En el supermercado del futuro convivirán los espacio físicos y virtuales

Ir al supermercado ya no será un engorro gracias a la digitalización de la compra

supermercado

Es inevitable sentir que nos han fastidiado el día cuando abrimos la nevera o la despensa, y nos damos cuenta de que están prácticamente vacías. Es una señal inequívoca de que ha llegado el momento de ir a hacer la compra.

Aunque también es cierto que con los supermercados online ese momento, que en ocasiones puede llegar a ocuparnos toda una tarde, se ha simplificado mucho. Entrar en la web o app de nuestro ‘súper’ de referencia, elaborar la lista de la compra y pulsar al botón ‘Comprar ahora’ nos ahorra tiempo, cargar con peso y… demasiadas tentaciones para nuestro paladar. 

Como contrapartida, nos perderemos productos nuevos, probar alternativas a los habituales de nuestra mesa o, sencillamente, darnos algún capricho. Un modelo mixto parece la opción idónea para aquellos que tienen muy claro, por ejemplo, qué leche quieren tomar en el desayuno, pero no están seguros de qué cereal es mejor para reponer fuerzas después de ir al gimnasio a primera hora.

Es la apuesta que tienen previsto poner en marcha el 45% de los negocios del sector retail. Algo que ocurrirá en año y medio, según un estudio realizado por Toshiba Global Commerce Solutions. La idea es que convivan los espacios físicos y virtuales.

Nuestro móvil se convertirá en nuestro asistente personal, los carteles colocados en los pasillos nos ofrecerán ofertas personalizadas y podremos pagar sin pasar por caja. Por lo que la experiencia de compra en el establecimiento será vital.

terminal Toshiba

compras más ágiles

Pero puede ser aún mucho mejor. No sólo será posible hacer la lista de la compra desde el teléfono u ordenador buscando los artículos que deseemos. O escaneando el código de barras de los alimentos que tengamos en casa para añadirlos a la cesta. Un asistente personal nos puede ayudar a hacerlo. Y sólo tendremos que utilizar la voz. Su nombre es Olivia.

Se trata de un desarrollo de Toshiba que no sólo permite seleccionar los productos que queremos llevarnos a casa. Este asistente está preparado para hacer sugerencias personalizadas sobre recetas, nutrición y estilo de vida. Se encargará de incluirlos en nuestra lista de la compra, que tendremos guardada en nuestro smartphone.

En un proceso de compra mixto como el que se propone, la idea es ir al establecimiento físico y que todo sea lo más sencillo posible. Crear una experiencia de compra que, aunque no convierta ese momento en el preferido de la semana, tampoco sea un engorro.

Por eso cuando lleguemos al supermercado un lector identificará nuestra lista de la compra. Se encargará de guiarnos sin dilación por los pasillos y las estanterías para llenar nuestro carro. En nuestra trayectoria será posible añadir más productos y, tras pasarlo por el lector, se incluirán en el listado que traíamos de casa. Incluso, podremos preguntarle por los productos que necesitamos para elaborar una receta. Nos llevará hasta ellos.

Al quedar registrados todos los artículos en la aplicación del consumidor, se podrá pagar sin pasar por caja. El sistema cargará automáticamente el importe de la compra. Así la tarea de vaciar el carrito y volver a llenarlo queda suprimida. También será posible seleccionar lo que nos queremos llevar con nosotros, y lo que preferimos que nos lleven a casa más adelante.

ofertas personalizadas in situ

En España hay proyectos en fase piloto, pero según aún no hay ninguna solución implantada que aporte todos estos servicios. Sin embargo, y aunque parece que estemos hablando del supermercado del futuro, ya hay una cadena de alimentación en Holanda que hace unos años empezó a ofrecer parte de estas facilidades de compra.

La propuesta de Toshiba es ofrecer una experiencia completamente personalizada. Un valor añadido para los clientes más fieles. De forma que cuando entren al supermercado, el sistema conozca sus preferencias y sepa aconsejarles.

Otra de las propuestas en curso es instalar cartelería digital con reconocimiento facial. Cuando el comprador se detenga delante de una pantalla, un cámara le identificará y le ofrecerá ofertas y promociones basadas en su historial. Además de otro tipo de información útil, como cuál es el turno en la pescadería o en la carnicería.

Los empleados también se verán beneficiados de esta nueva tecnología. Contarán con terminales donde recibirán notificaciones cuando un producto se agote en los lineales. O podrán ayudar a los clientes a elegir una alternativa cuando no cuenten con stock de algún artículo.

Incluso, y yendo más allá, contarán con una pequeña impresora para realizar el cobro de pequeñas compras. Y evitar, de nuevo, que el cliente tenga que pasar por caja. Uno de los grandes quebraderos de las grandes cadenas de alimentación. Toshiba sostiene que con un uso más dirigido de la tecnología se podrían reducir hasta en un 46% los tiempos de espera. Un ahorro de tiempo considerable, y que seguro que será bien recibido por clientes y empleados.

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Imágenes | Toshiba, iStock