Diferencias entre un router y un módem - Nobbot

Diferencias entre un router y un módem

Como con tantas cosas en la vida, sólo nos acordamos de ellos cuando fallan, pero esos dispositivos que tenemos al lado del ordenador surtiéndonos de acceso a Internet tienen bastante que contar: para empezar, no es lo mismo un router que un módem. Dicho así podría sonar bastante trivial, hasta tonto, pero lo cierto es que mucha gente tiende a confundirlos entre sí. 

Sin embargo, las diferencias entre uno y otro son bastante más sustanciales de lo que podría parecer a simple vista, y conocerlas es bastante interesante para saber qué puede conseguirse de cada uno de ellos. ¿Quieres tener claro de una vez qué es un router y qué es un módem? Pues sigue leyendo este artículo.

El módem, un clásico

MódemEmpezando por lo más básico, diremos que la palabra “módem” proviene de unir dos términos: modulación y demodulación, lo cual es básicamente todo lo que realiza este dispositivo. ¿Pero qué significa esto, en términos llanos? Pues que partiendo de la señal que se desea transmitir (que es desconocida para el receptor y se denomina como moduladora) se realizan modificaciones en una señal eléctrica estándar (que sí es conocida por el receptor y se llama portadora). A este proceso lo conocemos como modulación de la señal. Una vez transmitida, el demodulador que reciba esta información eliminará la portadora, por ser una señal estándar que ya conoce; solo quedaría la información de la moduladora, que era la que queríamos transmitir.

Con un principio de funcionamiento tan elemental como este, los módems nos han ofrecido acceso a Internet por la línea telefónica y coaxial desde hace muchos años ya, tanto en versiones internas al ordenador, como externas en forma de periféricos. Como recordaréis, los primeros (que iban desde 9’6 kbps hasta 56’6 kbps) nos impedían llamar por teléfono y navegar a la vez, por emplear el mismo rango de frecuencias, pero eso es algo que ya quedó más que superado con la ADSL.

Queda claro pues que un módem es un dispositivo muy básico, con unas funciones elementales que cumple sin rechistar. ¿Pero y cuando queremos conectar varios equipos mediante una misma línea de abonado? Ah amigo, ahí es cuando vienen los problemas con este tipo de equipos, incapaces de gestionar una red de ordenadores. Pero ya estamos empezando a adelantar el siguiente punto.

El router, el más listo de la clase

El cometido del router (que, para ser correctos, deberíamos denominar enrutador en castellano) no es el de realizar el marcado para establecer la conexión a Internet, sino que va más allá. Dentro del conocido Modelo OSI, un documento donde se define la estructura de las redes de comunicaciones mediante capas, los routers se sitúan en la capa 3, también llamada capa de red, lo cual implica que se centran en tareas de gestión del tráfico de datos.

Bajando a un lenguaje más llano, diremos que los routers tienen la capacidad de conectar entre sí redes, asegurándose de que los paquetes de datos viajen entre unas y otras. Esta capacidad de gestionar paquetes provenientes de las distintas fuentes que integran una red permite que con uno de estos equipos sí que podamos conectar varios ordenadores a Internet en nuestro hogar, haciendo además que todos disfruten del máximo ancho de banda disponible.

Así pues, dejando a un lado las funcionalidades técnicas, queda claro que la gran diferencia entre enrutadores y módems es la capacidad de los primeros para gestionar el tráfico entre redes, en lugar de limitarse a tratar la señal para su envío por el cable telefónico (y en el caso de los cable módem, por el cable coaxial), lo que en la práctica se traduce en más posibilidades de conectividad para el usuario.