¿IP fija o DHCP, cuál es la mejor opción para tus dispositivos?

¿IP fija o DHCP? Elige la mejor opción para tus dispositivos

¿IP fija o DHCP? Elige la mejor opción para tus dispositivos
Si la semana pasada os explicábamos las diferencias, ventajas e inconvenientes de utilizar una red LAN o WLAN para la conexión de los distintos dispositivos que conectamos en el hogar, hoy vamos a profundizar en la asignación de la dirección IP de nuestros equipos. ¿IP fija o DHCP, cuál es la mejor opción para tus dispositivos? Vamos a ver cómo podemos elegir unos u otro y qué ventajas representa cada uno de ellas.

La dirección IP de nuestros equipos los identifica dentro de nuestra red local, lo que permite que se comuniquen tanto entre ellos como con el router. Esta dirección podemos asignarla nosotros directamente a través de las propiedades de la conexión de red o WiFi o dejar que se asigne dinámicamente cuando un equipo quiere conectarse a la red. Por lo general la asignación de IP de forma dinámica la realiza el router aunque también lo pueden hacer otros dispositivos dentro de la red local.

Ventajas de asignar una IP fija a cada dispositivo

IP fija configuración
Una de las razones que nos pueden llevar a asignar nosotros mismos la IP que deseamos a cada dispositivo, una IP estática, puede ser el uso de aplicaciones que requieren asociar la IP a los puertos por los que se tienen que comunicar. De esta forma, si la IP cambia la aplicación o servicio puede que no funcione de forma correcta o directamente no pueda comunicarse. Así podemos exprimir al máximo nuestra conexión.

Pero también si asignamos nosotros la IP de forma estática en los dispositivos ganamos en seguridad, puesto que si por cualquier circunstancia un intruso llega a acceder a nuestra red, no se le asignará dirección IP para conectarse, por lo que evitará que se pueda comunicar, tanto con el exterior como con el resto de equipos. Esto es una medida adicional sobre todo para las conexiones WiFi.

Si cada dispositivos que tenemos en casa tiene siempre la misma IP será más fácil identificar posibles problemas que tengamos en la red, por ejemplo una tarjeta de red que está enviando paquetes continuamente y está provocando una saturación de la red local.

Pero también a la hora de conectarnos de forma remota en la red local a distintos dispositivos, pongamos el caso de una impresora, un disco duro de red, etc. donde mapear estos dispositivos en los equipos informáticos será mucho más sencillo si su dirección IP se mantiene invariable siempre.

El principal inconveniente es que si asignamos una IP que ya está ocupada se pueden producir conflictos de red, de manera que dos equipos tengan asignados la mimas dirección IP, algo que no es raro que ocurra si no tenemos claro el rango de asignación o las direcciones IP que tenemos libres.

Ventajas de asignación de direcciones por DHCP

IP fija, reserva de direcciones
La principal ventaja del protocolo DHCP es la comodidad. No tenemos que conocer los parámetros de la red, como rango de direcciones, máscara de red o puerta de enlace, por citar algunos ejemplos. Simplemente conectamos y el servidor DHCP se encarga de asignarlo automáticamente.

De esta forma los dispositivos obtienen sus parámetros de configuración de forma dinámica.El servidor DHCP posee una lista de direcciones IP dinámicas y las va asignando a los clientes conforme éstas van estando libres. El servidor recuerda las peticiones y no libera la dirección IP asignada a cada dirección MAC de forma inmediata, sino que suele esperar un periodo de tiempo, que suele ser de 24h. Si dentro del mismo se vuelve a producir una petición, se volverá a asignar la misma IP. En caso contrario la IP queda liberada.

De esta forma es normal que dispositivos que están siempre conectados, como un NAS o una impresora de red, mantengan siempre la misma dirección. Lo mismo ocurriría con un smartphone o un portátil que usamos cada día, que mantendrían de forma dinámica siempre la misma IP asignada de forma dinámica. El problema es cuando el servidor DHCP se desconecta, que puede que vuelva a asignar direcciones al volver a conectar y no tienen que coincidir con las que anteriormente utilizaban.

En el caso más común que el servidor DHCP se encuentre en el router, esto suele ocurrir cuando se apaga el mismo. Para evitar estas cuestiones en las empresas se suele asociar la IP a la dirección MAC, de forma que el servidor DHCP asigna siempre la misma dirección IP al dispositivo que la solicita.

En los routers domésticos lo que podemos hacer es reservar determinadas direcciones para equipos concretos. Es decir, si nuestro servidor DHCP tiene un rango de direcciones para asignar desde la 192.168.1.33 a la 192.168.1.255, podemos configurarlo para que asigne direcciones en un rango más reducido, por ejemplo de las 192.168.1.40 a la 192.168.1.255, reservando unas cuantas direcciones para los dispositivos que se conectan de forma habitual a nuestra red.

Configuramos con direcciones IP fijas por ejemplo, los ordenadores de sobremesa y portátiles, tablets, smartphones, discos duros e impresoras de red. Después equipos que se conectan de forma esporádica, con un smartphone de un familiar o de un amigo, se asigna dirección de forma dinámica dentro del rango que hemos definido.

En Anexo M | Servidores DNS, motivos por los que usar otros y cómo hacerlo