Así es la anatomía de una célula animal

Definición y parte de la célula animal¿Qué es una célula animal? ¿Qué partes tiene? ¿Y su tipología? Aunque ahora no sepas responder certeramente a estas preguntas, no hace tanto estudiabas estos temas en el colegio. ¿Repasamos?  

El denominador común de todos los organismos vivos es la célula. De hecho, está considerada como la unidad básica de la vida. Así, se divide en dos grandes grupos. De un lado, las llamadas procariotas, que son propias de los organismos unicelulares sin núcleo. De otro, las de tipo eucariotas: dentro de esta categoría se encuentran las células animales. Veamos la definición de célula animal, sus partes y funciones más significativas y su tipología.

Índice

  1. ¿Qué es una célula animal?
  2. Célula animal: partes y funciones principales
  3. Tipología de la célula animal

¿Qué es una célula animal?

Este tipo de célula eucariota propia de los organismos pluricelulares como el ser humano se caracteriza por incorporar un núcleo, que es una de las partes más importantes de la célula animal: recubierto por una estructura de aspecto poroso, en él se aloja nuestro material hereditario, es decir, el ADN.

De tamaños y formas distintas, esta célula desempeña tres funciones indispensables para la supervivencia de cualquier ser vivo. La primera está relacionada con la nutrición, que es el proceso por el que un organismo digiere nutrientes y los transforma en energía. La segunda tiene que ver con la relación que se establece con el medio. En este punto, la célula ‘recaba’ cierto tipo de información: lo hace en forma de estímulos (pueden ser mecánicos, químicos o luminosos) y responde a ellos de un modo u otro. Por último, se encuentra la función de reproducción, el proceso biológico a través del cual se crea una nueva vida. Esta reproducción puede ser asexual o sexual. 

Célula animal: partes y funciones principales

La estructura de la célula animal está formada por diferentes partes y cada una de ellas posee una función concreta. Las principales son las siguientes:

Citoplasma

Se sitúa en el interior de la célula animal y rodea todo el núcleo. Este citoplasma se compone de un material gelatinoso o acuoso que contiene proteínas, agua, sales e iones. Acoge, a su vez, al citoesqueleto y los orgánulos u organelos celulares. El primero contribuye a que la célula mantenga su forma y tiene, asimismo, un papel destacado tanto en la división celular como en el tráfico intracelular. Por su parte, los segundos hacen referencia a un conjunto de componentes celulares y cada uno posee una misión o fin determinado. Este es el caso, por ejemplo. de las mitocondrias que gracias al consumo de oxígeno generan energía.

Núcleo celular

El citoplasma rodea esta otra parte de la célula animal. Es aquí donde queda depositada toda nuestra herencia genética porque en este núcleo celular se localiza el ácido desoxirribonucleico. Más conocido como ADN, contribuye a la división celular al ayudar a que los genes se organicen en cromosomas. Para que estas estructuras se formen, el ADN tiene que entrar en contacto con un tipo de proteína conocida como histona. En el instante en el que el cromosona se ha formado, este pasa a formar parte del núcleo de la célula.

Partes de la célula animal

Membrana plasmática o celular

De fino grosor, su función principal es envolver y proteger al núcleo celular. También regula el paso de cierto tipo de compuestos y sustancias desde el exterior de la célula al interior y al revés. Este proceso se desarrolla a través de unos canales de proteínas que garantizan que las sustancias beneficiosas para la célula permanezcan (se expulsan las que carecen de esta consideración). Junto a estos canales de proteínas, la membrana plástica incorpora una capa doble de lípidos semipermeable formada por colesterol y fosfolípidos.

Tipología de la célula animal

La célula animal tiene su propia tipología. Esta se establece a partir de dos criterios. El primero son los órganos y los tejidos que se forman cuando varias células se unen. El segundo son las funciones que desempeñan. Entre los tipos de células más importantes que existen encontramos:

Células óseas

A este grupo pertenecen los osteoclastos, un tipo de célula que participa en la reparación y la remodelación de los huesos; los osteoblastos, ligados al desarrollo y crecimiento de los huesos; y los osteocitos, que se forman a partir de los osteoblastos y que al unirse a los osteoclastos conforman tejido óseo.

Células sanguíneas

Permiten que las vitaminas y los nutrientes se desplacen a través del sistema circulatorio. También el oxígeno, gracias a la labor de los glóbulos rojos. Dentro del grupo de las células sanguíneas se encuentran también los glóbulos blancos: su papel es vital para cualquier organismo vivo porque lo protege de las infecciones (sistema inmunológico).

Células sanguíneas: es uno de los tipos de célula animal que existen

Células epiteliales

Estas células muestran una forma irregular y plana, y gracias a ellas órganos y piel quedan protegidos

Células nerviosas

Se pueden dividir en tres grandes grupos: motoras, de asociación y sensitivas. Las células nerviosas más importantes son las neuronas, que transmiten impulsos nerviosos. Aunque menos conocidas, pero igual de importantes, son las células griales porque se encargan de dar soporte a las neuronas.

Células musculares 

Existen tres grandes grupos. Las cardíacas están relacionadas con los latidos que emite el corazón, mientras que las lisas son las encargadas de formar las paredes de los órganos de los seres vivos. Finalmente, se encuentran las células esqueléticas, que se encuentran junto a los huesos y favorecen el movimiento.

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Imágenes | qimono/Pixabay (apertura), Alejandro Porto/Wikimedia Commons y allinonemovie/Pixabay

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