¿Qué es la impedancia? Descubre algo que debes tener en cuenta con tus auriculares

impedanciaSi eres de los que la impedancia les suena a término tecnológico incomprensible y compra sus auriculares sin entender del todo sus características, te recomendamos leer este artículo.

No es algo que escuchemos habitualmente pero la impedancia de los auriculares esconde muchos secretos que pueden hacer que, dependiendo del equipo al que los conectes, suenen mejor o peor. Por ese mismo motivo, desde Nobbot, os queremos contar todo lo que necesitáis saber para poder realizar una buena elección de auriculares basándonos en nuestros propios dispositivos, con el objetivo de escuchar música con la mejor calidad de sonido posible.

Entender lo que significan las especificaciones de nuestros auriculares es esencial y la impedancia es una de esas que juega un papel muy importante.

¿Qué es la impedancia?

Bien, para ponernos en contexto, la impedancia de unos auriculares se refiere a la resistencia que el propio dispositivo tiene con respecto al paso de la corriente eléctrica. Esta resistencia se mide en Ohmios y cuanto mayor es la resistencia, mayor es también la potencia que necesita para funcionar lo mejor posible.

Aunque parezca complicado, es tan sencillo como decir que los auriculares con una menor impedancia funcionan estupendamente con smartphones u ordenadores, mientras que los dispositivos que tienen una impedancia mayor, es posible que necesiten un amplificador o estar conectados a dispositivos de mayor potencia.

Estas características hacen que este factor juegue un papel fundamental en el volumen y en la calidad final del sonido de nuestros auriculares, a pesar de no ser lo único en lo que debemos fijarnos. La sensibilidad de los auriculares y la impedancia de la propia fuente de audio, es decir, de nuestro ordenador, por ejemplo, también son importantes a la hora de definir la calidad del audio.

Entendiendo la sensibilidad

Lo más importante a la hora de comprender el funcionamiento de esta característica es que, para poder sacar el máximo partido a los auriculares, lo primero es contar con un equipo de sonido (smartphone, ordenador…) que envíe la señal de audio correcta. Para que la señal sea adecuada debe tener la suficiente potencia como para “superar” la resistencia de los auriculares, pero sin pasarse demasiado porque, si no, estaremos dañando el equipo.

auriculares

Esta impedancia puede variar entre los 8 y los 600 ohmios de potencia pero el estándar actual es de 32, por lo que los dispositivos suelen ser perfectamente compatibles con los smartphones y ordenadores más comunes del mercado. El problema llega cuando buscamos unos auriculares de mayor calidad que tienden a presentar una mayor resistencia y por ese mismo motivo no somos capaces de sacar todo el partido a este tipo de equipos.

Generalmente unos auriculares con una impedancia entre 2.5 y 8 veces superior a la propia impedancia de la fuente de sonido, debería ofrecer buenos resultados. Esta relación se conoce como factor damping y se considera que la relación óptima es de 8 a 1.

Cuanta más impedancia ¿mejor?

Una vez entendidos los conceptos puede que nos preguntemos, pero entonces, cuanta más impedancia tengamos es mejor ¿no? Pues no tiene por qué. Si nuestros equipos de reproducción cuentan con una impedancia baja, usar auriculares con una impedancia alta dará peores resultados que si usamos unos más sencillos.

Los auriculares de mayor calidad tienden a tener también una impedancia más baja pero debemos elegir siempre aquellos que se adapten lo mejor posible a nuestros dispositivos, no los que prometan una mejor calidad. Así, los auriculares con sensibilidad alta y baja impedancia son los que más se benefician del audio de baja potencia que ofrecen, por ejemplo, los smartphones; mientras que unos con sensibilidad baja y alta impedancia casi con total seguridad requerirán de un amplificador para poder sacarles provecho.

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