En las aplicaciones de citas no se miente más que en la barra de un bar

Tranquilo, corazón solitario: en Tinder no se miente más (ni menos) que en la barra de una discoteca

Decía un viejo programa televisivo que lo que necesitamos es amor, ya sea sentir o hacer, y no parece que estuviera muy desencaminado porque, a pesar de los pesares, las personas insisten en buscar su media naranja, ya sea para toda una vida o para una noche loca. Por ello triunfan espacios televisivos como “First dates” y, cómo no, las aplicaciones de citas que, solo en Estados Unidos, mueven 2.200 millones de dólares. En ese país se calcula que un matrimonio de cada tres nace gracias a una cita en línea. ¿Y en España? Un estudio de SEMrush a partir del tráfico y visitas generadas por búsquedas en Google de las principales webs de citas online, sitúa a nuestro país en tercer puesto con cerca de 2 millones de búsquedas. Pero una cosa son los perfiles personales que se publicitan en esas aplicaciones y otra bien distinta las personas reales que hay detrás de ellos, porque la mentira es moneda común en el amor, y también en el amor virtual. Aunque no temas, corazón solitario, el cortejo online no es mucho menos honesto que el off line.

Según un artículo publicado en The Economist, Internet ya supera a las iglesias, los vecindarios, las aulas y las oficinas como punto de encuentro de corazones solitarios en EE.UU. En el caso de las relaciones homosexuales, internet es el desencadenante del 70 % de ellas.

aplicaciones de citas y tácticas de seducción

Y es que las aplicaciones de citas y las redes sociales resultan cómodas para establecer relaciones con otras personas pero, si queremos que estas lleguen a otro nivel, hay que recurrir a las viejas técnicas de seducción en las que el engaño, o el embellecimiento de la verdad, es un elemento habitual en el intercambio de mensajes.

Un equipo del Laboratorio de Medios Sociales de la Universidad de Standford ha estudiado las mentiras más frecuentes que se vierten en las redes sociales analizando más de 3.000 mensajes de 200 personas que utilizan habitualmente estas plataformas. La conclusión ha sido sorprendente, ya que cerca de dos tercios de los participantes dijeron que no decían mentiras, siendo solo el 7% de los mensajes calificados como claramente engañosos.

Vamos, que la mayor parte de los usuarios de aplicaciones de citas se comportan de manera honesta, si entendemos como honesto decir la verdad. ¿Y qué tipo de embustes resultaron los más frecuentes? Pues los previsibles, los necesarios para destacar el atractivo personal, los intereses personales o la disponibilidad.

mentiras del mayordomo

En esta última categoría se enmarcan los embustes que uno de los autores del estudio, Jeffrey Hancock, denomina como “mentiras del mayordomo”, un tipo de engaños en los que se utiliza el tacto para evitar interacciones sociales no deseadas. “Esta noche no puedo, estoy cansado y mañana me tengo que levantar temprano para ir a trabajar”, es una de las excusas utilizadas por las personas analizadas para evitar una cita nocturna.

Estas mentiras no solo sirven para aumentar la incertidumbre durante el coqueteo sino que también tienen un sentido estratégico. A veces, alguien dice que no puede quedar con la otra persona porque tiene otros compromisos cuando, de hecho, está tumbado en el sillón viendo la televisión y, esa mentira, es útil para no parecer desesperado o desesperada ante la perspectiva de tener una cita. El interés de una parte puede causar el desinterés de la otra, porque somos así de raros o sádicos.

consenso en el engaño

En ocasiones, también se utiliza la tecnología como excusa para interrumpir o enfriar una relación, con frases como “no recibí tu mensaje, por eso no te contesté” o “no me funciona bien el móvil”. De esta forma, la tecnología se convierte en escudo ante una situación romántica que se desliza por senderos indeseados. Mentiras que, por otra parte, suelen ser detectadas y aceptadas por la persona engañada dando lugar a lo que los investigadores llaman “consenso en el engaño”.

En todo caso, los autores de este estudio señalan que los engaños a través de aplicaciones de citas son estratégicos y relativamente limitados. “La mayoría de los mensajes que las personas envían son honestos y este es un paso positivo hacia la construcción de confianza en una nueva relación romántica“, afirman.

la experiencia de los usuarios

Así pues, no parece que la búsqueda de una relación en internet tenga que ser más frustrante que en el mundo online, por lo menos en lo que tiene que ver con el respeto a la verdad, tan sobrevalorada. Las opciones para embarcarse en una aventura on line son variadas y en Nobbot preguntamos a usuarios de estas aplicaciones de citas online para conocer su opinión. Los comentarios fueron, en general, bastante positivos.

Para Jaume, por ejemplo, el resultado de haberla usado es realmente bueno: “La experiencia es positiva porque gracias a la aplicación conocí a mi pareja“. Una sensación que también nos transmite Belén: “La verdad es que inscribirme en Meetic fue para mí una experiencia muy enriquecedora, incluyendo el mero hecho de regalarme a mi misma la oportunidad de vivir experiencias y anécdotas de todo tipo. Tantas, como gente conocí gracias a la aplicación. Pero, sobretodo, porque gracias a esta aplicación pude conocer al que resultó ser el padre de mis hijos y con el que he formado una familia“. Otro de nuestros encuestados que consiguió muy buenos resultados fue José Ángel: “En ni caso todo es positivo, la primera persona con la que hablé es la que ahora es mi chica, llevamos dos años y ahora empezamos a vivir juntos.

Pues nada, a abrirse un perfil en alguna de estas aplicaciones de citas y, si el tiempo acompaña, pues a abrirse sin más.