7 pequeñas innovaciones que han marcado el devenir social de la humanidad

La historia de nuestra evolución está marcada por pequeños hitos. Elementos en apariencia inanes que han empujado nuestro progreso social y tecnológico. Qué sería de nosotros sin innovaciones como el papel higiénico, la bombilla o la pila alcalina. 

Pero el tiempo ha demostrado que la bombilla aún tiene mucho por mejorar: gran parte de la energía que consume se desperdicia en forma de calor. Las baterías galvánicas tradicionales pueden llegar a contaminar entre 3.000 y 3.500 litros de agua. Y en cuanto al papel, hay alternativas más reciclables.

Alternativas e innovaciones que mejoran nuestro bienestar en el planeta, asegurando, al menos, una convivencia menos destructiva.

DETECTAR SIDA CON PAPEL E HILO

¿Recuerdas las peonzas de la infancia? Ahora piensa en un modelo basado en papel e hilo, que dé vueltas sobre su eje, y se convierta en una especie de centrifugadora manual. Existe y se llama Paperfuge. Gracias a esos giros locos se puede llegar a separar la sangre del plasma en muestras que estarían listas para pruebas médicas.

Y no se trata únicamente de ahorrar costes durante el proceso, sino de aprovechar todos los recursos posibles: ya existen laboratorios donde equipos de inteligencia artificial, mediante aprendizaje automático, trabajan 24 horas al día para diseñar mejores fármacos. Empresas como Deep Genomics están usando el deep learning para identificar patrones dentro del ADN que comporten irregularidades con el objetivo de detectar distintas enfermedades.

CIEGOS CON VISTA, SORDOS CON OÍDO

¿Qué diríamos si un ciego pudiese ver sin necesidad de ningún tipo de operación? Gafas como las eSight 3 mejoran drásticamente la identificación de objetos y colores. El siguiente reto sería fabricarlas con una impresora 3D.

Estas gafas se ajustan como auriculares al oído, cubren la circunferencia ocular y amplían contrastes e iluminación mediante una serie de sensores. Como ellos mismos certifican, un usuario con visión 20/400 puede mejorar su visión hasta 20/25.

Y aún podemos empujar esta tecnología mediante aplicaciones como Be My Eyes, la cual conecta a usuarios ciegos con voluntarios para ser “sus ojos” durante un tiempo e informar al usuario de lo que ve. O mediante accesorios como Peri, un pequeño gadget que traduce señales de audio en avisos de colores y que puede ayudar a evitar peligros en varios escenarios al aire libre.

ECONOMÍAS COLABORATIVAS (DE VERDAD)

Esta década será recordada por el apogeo de las economías colaborativas. Para algunas empresas son un verdadero dolor de cabeza: JustEat, Glovo, Fotawa, Uber o Airbnb se han erigido como alternativas sólidas a lo que ya existía. Pero el éxito de estas ha mostrado su rostro más perverso, uno donde el turismo destruye ciudades, puestos de empleo y donde desestabiliza la capacidad logística de muchas empresas.

Al otro lado del lucro, en los lagos de Tanzania, se ha creado un programa de ambulancias taxi donde se ha habilitado una línea especial para que los trabajadores de la salud puedan dar un aviso dentro de una red local y recoger a mujeres embarazadas o incluso personas heridas. Una forma ágil de acercar a pacientes a las clínicas cuando el déficit de ambulancias disponibles puede costar la vida de una persona.

ENERGÍA ALLÍ DONDE NO HAY ENCHUFE

La energía solar fotovoltaica marcará nuestro devenir como sociedad y pondrá en jaque a los combustibles fósiles. Pero aún es pronto para hablar de cifras. Entretanto, podemos aplicarlo a pequeñas innovaciones, como en la desalinización de agua. «La desalinización con energía solar reduce costos en un 90%», afirman los expertos TETHYS, quienes procesan hasta 10.000 metros cúbicos de agua al día para granjas rurales y pequeñas instalaciones industriales.

La premisa es abrumadora: 663 millones de personas carecen de acceso directo a agua potable. Watt-r es un carro de entrega impulsado por energía solar, capaz de cargar 12 contenedores de 20 litros cada uno.

Por otro lado tenemos Soccket Ball, un balón que acumula la energía cinética y la convierte en electricidad. Nacido de un kickstarter, un partido de media hora se traduce en tres horas de luz. Y tampoco deberíamos olvidar propuestas como Bioo, una maceta que aprovecha la fotosíntesis para permitirnos cargar un dispositivo, ya sea una tablet, un móvil, etcétera.

REFUGIOS QUE SON HOGARES

La Fundación IKEA y Better Shelter se asociaron hace algunos años para fabricar distintos refugios allí donde más falta hiciera. Los ingenieros lograron instalaciones seis veces más resistentes, con una esperanza de vida de tres años, basados en diagramas de fácil transporte y ensamblaje.

En situaciones de extrema necesidad, estos hogares temporales son una solución completa, ya que no requieren herramientas ni luz eléctrica —cada casa cuenta con su propio panel solar y lámpara—.

La tecnología también ha puesto de su parte, mediante aplicaciones como RefAid, la cual conecta a refugiados con servicios de salud, asistencia legal o educación, gracias a su gigantesca base de datos. Otras como Notifica ayudan a inmigrantes detenidos a enviar mensajes cifrados a familiares y amigos. Porque las redes poseen muchas más facultades sociales más allá del clásico “me gusta”.

MIEL AUTOMÁTICA, ABEJAS TRANQUILAS

«Si las abejas desapareciesen de la faz de la tierra, a la humanidad le quedarían sólo cuatro años de vida». Esta es una vieja sentencia que pone en relieve la necesidad de las abejas. Ya en 2013 la administración Obama dio comienzo a un Plan de Investigación y Protección de los Polinizadores, mientras universidades como Harvard han visto que, además de polinizar, una abeja robot podría ayudar en situaciones de emergencia como desastres naturales o incluso para supervisar el tráfico.

Teniendo presente que el estrés mata a millones de abejas cada año, dos emprendedores australianos fundaron HoneyFlow e inventaron colmenas automatizadasFlow Hive —la segunda versión acaba de ser distribuida— es un panal basado en las células hexagonales que ya conocemos, capaz de expulsar la miel fuera de la colmena y dejar que gotee sobre unos rieles situados en la base, sin necesidad de partir los paneles ni actuar de forma invasiva en los hogares de las abejas.

VACUNAS DE TARDÍGRADO

Los tardígrados están de moda. Son el insecto más popular, un extraterrestre en casa. Pero la clave está en su supervivencia: son capaces de sobrevivir durante años gracias a sus proteínas intrínsecamente desordenadas, específicas del tardígrado (TDPs). Este gen ayuda a proteger las proteínas de las células mediante azúcares. Una especie de autoconservación que protege incluso de radiación ionizante. 

Tal y como han expresado en revistas como New Scientist, se puede emular esta fórmula para proteger vacunas y productos farmacéuticos. La principal razón por la que muchas vacunas no son efectivas durante sus largos viajes es porque, simplemente, los refrigeradores consumen demasiada energía y no llegan a salvo. Se rompe la cadena de frío. Mientras que empresas como Global Good optan por refrigeradores capaces de aguantar largos apagones, descubrir una fórmula eficaz de proteger estas vacunas con un compuesto basado en glucosa podría cambiar el marco de la salud de varios países enteros.

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