clic, nuestros productos favoritos. Los botones Dash son unos dispositivos conectados a internet y asociados a una sola marca. Cuando se configuran, se selecciona qué producto comprar con cada uno.

A partir de ese momento y una vez pulsado el botón, el pedido se recibe en 24 horas. Y no solo pistachos. Red Bulls, cuchillas de afeitar, papel higiénico, pañales, cremas, detergente o infusiones. Cada botón vale 4,99 euros.

Una tostadora que manda mensajes

Toasteorid es una tostadora conectada a internet que permite “imprimir” cualquier diseño en un trozo de pan. Y, además, enviar mensajes a las personas que tengan otra Toasteroid. Es decir, como enviar un sms a través de una tostada.

La app para manejar este dispositivo está disponible tanto para Android como para iOS y la propia tostadora puede comprarse en la web de Toasteorid. Todo gracias a un proyecto de Kickstarter con el que se recaudaron más de 180.000 dólares.

Una huevera inteligente

Otro complemento para asegurar el desayuno perfecto es Eggminder, un dispositivo que nos alerta si nos estamos quedando sin huevos o si se van a poner malos pronto. Es decir, un elemento indispensable para aquellos demasiado perezosos para abrir la puerta de la nevera o demasiado desconfiados como para dejarse guiar por la fecha de caducidad.

Eggminder puede encontrarse en Amazon. Y si por alguna razón falla y los huevos acaban, finalmente, en la basura, el internet de las cosas nos permite seguirles la pista. En este caso gracias a dispositivos como BinCam, una cámara que se coloca en la tapa del cubo de la basura. Cada vez que se cierra, saca una foto y la cuelga en Facebook.  

BinCam es el resultado de un proyecto de la Universidad de Newcastle que busca generar conciencia de reciclaje. Y que nos hace pensar que si el IoT ha llegado hasta nuestros cubos de basura, es que puede acabar, literalmente, en cualquier lado.

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Imágenes | Unsplash/Bernard Hermant, Loreal/prensa