Los científicos quieren hacer una película de tus sueños

Los científicos quieren hacer una película de tus sueños

“reproducirLa máquina de los sueños es un dispositivo hipotético que graba nuestra fase onírica sobre algún tipo de soporte y la proyecta en un vídeo. Es un tópico de la ciencia ficción, como la máquina del tiempo. Sabemos perfectamente lo que es y lo que hace, pero no existe. Sin embargo, hay quienes no se dan por vencidos y, quizás, reproducir los sueños como si fueran una película, algún día podría ser posible.

La representación de los sueños siempre ha sido responsabilidad de los artistas. Como Salvador Dalí, capaz de dar forma y luego transfigurar el sentido profundo del mundo onírico. El cine directamente se define a sí mismo como el arte compuesto del mismo material del que están hechos los sueños. Por lo tanto, es normal que muchos directores hayan dedicado su creatividad a este tema.

En ‘Inception’, de Christopher Nolan, los sueños pueden volverse tan reales que las personas acaban presas de ellos. En ‘Until the End of the World’, de Wim Wenders, se muestra un dispositivo capaz de grabar los sueños. Sin embargo, las personas se vuelven tan dependientes de sus entramados subconscientes que no hacen otra cosa que dormir. Y se despiertan solo para volver a ver sus propios sueños. Como aquellos que están obsesionados con los vídeos de sus vacaciones.

Crear una imagen de los sueños con la resonancia magnética

Dejando de lado estas visiones un tanto negativas, hoy la ciencia parece estar más cerca de reproducir lo que nos pasa por la cabeza mientras dormimos. En 2011, un grupo de investigadores de la Brown University (EE.UU.) pidió a tres personas que se colocaran un dispositivo para la resonancia magnética funcional (IRMf) durante la noche. El experimento consistía en despertar a los voluntarios en medio de la actividad onírica, para grabar y catalogar las imágenes producidas por sus cerebros.

Esto se lograba a través de modelos computacionales basados ​​en las respuestas proporcionadas por las personas, que tenían que describir lo que estaban soñando. El proceso se repitió 200 veces, para que cada persona creara una base de datos completa. Después de varios intentos, el dispositivo que registraba la actividad cerebral ya podía predecir qué soñaban los voluntarios gracias a las imágenes recopiladas y catalogadas previamente.

Ese mismo año, la Universidad de Berkeley dio un paso más en la investigación. En este caso se mostraron a unos voluntarios varias horas de vídeos sobre distintos temas, registrando su actividad cerebral con la IRMf. A continuación, un algoritmo decodificaba y transformaba esos datos en frames. Así, las imágenes mentales eran subdivididas en muchos pequeños cubos tridimensionales. De este modo, los investigadores crearon una base de datos de 18 millones de segundos de vídeo, asociando la muestra visual con la correspondiente estimulación cerebral.

Por otro lado, un equipo de investigación japonés, dirigido por el profesor Yukiyasu Kamitani, lleva años desarrollando una red neuronal profunda (DNN) capaz de extraer información de diferentes niveles del sistema visual del cerebro. Desde la simple visualización de la luz hasta imágenes más complejas. La DNN unifica estos niveles capturados con la IRMf para recrear imágenes concretas. De esta manera, asegura Kamitani, los sueños se pueden visualizar con una aproximación del 50%.

Un avatar de nuestros sueños

El trabajo de Kamitami inspiró a un equipo de investigadores de los Estados Unidos, dirigido por el científico Daniel Oldis. Su idea es que los comportamientos que tenemos cuando estamos despiertos pueden ser influenciados por los sueños. Y se basa en el hecho de que cuando las personas sueñan, sus cuerpos se mueven y reaccionan a lo que ‘ven’.

A partir de 2017, Oldis colabora con la Universidad de Texas en el Laboratorio de Neurociencia Cognitiva en Austin. Su objetivo es seguir el comportamiento motor de un soñador. Usando un electromiograma para medir los impulsos nerviosos dirigidos a los músculos, los investigadores registran los movimientos realizados ‘virtualmente’ durante el sueño. Sucesivamente, reproducen estos movimientos a través de un avatar.

El científico también ha realizado los primeros experimentos para grabar conversaciones mantenidas durante un sueño. ha conectado unos electrodos a los músculos del lenguaje de un durmiente, pudiendo así reunir algunos elementos de los diálogos realizados. Sin embargo, de momento, no ha sido posible descifrar oraciones y significados completos.

Oldis ha formado un equipo de neurobiólogos, científicos del sueño y psicólogos. Y este verano ha alquilado un estudio de grabación en California, donde intentará grabar movimientos, diálogos e imágenes de los sueños de algunos voluntarios. Todo lo necesario para obtener una verdadera película.

El principal reto será la grabación de las imágenes. Siguiendo las enseñanzas del profesor Kamitami, los investigadores usarán la resonancia magnética funcional para reconstruir las visiones de un sueño lúcido. El tipo de sueño en el que la persona es consciente de estar soñando y puede conducir su propio camino onírico. Esto permitirá indicar al soñador qué soñar y verificar si el movimiento, las palabras y las imágenes que el equipo logra grabar y reconstruir corresponden al sueño real.

Las implicaciones para la salud

El hecho de que los sueños tengan algún sentido es un tema controvertido entre psicólogos y neurólogos. Algunos expertos creen que son simplemente el resultado de movimientos aleatorios de nuestras neuronas. Otros piensan que tienen un profundo significado para nuestras vidas e incluso están vinculados a nuestro estado de salud. Por ejemplo, con respecto a la formación de la memoria. En la línea clásica de Sigmund Freud y Carl Jung, algunos psicólogos todavía usan los sueños para ayudar a las personas a comprenderse mejor.

Más allá del aspecto lúdico, estas investigaciones podrían abrir nuevas formas de comunicarse con aquellas personas cuyo lenguaje está seriamente comprometido. Como los que hayan sufrido un ictus, pacientes con enfermedades neurológicas, o en coma. Sin embargo, el proyecto de Oldis se encuentra todavía en sus primeras etapas. Y podría llevar entre 10 y 20 años desarrollar una tecnología realmente eficaz. Muchos más para hacerlo cómodamente desde casa.

Y tal vez sea mejor así. La idea de que puedan invitarnos a una tarde de visión de los sueños de nuestros amigos es bastante aterradora. Por otro lado, finalmente podríamos descubrir qué sueñan los perros cuando se enojan mientras duermen… Fellini, que de esto de los sueños sabía mucho, dijo: «No hago una película para discutir tesis o apoyar teorías. Hago una película de la misma manera en la que vivo un sueño. Que es fascinante mientras permanece misterioso y alusivo, pero que corre el riesgo de perder su encanto cuando se explica”.

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Imágenes | iStock

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