Límite calentamiento global: ¿vamos a superar los 1,5 grados?

¿Y si estuviésemos ya a punto de superar la barrera de los 1,5 grados?

límite calentamiento global

Podría sonar ventajista en pleno agosto. Pero es que hace mucho más calor que antes. No es una afirmación de bar, lo dicen todos los termómetros del mundo.

En las islas de Svalbard nadie puede salir del pueblo sin llevar un rifle. Es necesario para evitar sustos en medio del hielo. Los pocos seres humanos que viven o visitan el archipiélago noruego comparten tierra con una importante colonia de osos polares. Al menos, así ha sido hasta ahora. El pasado 25 de julio, los habitantes de Svalbard volvían a mirar sorprendidos el termómetro. Casi 22 grados. La media habitual en el mes es de 5,9.

Más allá de los datos puntuales y extremos, que solo sirven para llamar la atención y no indican tendencias, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) lleva años advirtiendo de que el Ártico se está calentando mucho más rápido que el resto del planeta. Siberia lleva desde el mes de enero registrando temperaturas 5°C por encima de la media. En junio fueron 10°C. Y el pueblo de Verkhoyansk alcanzó los 38°C. De nuevo los extremos.

Oso polar en Svalbard

¿Cuánto se está calentando el planeta?

De nada sirve juzgar el cambio climático en base a experiencias locales. Salir por la ventana y pensar “hace frío, y luego hablan del calentamiento global”, o lo contrario. Por eso, el único valor de referencia es la media de temperatura mundial. El valor medio de todos los registros que la OMM revisa alrededor del globo.

Atendiendo a ese parámetro, 2019 fue el segundo año más cálido desde que se tienen registros (1850). La temperatura del globo estuvo 1,1 grados por encima de la media de 1850 a 1900, la cifra que se usa como referencia de la temperatura de la época preindustrial. Junto con 2019, el pódium de años más cálidos lo completan 2016 y 2015. Al top 10 se suman 2017, 2018, 2014, 2010, 2013, 2005 y 2009. Todos registros de los últimos 15 años; y 2020, a juzgar por los datos recopilados hasta ahora, sigue un camino parecido.

La OMM insiste en que la temperatura no es la única señal. En los últimos años se han registrado valores récord de deshielo, acidificación de los océanos o eventos meteorológicos extremos. Pero casi todos son consecuencia directa o indirecta del calor. La temperatura es la mejor referencia, la más precisa, para saber cómo de bien estamos combatiendo el cambio climático, cómo ponemos límite al calentamiento global.

Una barrera en los 1,5 grados

El 12 de diciembre de 2015 está marcado en rojo en el calendario climático global. Ese día se aprobaba el Acuerdo de París, que debía reemplazar el Protocolo de Kioto y reforzar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, para así frenar el cambio climático. 189 países se han sumado al acuerdo desde entonces, aunque Estados Unidos, el segundo mayor emisor de gases del planeta, está tramitando su retirada del pacto.

el calentamiento global en la Tierra

El objetivo principal del acuerdo era implantar medidas para que, durante este siglo, el planeta no se calentase más de 1,5°C respecto a los valores preindustriales. Han pasado casi cinco años y los países todavía están negociando cómo llevar a la práctica el acuerdo. Pero ¿por qué se puso la barrera en 1,5?

De acuerdo con el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés), limitarnos a una subida de 1,5°C antes de 2100 mantendrá los riesgos asociados al cambio climático en niveles bajos o asumibles. Más allá de esa barrera, las cosas se pueden descontrolar. Las proyecciones que recoge el IPCC (en base a todos los estudios climáticos que se publican en el mundo) señalan que no superar el límite de 1,5°C ayudaría en distintos aspectos:

  • Disminuir la incidencia de tormentas tropicales en el Caribe y en el Índico.
  • Mantener la subida del nivel del mar bajo control. Si no rebasamos los 1,5°C es probable que los casquetes polares no se derritan por completo.
  • Reducir en más de la mitad la pérdida de biodiversidad y, en particular, los riesgos para la vida marina, ya que la acidificación oceánica no será tan pronunciada.
  • Y minimizar los riesgos para el ser humano. Exceder los 1,5°C impactará en la producción de alimentos (sobre todo, en el Sudeste Asiático, el África subsahariana y América Central y del Sur), dificultará el acceso al agua potable, multiplicará la presencia de enfermedades (en particular, aquellas transmitidas por mosquitos) y, en definitiva, significará un empeoramiento de la salud humano y un aumento en la mortalidad.

¿Cuándo vamos a superar el límite del calentamiento global?

El Acuerdo de París es ambicioso. Para no pasar la barrera es necesario reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45% antes de 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono antes de mitad de siglo. De momento, el camino escogido no parece que nos vaya a permitir alcanzar el objetivo. Algunos países se han puesto las pilas, pero, en general, las emisiones siguen aumentando.

energías verdes en el futuro

En su último pronóstico, la Organización Meteorológica Mundial señala que es muy probable que los próximos cinco años estén 1°C por encima de la media. Y que existe un 20% de probabilidades de que se supere la barrera de los 1,5°C, una barrera establecida para el año 2100.

“Si bien la COVID-19 ha provocado una grave crisis económica y de salud a nivel internacional, la incapacidad de abordar el cambio climático amenazará el bienestar humano, los ecosistemas y las economías durante siglos”, señala el secretario general de la OMM, Petteri Taalas. “Los gobiernos deberían aprovechar la oportunidad para adoptar medidas climáticas como parte de los programas de recuperación”.

Más allá de las probabilidades de sobrepasar los 1,5°C, el informe de la OMM indica que, durante los próximos cinco años:

  • Todas las regiones del planeta, salvo algunas partes oceánicas del hemisferio sur, serán más cálidas que en el pasado.
  • Las precipitaciones aumentarán en el Sahel y en el norte. Las sequías serán más intensas en Sudamérica, Sudáfrica y Australia.
  • La intensidad de los temporales aumentará en Europa Occidental.
  • La media de ascenso de las temperaturas será más del doble en el Ártico que en el resto del mundo. Mientras, los trópicos experimentarán el menor incremento.

“Este estudio muestra el enorme desafío que tenemos por delante para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático”, subraya Petteri Taalas. Todavía no hemos empezado a frenar y ya estamos a punto de saltarnos la barrera.

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Imágenes | Unsplash/Fabian Struwe, Mathieu Ramus, The New York Public Library, Nicholas Doherty

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