Los PGE no ayudarán a a la innovación en las pymes, según Fedit

Los PGE 2018 no ayudarán a las pymes a subirse al tren de la innovación, según Fedit

Las diferentes políticas de ciencia, tecnología e innovación llevadas a cabo en los últimos años no han sido capaces de impulsar los principales indicadores de inversión en I+D+I y no parece que esta situación vaya a mejorar mucho, según señala la Federación Española de Centros Tecnológicos en su análisis del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE)  para 2018. Llueve sobre mojado, ya que la inversión global en I+D+I se ha reducido del 1,39% del PIB en 2010 al 1,19% en 2016.

En opinión de Fedit, estos PGE 2018 son continuistas en su estructura de gasto y que no responden a la gran reforma que necesitan tanto las políticas de ciencia, tecnología e innovación españolas como la estructura institucional y la gobernanza del sistema español de I+D+I.

situación crítica

Fedit denuncia en su informe que “la ejecución presupuestaria de los fondos financieros (préstamos) por parte de las empresas sigue en níveles mínimos, lo que indica que los instrumentos puestos a disposición de las mismas no son atractivos ni suficientes para impulsar esta inversión privada. Igualmente, el puesto de España en el ranking del Innovation Union Scoreboard que publica anualmente la Unión Europea ha pasado del puesto 18 en 2010 al puesto 17 en 2017″.

Estos presupuestos no proponen ningún cambio sustancial para recuperar los fondos destinados a la inversión privada en I+D+I que se fueron eliminando desde 2010, perjudicando al conjunto de empresas españolas, en su mayoría PYME, con dificultados para abordar complejos proyectos de I+D, de alto riesgo y largo plazo de retorno económico. Fedit alerta sobre la situación crítica hacia la que los sucesivos presupuestos han venido empujando a los organismos españoles especialmente orientados a la investigación aplicada y desarrollo experimental, de cuyos proyectos de investigación y desarrollo estratégicos dependen las innovaciones de muchas pequeñas y medianas empresas españolas que no disponen de recursos ni capacidades por sí solas para abordar grandes proyectos de I+D.

La propia Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2013-2020 identifica como debilidades de nuestro sistema el menor porcentaje del gasto empresarial en I+D respecto a los países de nuestro entorno, el reducido número de empresas innovadoras, especialmente pymes, el limitado peso de los sectores de media/alta tecnología, el bajo número de investigadores incorporados a las empresas o la persistencia de disparidades regionales en materia de esfuerzo e inversión en I+D+I.

PGE para potenciar la investigación

Por tanto, según Fedit, “no estamos sólo ante un problema de financiación de la I+D+I o de cuántos recursos se le asignan en estos PGE. Es necesario rediseñar las herramientas de financiación, los programas y los instrumentos utilizados para hacer llegar estos recursos a la sociedad. Si queremos conseguir que aumente el número de pymes innovadoras y que mejore la competitividad del tejido empresarial español es imprescindible potenciar las actividades de investigación aplicada y desarrollo experimental realizadas por los organismos de investigación para que puedan ofrecer soluciones innovadoras a las empresas españolas”.

Para Fedit es especialmente importante que se aumente la relevancia de la participación de los Centros Tecnológicos en la colaboración con instituciones públicas, organismos de investigación y empresas, ya que son las organizaciones mejor preparadas para incrementar la participación empresarial en actividades de I+D+I a través de mecanismos como la cooperación estratégica en líneas de investigación, la colaboración en la explotación de infraestructuras o la movilidad de personal con diferentes entornos industriales de I+D+I. La puesta en marcha de la Red Cervera, anunciada y presupuestada ya en 2017 y cuyos fondos nunca se ejecutaron, es de vital importancia para los Centros Tecnológicos.