Los últimos sistemas de conducción semiautónoma

Esto es lo que la tecnología puede hacer por ti antes de la llegada del coche autónomo

Innovision Cockpit

Mucho se habla del coche autónomo. No faltan proyectos, más o menos avanzados, que nos acercan a esa situación idílica en la que los conductores podrán despreocuparse de la conducción, e incluso echarse una siesta, mientras su automóvil los lleva a donde quieran.

Sin embargo, no es algo que ocurrirá de manera inmediata. Aunque hay proyectos que anuncian la disponibilidad de coches semiautónomos para 2019, esta parece una fecha demasiado pretenciosa. Mientras esperamos a que esto ocurra, lo que sí está incorporando la mayoría de los fabricantes son tecnologías que facilitan la conducción.

PANTALLAS QUE NOS GUÍAN

Para empezar, ya casi podemos olvidarnos de los cuadros con elementos físicos. Desde hace tiempo la tendencia es sustituirlos por pantallas digitales. La última propuesta de Volkswagen, en su nuevo Touareg, es incluir dos. Una de 15 pulgadas, situada entre el conductor y su acompañante; y otra de 12 pulgadas, delante del conductor. La idea es crear un único panel donde sea posible visualizar toda la información y controlar las funciones del coche.

En este caso, la mayor parte de los pulsadores están integrados en la pantalla de 15 pulgadas. Es el caso del control del sistema de aire acondicionado o la calefacción. Además, es posible crear accesos directos a los controles que más se utilicen de manera similar a como lo hacemos con nuestros smartphones: arrastrando y soltando iconos en este salpicadero digital.

Este sistema de doble pantalla, bautizado como Innovision Cockpit, se completa con la Head-up-Display (HUD). Se trata de un proyector que ofrece datos como la velocidad del vehículo o la información del sistema de navegación. Esa proyección se realiza directamente sobre el parabrisas con un tamaño de 217 x 88 mm. Lo suficiente para que no suponga una distracción.

El conductor puede ajustar la altura de la pantalla y elegir la información que se proyecta. Entre ellas está la velocidad a la que se circula, el reconocimiento de señales de tráfico y la ayuda a la navegación. Además de mostrar alertas si el coche excede el límite de velocidad. O incluir pictogramas de ayuda a la conducción para, por ejemplo, controlar la distancia adecuada con el coche de delante.

Display en parabrisas

SISTEMAS QUE MEJORAN NUESTRA SEGURIDAD

El objetivo final de todos estos sistemas es mejorar la experiencia de la conducción, pero también aumentar la seguridad al volante. Una situación a la que se añade dificultad en situaciones de poca luz, y para las que ya existe un sistema de asistencia nocturna.

Night Vision utiliza una cámara de infrarrojos. Es capaz de detectar objetos en un rango de entre 10 y 130 metros por delante del vehículo. Para ello utiliza imágenes térmicas, es decir, se guía por la temperatura de los objetos. Esto incluye a peatones, ciclistas y animales.

Si el sistema considera que pueden cruzarse en la trayectoria del coche, salta una alerta en la pantalla del panel de instrumentos –la de 12”, que está delante del conductor–. Cuando, por el contrario, no suponen un riesgo, solo aparecen resaltados en amarillo sobre una imagen en blanco y negro que se crea en la misma pantalla.

Si cruzan ciertos límites a lo largo de la calzada, las figuras pasan a estar marcadas en rojo. Incluso si la visualización nocturna no está activada, la pantalla cambia automáticamente. Algo que ocurre cuando se detecta peligro a velocidades superiores a 50 km/h.

“A velocidades inferiores a 50 km/h, se ilumina una señal de alerta en el panel de instrumentos sin que se active la pantalla. Además, se emite una señal acústica en paralelo”, describen desde Volkswagen. Dependiendo del escenario, la frenada está configurada para que el vehículo decelere. A los peatones, por su parte, se les avisa con un destello de los faros para alertarles de la posible situación de peligro.

Visión nocturna

SIN BAJAR LA GUARDIA

Otra de las propuestas de Volkswagen en un sistema de conducción semiautónoma. Junto a los sistemas Lane Assist y Side Assist, que advierten al conductor de vehículos cercanos en las maniobras de cambio de carril. O el de control de crucero, para no sobrepasar la velocidad permitida, y que ya incorporan algunos vehículos

Este sistema permite al coche mantener la velocidad de circulación en función del tráfico que haya en su carril. También puede pasar a punto muerto. Entonces, y dentro de un tiempo de parada definido, arrancar automáticamente cuando se inicie de nuevo la marcha. Solo entra en funcionamiento cuando estamos en un atasco o pasamos por un tramo en obras con retenciones.

Eso sí, hay que tener en cuenta que se trata de sistemas de asistencia. De hecho, si el conductor está demasiado tiempo sin colocar las manos sobre el volante, recibirá un aviso. De momento nosotros seguimos siendo los que tenemos el control de nuestros coches. Por eso no hay que bajar la guardia. Aunque gracias a toda esta tecnología, es posible circular de forma más segura, sin olvidar llevar los cinco sentidos puestos en la carretera.

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Imágenes | Volkswagen