¿Me puedo fiar de Wikipedia? Lee esto antes de consultar en Google

Artículo escrito por Florencia Claes, de la Universidad Rey Juan Carlos, y Jesús Tramullas, de la Universidad de Zaragoza

Hay una pregunta común que sobrevuela los centros de enseñanza y las redacciones de los medios de comunicación en la última década: ¿Me puedo fiar de Wikipedia? Como suele pasar en muchos casos, la dificultad no reside en encontrar la respuesta justa, sino que el problema radica en formular correctamente la pregunta. Así que, empecemos.

  Pero, ¿qué es Wikipedia?

La respuesta más habitual es “una enciclopedia”. Y comienzan aquí los problemas. La idea común de enciclopedia nos evoca la imagen de un sesudo texto, redactado con un notorio tono académico, que recoge el estado actual del conocimiento sobre diferentes temas. A esa visión se une la sensación de autoridad, de que el texto que se está leyendo es fiable porque lo han escrito unos expertos. La típica imagen del sabio de los siglos XIX y XX, popularizada por el cine o la narrativa escrita.

Wikipedia no es una enciclopedia de este tipo. En primer lugar, y aunque ofrece a sus lectores la metáfora de la enciclopedia, es mucho más amplia y extensa que una enciclopedia, y su cobertura va resultando, poco a poco, infinitamente mayor. Es posible encontrar en sus recovecos información y datos que difícilmente están disponibles de forma elaborada y compendiada en otros lugares.

En segundo, porque debe ser considerada un producto de la sociedad-red, como diría Manuel Castells. Y, como tal, es creada, elaborada, corregida y ampliada por sus propios usuarios.

En Wikipedia escribe cualquiera…

Pues sí, y no. Es cierto que cualquier usuario puede editar contenidos de Wikipedia, y esa es precisamente la idea de base de los procesos de edición colaborativa que se utilizan en muchos contextos, no sólo en Wikipedia. Pero no es menos cierto que la propia comunidad se ha dotado de un conjunto de reglas que rigen los procesos de redacción, elaboración, publicación y documentación de los artículos.

Los cinco pilares determinan los principios básicos de Wikipedia. A estos cinco pilares acompañan un buen número de políticas y convenciones.

Y la comunidad de editores se encarga de vigilar su cumplimiento. Wikipedia tiene sistemas automáticos de detección y control de nuevos artículos, historiales completos de acciones de edición, páginas de discusión sobre los contenidos… la trazabilidad de la información es completa: es público qué se ha editado, cuándo, desde dónde y por quién. Todo artículo cuenta con una pestaña denominada Ver Historial, donde podemos acceder a esta información en cada artículo.

La propia comunidad va corrigiendo y mejorando, en un proceso continuo, el contenido de los artículos, eliminando aquellos que no son relevantes, emitiendo avisos de necesidades de mejora, y corrigiendo vandalismos.

La corrección de un error no será instantánea, pero se hará a la mayor brevedad. No es una cuestión de precisión extrema: es una cuestión de colaboración.

Todos los editores de Wikipedia son voluntarios, nadie cobra por editar, es un trabajo totalmente altruista y por el mero gusto de colaborar con el conocimiento libre.

Para editar es suficiente con entrar en la pestaña de edición del artículo en cuestión y aportar la referencia necesaria de la contribución que se está haciendo. Se puede editar como usuario registrado o de forma anónima.

La verificabilidad como principio fundamental

Uno de los pilares de Wikipedia es la verificabilidad:

Todos los artículos de Wikipedia deben tener referencias suficientes (es decir, indicar la fuente de la información) para que el lector pueda comprobar la exactitud, precisión y neutralidad del artículo, y buscar más información sobre el tema.

En consecuencia, los editores deben preocuparse de incorporar las citas y las referencias correspondientes, que demuestren lo que se dice en el artículo.

Ahora bien, no todos los editores son expertos académicos con formación en el uso de fuentes de información. Esto hace que el lector pueda notar diferencias entre unos artículos y otros.

Sin embargo, diversos estudios han resaltado que no existen tantas diferencias como podría parecer entre Wikipedia y enciclopedias como la Británica. Ya en 2005, un estudio de J. Gilles publicado en Nature equiparaba la calidad de ambas comparando un conjunto de artículos. En 2017, un estudio analizaba la influencia de las publicaciones científicas en Wikipedia, y como ésta correspondía en la popularización de la ciencia.

Wikipedia se ha convertido en objeto de estudio en muchos campos. Basta hacer una búsqueda sencilla en las dos principales bases de datos de literatura científica, Web of Science y Scopus, para poder encontrar miles de artículos publicados sobre diferentes estudios, aspectos y usos de Wikipedia. Google Académico responde a la búsqueda sobre Wikipedia con más de un millón de documentos.

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Información de calidad, información fiable

Volviendo a la pregunta que daba origen a este texto, primero hay que plantearse las ideas de “calidad” y “fiabilidad”. La calidad de la información es un tema complejo, objeto de estudio desde hace años. Esta noción evoluciona, y está fuertemente influenciada por el contexto social, educativo y político del usuario de esa información. La información es fiable cuando es de calidad.

La información evoluciona a través del tiempo. Difícilmente aceptaríamos hoy afirmaciones y contenidos de enciclopedias escritas en la primera mitad del siglo pasado. La ciencia, la sociedad y los modelos educativos han evolucionado, y eso se aprecia en los cambios de valores. En aquel momento eran de calidad y fiables: ahora no.

Espíritu crítico

El usuario de Wikipedia debe aproximarse a la misma con espíritu crítico. Wikipedia, como enciclopedia, no es un punto de llegada: es un punto de partida, una visión general a partir de la cual profundizar en nuevos conocimientos. Ninguna enciclopedia puede resolver carencias educativas o sociales por sí misma.

Como producto colaborativo de la sociedad, Wikipedia es reflejo de la misma, de sus bondades y de sus defectos. Sin una buena alfabetización informacional, sin un espíritu crítico, es banal plantearse si la información es fiable o no. No hay atajos al conocimiento.The Conversation

Florencia Claes, Profesora Periodismo Multimedia, Universidad Rey Juan Carlos y Jesús Tramullas, Profesor de Biblioteconomía y Documentación, Universidad de Zaragoza

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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