Aplicaciones para tratar la depresión: un debate científico y social

aplicaciones para tratar la depresiónUna revisión de 13 estudios con hasta 16 apps diferentes concluye que las aplicaciones para tratar la depresión pueden ser beneficiosas pero profundiza en la individualización de lo que algunos especialistas consideran una enfermedad social.

La depresión es un importante problema de salud mundial y es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo, afectando a cerca del 3,8% de la población mundial. Desafortunadamente, una parte sustancial de la población con trastornos mentales aún carece de acceso a la atención de salud mental necesaria. Las barreras estructurales, como la distribución desproporcionada de los recursos de tratamiento y la falta de asequibilidad financiera, junto con las barreras actitudinales, como el miedo a la estigmatización y la falta de conciencia sobre la eficacia del tratamiento, contribuyen a los desafíos de la prestación de servicios de salud mental.

En este contexto, las intervenciones basadas en Internet para los trastornos mentales, especialmente a través de los dispositivos móviles, han ganado protagonismo debido a su mayor eficacia, escalabilidad y accesibilidad. Por ello, es necesario determinar la eficacia de las aplicaciones para tratar la depresión.

Los resultados de este nuevo estudio, publicados en la revista JAMA Network Open, apuntan que estas aplicaciones para tratar la depresión pueden ayudar en casos graves y moderados. Los investigadores señalan que «se espera que estos hallazgos proporcionen a los desarrolladores e investigadores en el campo de la salud móvil, en rápida evolución, información práctica sobre el desarrollo, la prescripción y la implementación de intervenciones para la depresión basadas en aplicaciones».

aplicaciones para tratar la depresión…¿social?

Sin embargo, a pesar de las conclusiones positivas del estudio, no todos los especialistas confían en las aplicaciones para tratar la depresión. Alberto Ortiz Lobo, doctor en Medicina y psiquiatra del Hospital de Día Carlos III – Hospital Universitario La Paz (Madrid), señala a SMC que «el uso de estas herramientas para monitorizar e influir en el cuerpo y la mente de las personas no es una intervención técnica neutral, sino que ahonda en la ideología individualista del malestar psíquico y deja a un lado los determinantes sociales y relacionales que condicionan nuestros estados emocionales».

Más allá de las limitaciones metodológicas que el experto detecta en el estudio, Alberto Ortiz Lobo considera que «la búsqueda de una solución tecnológica individual basada en las aplicaciones para móviles es un paso más en la deshumanización de la comprensión de los problemas mentales y de su abordaje, y corre el riesgo de convertirse en el tratamiento discriminatorio de aquellas personas o comunidades que no puedan acceder económicamente a una relación con un profesional».

Salud mental. Malestamos libro de Capitan Swing

«malestamos»

Esta visión es compartida por Javier Padilla, Secretario de estado de Sanidad y médico de familia y comunidad con formación en el ámbito de la salud pública, y Marta Carmona, psiquiatra en un centro de salud mental. En su libro «Malestamos» se plantean dos opciones a la hora de abordar la salud mental: la «patologización» y tratamiento de ese malestar de forma individual o la búsqueda de una razón colectiva que justifique ese sentimiento íntimo mediante la llamada a la búsqueda de una solución política.

Frente a esa falsa dicotomía, Padilla y Carmona apuntan soluciones integradoras que no eluden la complejidad del problema y que contemplan intervenciones en el ámbito del trabajo, de los derechos de subsistencia y la ampliación a derechos vinculados a los valores posmateriales, como la autonomía, libertad de expresión, desarrollo de la democracia, etc.

Las reflexiones expuestas en «Malestamos» llevan a pensar que, aunque las aplicaciones para tratar la depresión puedan resultar de cierta ayuda, el abordaje completo de la enfermedad debe ir más allá de las dimensiones de la pantalla de un móvil. 

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