8 historias robóticas que resumen un año fantástico para los androides y la inteligencia artificial

ocho historias robóticas más relevantes

A pesar de que 2021 ha sido un año complicado en muchos ámbitos y también en lo tecnológico, no cabe duda de que no ha afectado demasiado a los robots, que han tenido una gran temporada, como vamos a comprobar en este artículo.

También es cierto que lo del año es una casualidad, ya que muchos de los sistemas robóticos aparecidos llevaban más tiempo, incluso décadas, en desarrollo, y los ejemplos que os exponemos han terminado cayendo en este 2021 que acabamos de cerrar. Si te gustan los robots, no vas a encontrar mejor menú que el que os proponemos, compuesto por los mejores vídeos con los que descubrir que el grado de humanización ha llegado a niveles impresionantes, que saben moverse muy bien, o que están ahí para ayudarnos (y también para quitarnos el trabajo).

Ameca representa expresiones faciales como ningún otro

Cuando los robots se parecen demasiado a nosotros causan una especie de rechazo entre los que estamos contemplándolos. A esa sensación la denominamos el ‘valle inquietante. Si tuviéramos que elegir un robot con forma humana que provoca un sentimiento así, escogeríamos al más avanzado en expresiones. Podemos debatir cuál es el que mejor lo hace, pero no cabe duda de que en lo más alto del ranking estaría Ameca. La creación de Engineered Arts es todo un ejemplo en el estudio del rostro del ser humano y sw todos los movimientos que tienen que ver con el tronco superior, brazos y manos incluidos.

Atlas se atreve con el parkour

El equipo de Boston Dynamics es el que lleva la voz cantante en esto de los robots mediáticos. Ahora, en manos del gigante coreano Hyundai, no han frenado ni un poco con sus apariciones en redes sociales, siendo el vídeo que os presentamos uno de los más vistos durante 2021.

Al margen de la repercusión que tenga en medios, lo interesante de los robots de esta firma es la movilidad que presentan. Son la referencia a la hora de crear aparatos que se mueven por cualquier tipo de superficies, pero de ahí a ver cómo dan saltos mortales robots tan grandes como Atlas, hay una gran diferencia. Estas creaciones humanoides son un antes y un después en la historia de la robótica.

Un exoesqueleto para subir escaleras

Los avances de la robótica no solo van enfocados a producir criaturas autónomas, también pueden servir para generar tecnología que nos asista en actividades físicas. En los últimos años hemos visto muchas soluciones basadas en exoesqueletos, y un buen ejemplo de ello es este Koma 1.5 de Atoun.

Se trata de un ‘power suite‘ que puede transportar con comodidad a personas con movilidad reducida, ya que cuenta con ruedas. Cuando llegan obstáculos como escalones, también tiene la capacidad de afrontarlos, tal y como podéis comprobar en el vídeo. El punto fuerte de este prototipo de Panasonic es que cuenta con diseño poco aparatoso en dimensiones y promete una autonomía digna.

Un robot de cocina que realmente lo es

Imagina un robot de cocina que es un robot en la cocina. Uno en el que no tengamos más que ofrecerle los mejores ingredientes y elegir entre más de 5000 recetas. Los dos brazos robóticos de Moley Robotic Kitchen harán el trabajo. Resulta sorprendente comprobar cómo Moley se las apaña con sartenes, ollas y grifos. Lo mismo te hace un sofrito que te cuece la pasta al dente. En estos casos, mejor que describir las habilidades de este chef robótico, echadle un ojo al vídeo.

La locomoción híbrida llega a los robots

Se llama Leonardo (LEgs ONboARD drOne) y es una creación de Caltech que ha sorprendido al mundo de la robótica por introducir un sistema doble de movilidad. Lo mismo se pone a andar con sus dos patas que echa a volar como si de un dron se tratara.

Parece baladí contar las con las dos opciones, pero debemos recordar que el vuelo es un modo de funcionamiento que consume mucha batería, por lo que contar con la alternativa bípeda para moverse o permanecer en reposo lo convierte en un dispositivo muy polivalente. Las hélices también sirven como sistema para equilibrar al robot cuando tiene que andar en condiciones complejas, como puede ser un día ventoso.

Hadrian X, el peor enemigo de los albañiles

Se llama Hadrian y lleva varios años dando titulares con sus avances, pero este 2021 que dejamos atrás ha estado muy activo mostrando sus capacidades, que son muy grandes, como su tamaño. Estamos ante un robot que bien podría ser comparado con una grúa.

Lo último que conocemos de sus andanzas es que construyó ocho casas de una tacada. Como podéis comprobar en el vídeo, su gigante brazo robótico va colocando ladrillos con los que crea la estructura de paredes de una manera muy rápida, segura y precisa.

La bicicleta puede ser autónoma y no llevar ciclista

Todos los vehículos, desde un tractor al coche que tenemos en el garaje, tienden a convertirse en autónomos. Es normal: nos gusta esa comodidad de que nos lleven y nos asistan para conseguir que los trayectos sean más seguros.

Donde no habíamos visto muchos avances es cuando hablamos de dos ruedas, ya que son vehículos bastante complejos de asistir debido a su estabilidad. Investigadores de la Universidad de Tsinghua, en China, han fabricado una bici robótica que funciona sin ciclista y responde a nuestros comandos de voz. El factor diferencial de este proyecto es el uso de un chip dedicado a la inteligencia artificial, encargado de la detección de objetos en tiempo real y el control de equilibrio.

Micro-robótica contra el cáncer

Los peces micro-robóticos pueden revolucionar el tratamiento contra el cáncer. Uno de los grandes problemas de los tratamientos conocidos son los efectos secundarios de la toma vía intravenosa u oral. Con estos pequeños robots, los investigadores han desarrollado una manera de transportar medicamentos de quimioterapia directamente hasta las células cancerosas.

Resumiendo mucho el funcionamiento, tenemos que conocer que estos pequeños robots son creados con impresión de un material que reaccionan ante la acidez de las células cancerosas, liberando los fármacos justo en el lugar correcto. ¿Cómo llegan hasta ellas? Los sumergen en una suspensión de nanopartículas de óxido de hierro, haciéndolos magnéticos, por lo que es posible guiarlos con un imán.

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Imágenes | Engineered Arts

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